Si antes de empezar la carrera lo de ver el Gran Premio de Baréin en el circuito de Malasia ya resultaba raro, la prueba fue peor todavía. Caos, expedientes X (al parecer un fallo de software afectó a varios coches en la vuelta de formación), salidas, resalidas, neutralizaciones virtuales, neutralizaciones y un resultado histórico, con Verstappen, Hamilton y Antonelli en el podio y Fernando Alonso sacando petróleo de donde no lo hay, con un octavo puesto que, en las simulaciones de Aston Martin, debía estar en la carpeta de ciencia ficción.. Max Verstappen volvió a demostrar en Malasia que nunca se le puede dar por descartado. El piloto de Red Bull consiguió su primera victoria de la temporada 2026 después de imponerse en una carrera marcada por la lluvia, los cambios repentinos de estrategia y las neutralizaciones y sus aciertos tácticos a la hora de elegir neumático y el momento de las paradas.. El Gran Premio de Baréin ofreció, sin esperarlo, una de las mejores carreras de la temporada. Las condiciones meteorológicas fueron protagonistas desde antes de la salida. La intensa lluvia obligó a retrasar el inicio y convirtió la elección de los neumáticos y el momento de pasar por boxes en factores determinantes. Verstappen partía desde la pole por delante de Lewis Hamilton, pero pronto quedó claro que mantener la primera posición no iba a ser sencillo. El de Red Bull eligió compuesto intermedio, como la mayoría, y otros, como Hamilton, Leclerc y Alonso, optaron por blandos de seco, esperando que la pista se secara en apenas unas vueltas. Fue fatal.. Kimi Antonelli, que había arrancado tercero, volvió a demostrar por qué lidera el Mundial. El joven piloto de Mercedes llegó incluso a situarse al frente de la carrera tras la salida y plantó batalla a Verstappen. Sin embargo, el holandés supo aprovechar su experiencia en unas condiciones muy delicadas para recuperar el mando y controlar la prueba cuando más complicado resultaba mantenerse sobre el asfalto. Era todo un arte. Antonelli terminó segundo y sumó unos puntos muy importantes para sus aspiraciones al título. Además, su rival abandonó.. Uno de los grandes protagonistas fue Lewis Hamilton. El británico llegó a caer hasta la 18ª posición, a casi 52 segundos de la cabeza en las primeras vueltas, pero protagonizó una espectacular remontada con el Ferrari hasta alcanzar el tercer escalón del podio tras una bonita pelea con Hadjar en el tramo final. Una actuación que confirmó su buen rendimiento durante todo el fin de semana, después de haber conseguido el segundo mejor tiempo en la clasificación. Charles Leclerc e Isack Hadjar completaron las cinco primeras posiciones.. La carrera estuvo condicionada por las diferentes apariciones del safety car y por unas condiciones que cambiaban constantemente. Cada neutralización eliminaba las diferencias acumuladas y obligaba a los pilotos a comenzar de nuevo. George Russell fue uno de los perjudicados. El piloto de Mercedes, uno de los principales rivales de Antonelli en la lucha por el Mundial, acabó abandonando a poco del final, cuando peleaba en la zona delantera, por un problema en la unidad de potencia.. Fernando Alonso fue otro de los pilotos que supo aprovechar las circunstancias. Aston Martin había mostrado durante todo el fin de semana una clara mejoría en Sepang (a pesar del motor Honda) y el asturiano confirmó esas buenas sensaciones en carrera. Después de partir desde la 12ª posición, Alonso evitó los problemas, gestionó bien los neumáticos y aprovechó las oportunidades que fueron apareciendo para cruzar la meta en la octava posición. En la vuelta final aguantó la presión de Norris, que iba con un coche mejor y no fue capaz de superarle. Por no hablar del adelantamiento que le hizo a Lindblad con el RB. Un resultado que permitió al español sumar nuevos puntos y confirmar el paso adelante de Aston Martin en un trazado que se adaptaba mejor a las características de su monoplaza.. Mucho peor fueron las cosas para Carlos Sainz. El piloto español de Williams, que había arrancado 13º, vio comprometida su carrera tras un incidente con Gabriel Bortoleto, que se lo llevó por delante. El choque acabó con las posibilidades de Sainz de luchar por los puntos y finalmente terminó en la 17ª posición. Bortoleto recibió una penalización de diez segundos por el incidente.. Sepang dejó así una de las carreras más imprevisibles del año. La lluvia, las estrategias y los safety car convirtieron el Gran Premio en una prueba de supervivencia y caos en la que Verstappen volvió a sacar partido de su experiencia y su tremenda velocidad. Antonelli alcanzó una importante segunda posición para el campeonato, Hamilton protagonizó la remontada del día y Alonso volvió a llevar al Aston Martin hasta los puntos. Una carrera de las que recuerdan por qué Malasia siempre fue uno de los escenarios más exigentes de la Fórmula 1. ¿No debería volver al calendario?
