Cataluña registró este verano un total de 450 incendios forestales: la cifra más alta desde al menos 2011, situándose «por encima de la media de los últimos años», según ha afirmado este jueves el Govern en un comunicado. La Generalitat ha detallado que los fuegos afectaron a 4.833 hectáreas —la mitad del año pasado—, aunque más del 80% de los mismos fueron inferiores a una hectárea. La mayoría de ellos presentaron como causa la actividad humana, relacionados con negligencias (20,8%), accidentes (19,2%) y fuegos intencionados (21,4%). Solamente el 15,5% del total tuvo como origen causas naturales.
En el marco de una campaña marcada por las altas temperaturas y simultaneidad de los fuegos, los Bombers de la Generalitat —que también apoyaron en tareas de extinción en Aragón y Valencia— trabajaron un 26,1% más de incendios durante esta temporada que en la de 2025: 289 más que en 2025 (2.555 frente a 2.844). Este año, incluso, se ha superado el verano «crítico» de 2022 en el que se emplearon en 2.839 fuegos. El cuerpo, sobre todo, intensificó su respuesta a los siniestros durante la primera quincena de julio.
Según el Govern, este verano también se han formado pirocúmulos: grandes nubes de humo, vapor y partículas incandescentes, generadas por los incendios, que acaban interactuando con las capas más altas de la atmósfera. «Este año los hemos visto en los incendios de la Bisbal de Empordà, Sentmenat y Senet. El de La Bisbal llegó a tener casi cinco kilómetros de altura. La recurrencia de este fenómeno es señal inequívoca de la virulencia de los incendios a los que se está haciendo frente últimamente; también este año», ha señalado el ejecutivo catalán.
Pirineos
La campaña de 2026 también ha manifestado la «vulnerabilidad» de los Pirineos. Según el Meteocat, en esta zona se han superado los cuatro grados de anomalía térmica en un verano en relación al período de referencia 1991-2020. El 31 de julio, la estación de la Agencia Española de Meteorología en Bossòst (Val d’Aran) registraba 40,1 grados. El mes terminaba con una tormenta seca en el Pirineo, que originó varios incendios de rayo en zonas de alta montaña y de muy difícil acceso. El mayor, en Senet, que tardó seis días en ser estabilizado y quemó 108,97 hectáreas, según el Cuerpo de Agentes Rurales.
En cuanto al cuerpo de Agents Rurals, cerró una campaña de incendios con cerca de 16.000 actuaciones. El cuerpo llevó a cabo 15.806 actuaciones relacionadas con la prevención, vigilancia e investigación de incendios forestales durante la campaña y acumula 21.938 actuaciones desde principios de año. Las condiciones meteorológicas adversas llevaron a activar el nivel 4 del Plan Alfa , el máximo previsto por peligro extremo de incendio forestal, durante 36 días distribuidos en dos episodios principales entre julio y septiembre.
«Durante estos períodos se reforzaron los dispositivos de vigilancia y prevención y se aplicaron restricciones de acceso a diversos espacios naturales para reducir el riesgo de igniciones y garantizar la seguridad de las personas», reza el comunicado.
La destrucción afectó a una región de 4.833 hectáreas.
Cataluña registró este verano un total de 450 incendios forestales: la cifra más alta desde al menos 2011, situándose «por encima de la media de los últimos años», según ha afirmado este jueves el Govern en un comunicado. La Generalitat ha detallado que los fuegos afectaron a 4.833 hectáreas —la mitad del año pasado—, aunque más del 80% de los mismos fueron inferiores a una hectárea. La mayoría de ellos presentaron como causa la actividad humana, relacionados con negligencias (20,8%), accidentes (19,2%) y fuegos intencionados (21,4%). Solamente el 15,5% del total tuvo como origen causas naturales.
En el marco de una campaña marcada por las altas temperaturas y simultaneidad de los fuegos, los Bombers de la Generalitat —que también apoyaron en tareas de extinción en Aragón y Valencia— trabajaron un 26,1% más de incendios durante esta temporada que en la de 2025: 289 más que en 2025 (2.555 frente a 2.844). Este año, incluso, se ha superado el verano «crítico» de 2022 en el que se emplearon en 2.839 fuegos. El cuerpo, sobre todo, intensificó su respuesta a los siniestros durante la primera quincena de julio.
Según el Govern, este verano también se han formado pirocúmulos: grandes nubes de humo, vapor y partículas incandescentes, generadas por los incendios, que acaban interactuando con las capas más altas de la atmósfera. «Este año los hemos visto en los incendios de la Bisbal de Empordà, Sentmenat y Senet. El de La Bisbal llegó a tener casi cinco kilómetros de altura. La recurrencia de este fenómeno es señal inequívoca de la virulencia de los incendios a los que se está haciendo frente últimamente; también este año», ha señalado el ejecutivo catalán.
Pirineos
La campaña de 2026 también ha manifestado la «vulnerabilidad» de los Pirineos. Según el Meteocat, en esta zona se han superado los cuatro grados de anomalía térmica en un verano en relación al período de referencia 1991-2020. El 31 de julio, la estación de la Agencia Española de Meteorología en Bossòst (Val d’Aran) registraba 40,1 grados. El mes terminaba con una tormenta seca en el Pirineo, que originó varios incendios de rayo en zonas de alta montaña y de muy difícil acceso. El mayor, en Senet, que tardó seis días en ser estabilizado y quemó 108,97 hectáreas, según el Cuerpo de Agentes Rurales.
En cuanto al cuerpo de Agents Rurals, cerró una campaña de incendios con cerca de 16.000 actuaciones. El cuerpo llevó a cabo 15.806 actuaciones relacionadas con la prevención, vigilancia e investigación de incendios forestales durante la campaña y acumula 21.938 actuaciones desde principios de año. Las condiciones meteorológicas adversas llevaron a activar el nivel 4 del Plan Alfa , el máximo previsto por peligro extremo de incendio forestal, durante 36 días distribuidos en dos episodios principales entre julio y septiembre.
«Durante estos períodos se reforzaron los dispositivos de vigilancia y prevención y se aplicaron restricciones de acceso a diversos espacios naturales para reducir el riesgo de igniciones y garantizar la seguridad de las personas», reza el comunicado.
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