Los españoles no necesitan de ningún dramatismo ni de insultos en las redes sociales, y aún menos de bulos, para comprender la trascendencia de las próximas elecciones generales. Sobran afirmaciones tales como que está en juego la Monarquía constitucional, como ha sostenido José María Aznar con una irresponsabilidad impropia de un expresidente, o que se prepara un pucherazo, como afirma sin pruebas Isabel Díaz Ayuso. La democracia es sólida, y estos discursos encierran una falta de respeto a la inteligencia de los ciudadanos y supone un desprecio a un sistema institucional protegido por contrapoderes que llevan medio siglo desmintiendo profecías apocalípticas de todo signo, y lo seguirá haciendo después del 29-N.. Seguir leyendo
No se puede permitir que la mentira, las teorías conspiratorias y la descalificación sepulten la legítima batalla electoral
Los españoles no necesitan de ningún dramatismo ni de insultos en las redes sociales, y aún menos de bulos, para comprender la trascendencia de las próximas elecciones generales. Sobran afirmaciones tales como que está en juego la Monarquía constitucional, como ha sostenido José María Aznar con una irresponsabilidad impropia de un expresidente, o que se prepara un pucherazo, como afirma sin pruebas Isabel Díaz Ayuso. La democracia es sólida, y estos discursos encierran una falta de respeto a la inteligencia de los ciudadanos y supone un desprecio a un sistema institucional protegido por contrapoderes que llevan medio siglo desmintiendo profecías apocalípticas de todo signo, y lo seguirá haciendo después del 29-N.. Seguir leyendo
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