Los funcionarios del centro penitenciario de Lledoners han advertido de que la reducción de las contenciones mecánicas está generando un aumento de la tensión en las zonas de régimen cerrado y puede estar repercutiendo en la seguridad y la salud mental de los trabajadores. La sección sindical de UGTPRESONS en Lledoners ha reaccionado así a los datos difundidos por el Departamento de Justicia, que sitúan en un 22,4% el descenso en el uso de estas medidas, aplicadas como último recurso ante situaciones que pueden poner en peligro al propio interno, a los funcionarios o a terceras personas.. El sindicato no cuestiona que las contenciones deban utilizarse como último recurso, pero reclama que su reducción vaya acompañada de alternativas eficaces y de recursos suficientes. Su principal crítica se dirige a la estrategia de desescalada verbal que, según denuncia, obliga a los equipos directivos a desplazarse al Departamento Especial de Régimen Cerrado (DERT) para intentar rebajar la tensión con internos especialmente conflictivos.. Según UGTPRESONS, estas intervenciones pueden prolongarse durante más de una hora y, en algunos casos, hasta dos. El sindicato sostiene que durante ese tiempo los equipos de intervención permanecen preparados y a la espera de instrucciones, lo que termina alterando las rutinas del centro. Además, considera que la presencia de responsables del centro no siempre consigue reducir la tensión, sino que en determinadas ocasiones provoca el efecto contrario al transmitir al interno, según su versión, una sensación de control sobre la situación.. Un entorno de tensión permanente. La organización sindical pone el foco especialmente en las condiciones de trabajo de los funcionarios destinados al DERT. Asegura que estos trabajadores están expuestos de manera prácticamente diaria a insultos, vejaciones y amenazas graves por parte de internos con perfiles altamente conflictivos o con patologías psiquiátricas.. UGTPRESONS advierte de que esta exposición continuada, que en ocasiones incluiría amenazas dirigidas también contra los familiares de los funcionarios, está provocando niveles de estrés crónico, ansiedad y desgaste psicológico que considera «inadmisibles». El sindicato reclama que la Administración tenga en cuenta la violencia psicológica como un riesgo laboral y que impulse medidas para prevenir las bajas asociadas a estas situaciones.. La organización sindical también alerta de una situación especialmente complicada durante este mes de agosto en el Departamento de Régimen Cerrado de Lledoners, debido, según denuncia, a la ausencia simultánea de buena parte del equipo directivo. A su juicio, si la reducción de contenciones implica una mayor dependencia de la intervención de los responsables del centro para gestionar las situaciones de crisis, debe garantizarse también su presencia y capacidad de respuesta.. Reclaman alternativas a las contenciones. Ante el objetivo de reducir las sujeciones mecánicas, UGTPRESONS reclama que la Generalitat proporcione herramientas alternativas para afrontar episodios de violencia o agitación extrema. Entre sus principales reivindicaciones figura la autorización y dotación de aerosoles de protección y contención, una medida que, según el sindicato, está contemplada en el Reglamento Penitenciario pero que la Administración habría vetado hasta ahora.. El sindicato sostiene que estos dispositivos permitirían intervenir manteniendo una cierta distancia con el interno y evitarían, en determinados casos, recurrir al enfrentamiento físico directo o a la inmovilización mecánica. Por ello, pide la creación inmediata de un comité técnico que evalúe su posible utilización como alternativa a las contenciones.. La petición llega mientras el Parlament mantiene abierto el debate sobre las condiciones de trabajo y las medidas de seguridad en las prisiones catalanas. UGTPRESONS valora la aprobación de la Ley 1/2026, que reconoce a los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad, pero considera que los cambios normativos y los grupos de trabajo parlamentarios no solucionan por sí solos los problemas que afrontan diariamente los trabajadores.. Más personal para reducir las contenciones. El sindicato considera que una menor utilización de las sujeciones mecánicas requiere también incrementar las plantillas. En este sentido, califica de insuficiente la oferta pública anunciada para este año, que contempla 130 plazas para el cuerpo de servicios penitenciarios y otras 40 para educadores. Según UGTPRESONS, las prisiones catalanas afrontan un déficit estructural de personal y los centros tienen actualmente una ocupación cercana al 90%.. Por ello, sus reivindicaciones pasan por reforzar las plantillas, incrementar las unidades psiquiátricas y proporcionar formación específica en salud mental y gestión del estrés. También reclama evaluaciones independientes de los riesgos psicosociales en los centros penitenciarios para determinar el impacto de las amenazas y los insultos sobre la salud de los funcionarios.. El sindicato ha resumido sus demandas en cinco puntos: recuperar la autoridad de los funcionarios, evitar que el debate político se traduzca en presión sobre la plantilla, estudiar alternativas a las contenciones mecánicas, realizar auditorías de salud laboral y reforzar tanto los recursos humanos como la formación especializada.