El holandés ganó por delante de Antonelli y Hamilton. La carrera fue caótica con algo de lluvia al principio. Alonso, octavo, volvió a demostrar su talento
Si antes de empezar la carrera lo de ver el Gran Premio de Baréin en el circuito de Malasia ya resultaba raro, la prueba fue peor todavía. Caos, expedientes X (al parecer un fallo de software afectó a varios coches en la vuelta de formación), salidas, resalidas, neutralizaciones virtuales, neutralizaciones y un resultado histórico, con Verstappen, Hamilton y Antonelli en el podio y Fernando Alonso sacando petróleo de donde no lo hay, con un octavo puesto que, en las simulaciones de Aston Martin, debía estar en la carpeta de ciencia ficción.. Max Verstappen volvió a demostrar en Malasia que nunca se le puede dar por descartado. El piloto de Red Bull consiguió su primera victoria de la temporada 2026 después de imponerse en una carrera marcada por la lluvia, los cambios repentinos de estrategia y las neutralizaciones y sus aciertos tácticos a la hora de elegir neumático y el momento de las paradas.. El Gran Premio de Baréin ofreció, sin esperarlo, una de las mejores carreras de la temporada. Las condiciones meteorológicas fueron protagonistas desde antes de la salida. La intensa lluvia obligó a retrasar el inicio y convirtió la elección de los neumáticos y el momento de pasar por boxes en factores determinantes. Verstappen partía desde la pole por delante de Lewis Hamilton, pero pronto quedó claro que mantener la primera posición no iba a ser sencillo. El de Red Bull eligió compuesto intermedio, como la mayoría, y otros, como Hamilton, Leclerc y Alonso, optaron por blandos de seco, esperando que la pista se secara en apenas unas vueltas. Fue fatal.. Kimi Antonelli, que había arrancado tercero, volvió a demostrar por qué lidera el Mundial. El joven piloto de Mercedes llegó incluso a situarse al frente de la carrera tras la salida y plantó batalla a Verstappen. Sin embargo, el holandés supo aprovechar su experiencia en unas condiciones muy delicadas para recuperar el mando y controlar la prueba cuando más complicado resultaba mantenerse sobre el asfalto. Era todo un arte. Antonelli terminó segundo y sumó unos puntos muy importantes para sus aspiraciones al título. Además, su rival abandonó.. Uno de los grandes protagonistas fue Lewis Hamilton. El británico llegó a caer hasta la 18ª posición, a casi 52 segundos de la cabeza en las primeras vueltas, pero protagonizó una espectacular remontada con el Ferrari hasta alcanzar el tercer escalón del podio tras una bonita pelea con Hadjar en el tramo final. Una actuación que confirmó su buen rendimiento durante todo el fin de semana, después de haber conseguido el segundo mejor tiempo en la clasificación. Charles Leclerc e Isack Hadjar completaron las cinco primeras posiciones.. La carrera estuvo condicionada por las diferentes apariciones del safety car y por unas condiciones que cambiaban constantemente. Cada neutralización eliminaba las diferencias acumuladas y obligaba a los pilotos a comenzar de nuevo. George Russell fue uno de los perjudicados. El piloto de Mercedes, uno de los principales rivales de Antonelli en la lucha por el Mundial, acabó abandonando a poco del final, cuando peleaba en la zona delantera, por un problema en la unidad de potencia.. Fernando Alonso fue otro de los pilotos que supo aprovechar las circunstancias. Aston Martin había mostrado durante todo el fin de semana una clara mejoría en Sepang (a pesar del motor Honda) y el asturiano confirmó esas buenas sensaciones en carrera. Después de partir desde la 12ª posición, Alonso evitó los problemas, gestionó bien los neumáticos y aprovechó las oportunidades que fueron apareciendo para cruzar la meta en la octava posición. En la vuelta final aguantó la presión de Norris, que iba con un coche mejor y no fue capaz de superarle. Por no hablar del adelantamiento que le hizo a Lindblad con el RB. Un resultado que permitió al español sumar nuevos puntos y confirmar el paso adelante de Aston Martin en un trazado que se adaptaba mejor a las características de su monoplaza.. Mucho peor fueron las cosas para Carlos Sainz. El piloto español de Williams, que había arrancado 13º, vio comprometida su carrera tras un incidente con Gabriel Bortoleto, que se lo llevó por delante. El choque acabó con las posibilidades de Sainz de luchar por los puntos y finalmente terminó en la 17ª posición. Bortoleto recibió una penalización de diez segundos por el incidente.. Sepang dejó así una de las carreras más imprevisibles del año. La lluvia, las estrategias y los safety car convirtieron el Gran Premio en una prueba de supervivencia y caos en la que Verstappen volvió a sacar partido de su experiencia y su tremenda velocidad. Antonelli alcanzó una importante segunda posición para el campeonato, Hamilton protagonizó la remontada del día y Alonso volvió a llevar al Aston Martin hasta los puntos. Una carrera de las que recuerdan por qué Malasia siempre fue uno de los escenarios más exigentes de la Fórmula 1. ¿No debería volver al calendario?
Noticias de Fórmula 1 hoy: última hora F1
