El futuro de Seat, la marca que puso a España sobre ruedas hace 76 años, está en el aire después de que el Grupo Volkswagen, al que pertenece, haya aprobado el mayor plan de transformación de su historia para intentar sobreponerse a la competencia china y los problemas de rentabilidad de su modelo industrial. Si ningún giro de guion lo remedia, los planes empezarán a hacerse realidad dentro de tres años, en 2029, cuando termine la producción de las últimas unidades de los modelos Ibiza, Arona y León. La compañía supedita su continuidad más allá de 2030 a cambios en las regulaciones europeas de emisiones de gases contaminantes, pero en una Europa comprometida con la descarbonización ese camino tiene un recorrido corto.. Seguir leyendo
La prioridad debe ser mantener el empleo en las plantas españolas y no perder el tren de la revolución industrial
Editorial. Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional. La prioridad debe ser mantener el empleo en las plantas españolas y no perder el tren de la revolución industrial. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. Presentación del Seat Ibiza en la feria automovilística de Toronto en los años ochenta.Keith Beaty (Toronto Star via Getty Images). El futuro de Seat, la marca que puso a España sobre ruedas hace 76 años, está en el aire después de que el Grupo Volkswagen, al que pertenece, haya aprobado el mayor plan de transformación de su historia para intentar sobreponerse a la competencia china y los problemas de rentabilidad de su modelo industrial. Si ningún giro de guion lo remedia, los planes empezarán a hacerse realidad dentro de tres años, en 2029, cuando termine la producción de las últimas unidades de los modelos Ibiza, Arona y León. La compañía supedita su continuidad más allá de 2030 a cambios en las regulaciones europeas de emisiones de gases contaminantes, pero en una Europa comprometida con la descarbonización ese camino tiene un recorrido corto.. Seat fue desde los años sesenta uno de los emblemas del desarrollismo y más tarde de la pujanza de la industria automovilística española. Es una marca indisociable de la memoria sentimental de varias generaciones para las que sus vehículos se convirtieron en un símbolo aspiracional y en una expresión tangible de progreso y bienestar. El plan de Volkswagen contempla el recorte de 50.000 empleos en todo el mundo además del cierre de varias plantas alemanas y la reducción a la mitad su oferta de modelos. En ese contexto, una marca generalista que compite en el segmento de los motores de combustión –el más castigado del mercado– y directamente expuesta a la presión de los fabricantes chinos, tiene difícil amortización. El actual marco europeo limita el coche de combustión en el 2035 y eso condiciona la hoja de ruta del sector.. Seat lleva años sin lanzar un nuevo modelo, sus ventas han decaído desde la pandemia, y tampoco se ha subido a la ola de electrificación. Desde 2018 el grupo alemán ha centrado en España sus esfuerzos en Cupra, la línea de negocio que concentra todos los modelos electrificados y cuyos vehículos son un 35% más rentables por unidad. En 2025 esta marca dio finalmente el sorpasso y vendió más coches que Seat, aunque en España Seat todavía tiene tirón. El año pasado fue la quinta marca de turismos más vendida.. Durante décadas, Seat fue la demostración de que España podía tener una industria automovilística propia, primero bajo la batuta del Instituto Nacional de Industria (INI, predecesor de la SEPI) y de la italiana Fiat, y después bajo el paraguas del gigante alemán del automóvil, su único accionista desde 1990. Ha sido durante este tiempo un pilar de un sector que hoy representa cerca del 8% del PIB, el 9% del empleo y en torno al 15% de las exportaciones españolas de mercancías.. Para los poderes públicos y los agentes sociales, la prioridad debe ser preservar la actividad en las plantas españolas en Barcelona y en Pamplona, que han puesto en marcha medidas de reducción de costes y han llevado a cabo inversiones para producir coches eléctricos, lo que refuerza su posición en el grupo. El mundo vive una revolución convulsa llena de incógnitas hacia una nueva era industrial, y más allá del nombre de las marcas y de su valor sentimental, es esencial que España, y el conjunto de Europa, no pierdan el tren de esta transformación.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Economía. España. Industria. Coches. Seat. Volkswagen Group. Volkswagen. Cupra. Empleo. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
Opinión en EL PAÍS