UGTPRESONS reclama más personal, unidades psiquiátricas y alternativas como los aerosoles de protección
Los funcionarios del centro penitenciario de Lledoners han advertido de que la reducción de las contenciones mecánicas está generando un aumento de la tensión en las zonas de régimen cerrado y puede estar repercutiendo en la seguridad y la salud mental de los trabajadores. La sección sindical de UGTPRESONS en Lledoners ha reaccionado así a los datos difundidos por el Departamento de Justicia, que sitúan en un 22,4% el descenso en el uso de estas medidas, aplicadas como último recurso ante situaciones que pueden poner en peligro al propio interno, a los funcionarios o a terceras personas.. El sindicato no cuestiona que las contenciones deban utilizarse como último recurso, pero reclama que su reducción vaya acompañada de alternativas eficaces y de recursos suficientes. Su principal crítica se dirige a la estrategia de desescalada verbal que, según denuncia, obliga a los equipos directivos a desplazarse al Departamento Especial de Régimen Cerrado (DERT) para intentar rebajar la tensión con internos especialmente conflictivos.. Según UGTPRESONS, estas intervenciones pueden prolongarse durante más de una hora y, en algunos casos, hasta dos. El sindicato sostiene que durante ese tiempo los equipos de intervención permanecen preparados y a la espera de instrucciones, lo que termina alterando las rutinas del centro. Además, considera que la presencia de responsables del centro no siempre consigue reducir la tensión, sino que en determinadas ocasiones provoca el efecto contrario al transmitir al interno, según su versión, una sensación de control sobre la situación.. Un entorno de tensión permanente. La organización sindical pone el foco especialmente en las condiciones de trabajo de los funcionarios destinados al DERT. Asegura que estos trabajadores están expuestos de manera prácticamente diaria a insultos, vejaciones y amenazas graves por parte de internos con perfiles altamente conflictivos o con patologías psiquiátricas.. UGTPRESONS advierte de que esta exposición continuada, que en ocasiones incluiría amenazas dirigidas también contra los familiares de los funcionarios, está provocando niveles de estrés crónico, ansiedad y desgaste psicológico que considera «inadmisibles». El sindicato reclama que la Administración tenga en cuenta la violencia psicológica como un riesgo laboral y que impulse medidas para prevenir las bajas asociadas a estas situaciones.. La organización sindical también alerta de una situación especialmente complicada durante este mes de agosto en el Departamento de Régimen Cerrado de Lledoners, debido, según denuncia, a la ausencia simultánea de buena parte del equipo directivo. A su juicio, si la reducción de contenciones implica una mayor dependencia de la intervención de los responsables del centro para gestionar las situaciones de crisis, debe garantizarse también su presencia y capacidad de respuesta.. Reclaman alternativas a las contenciones. Ante el objetivo de reducir las sujeciones mecánicas, UGTPRESONS reclama que la Generalitat proporcione herramientas alternativas para afrontar episodios de violencia o agitación extrema. Entre sus principales reivindicaciones figura la autorización y dotación de aerosoles de protección y contención, una medida que, según el sindicato, está contemplada en el Reglamento Penitenciario pero que la Administración habría vetado hasta ahora.. El sindicato sostiene que estos dispositivos permitirían intervenir manteniendo una cierta distancia con el interno y evitarían, en determinados casos, recurrir al enfrentamiento físico directo o a la inmovilización mecánica. Por ello, pide la creación inmediata de un comité técnico que evalúe su posible utilización como alternativa a las contenciones.. La petición llega mientras el Parlament mantiene abierto el debate sobre las condiciones de trabajo y las medidas de seguridad en las prisiones catalanas. UGTPRESONS valora la aprobación de la Ley 1/2026, que reconoce a los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad, pero considera que los cambios normativos y los grupos de trabajo parlamentarios no solucionan por sí solos los problemas que afrontan diariamente los trabajadores.. Más personal para reducir las contenciones. El sindicato considera que una menor utilización de las sujeciones mecánicas requiere también incrementar las plantillas. En este sentido, califica de insuficiente la oferta pública anunciada para este año, que contempla 130 plazas para el cuerpo de servicios penitenciarios y otras 40 para educadores. Según UGTPRESONS, las prisiones catalanas afrontan un déficit estructural de personal y los centros tienen actualmente una ocupación cercana al 90%.. Por ello, sus reivindicaciones pasan por reforzar las plantillas, incrementar las unidades psiquiátricas y proporcionar formación específica en salud mental y gestión del estrés. También reclama evaluaciones independientes de los riesgos psicosociales en los centros penitenciarios para determinar el impacto de las amenazas y los insultos sobre la salud de los funcionarios.. El sindicato ha resumido sus demandas en cinco puntos: recuperar la autoridad de los funcionarios, evitar que el debate político se traduzca en presión sobre la plantilla, estudiar alternativas a las contenciones mecánicas, realizar auditorías de salud laboral y reforzar tanto los recursos humanos como la formación especializada.
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