La aprobación el pasado viernes por parte del pleno del Consell del decreto que regula el uso de dispositivos móviles en el aula. Esta norma, que actualiza la de 2022, limitará su utilización en Primaria a partir del próximo curso y sólo se podrán gastar un 5% del tiempo lectivo semana en el primer ciclo (primero y segundo), un 15% en el segundo (tercero y cuarto) y un 25% en el tercero.. Este hecho ha supuesto cumplir con una de las exigencias de muchas familias que pedían aulas libres de dispositivos como ordenadores y tabletas, entre otros. Esta era una de las peticiones de entidades como Desempantallados, una asociación que siempre ha defendido que se debía regular y, sobre todo, eliminar el uso de estos aparatos en clase. Para el presidente de Desempantallados, Gil María Campos, esta norma, que debe entrar en vigor el próximo curso, «atiende a las recomendaciones de salud y seguridad sobre los menores. «Uno de los mejores aspectos que recoge el decreto es que la tecnología no se va a usar en casa. Es fuera del colegio donde se producen los mayores problemas y se produce esa discriminación social por la que no todas las familias pueden vigilar o acompañar en su uso a los menores. Esa es una medida bien planteada», añade sobre el hecho de que la normativa recoge que no se exigirán tareas con dispositivos digitales fuera del horario escolar.. Para la entidad, la nueva norma es positiva ya que apuesta por la limitación del uso de los dispositivos en el centro pero lo restringe definitivamente en el hogar. Es más, el decreto asegura que la dotación, el mantenimiento y la supervisión de estos dispositivos no podrán exigirse a las familias. No obstante, Desempantallados sí muestra su rechazo con esa disposición de la nueva norma en la que se afirma que «los centros cuyos proyectos prevén actualmente dispositivos individuales no podrán incorporar nuevos grupos que hagan uso individual de estos dispositivos a partir del próximo curso, mientras que los grupos que ya los venían utilizando podrán continuar hasta finalizar la etapa». «Si la conselleria apuesta por limitar estos dispositivos atendiendo a la defensa de la salud y la seguridad de los menores, no puede dilatarlo en el tiempo. Lo vemos un periodo muy largo. Esos niños son menores y no tiene sentido que haya esa moratoria. Sobre todo porque muchas familias están machacadas por los efectos que el uso de estos dispositivos tiene en los alumnos», asevera. Tanto es así que, desde Desempantallados exigen a Educación que aplique también la medida a «los alumnos de Secundaria». «Se podía haber acotado mejor. Es insuficiente. La conselleria ha lanzado un mensaje claro: estos dispositivos hacen daño y no son inocuos para los alumnos», dice Gil María Campos, para quien, extender el decreto a los alumnos de Secundaria, «va a proteger a toda una generación». «Un menor es tanto uno de seis años como de doce», argumenta el presidente de Desempantallados.. Pese a todo, señala, «las familias nos sentimos muy satisfechas porque esta norma es pionera». «Al principio nos trataban como marcianos, se ha demostrado que teníamos razón», finaliza.
Las familias exigen que el decreto se extienda también a los estudiantes de Secundaria y piden que se elimine la moratoria que permite a los centros que los usan seguir hasta final de etapa
La aprobación el pasado viernes por parte del pleno del Consell del decreto que regula el uso de dispositivos móviles en el aula. Esta norma, que actualiza la de 2022, limitará su utilización en Primaria a partir del próximo curso y sólo se podrán gastar un 5% del tiempo lectivo semana en el primer ciclo (primero y segundo), un 15% en el segundo (tercero y cuarto) y un 25% en el tercero.. Este hecho ha supuesto cumplir con una de las exigencias de muchas familias que pedían aulas libres de dispositivos como ordenadores y tabletas, entre otros. Esta era una de las peticiones de entidades como Desempantallados, una asociación que siempre ha defendido que se debía regular y, sobre todo, eliminar el uso de estos aparatos en clase. Para el presidente de Desempantallados, Gil María Campos, esta norma, que debe entrar en vigor el próximo curso, «atiende a las recomendaciones de salud y seguridad sobre los menores. «Uno de los mejores aspectos que recoge el decreto es que la tecnología no se va a usar en casa. Es fuera del colegio donde se producen los mayores problemas y se produce esa discriminación social por la que no todas las familias pueden vigilar o acompañar en su uso a los menores. Esa es una medida bien planteada», añade sobre el hecho de que la normativa recoge que no se exigirán tareas con dispositivos digitales fuera del horario escolar.. Para la entidad, la nueva norma es positiva ya que apuesta por la limitación del uso de los dispositivos en el centro pero lo restringe definitivamente en el hogar. Es más, el decreto asegura que la dotación, el mantenimiento y la supervisión de estos dispositivos no podrán exigirse a las familias. No obstante, Desempantallados sí muestra su rechazo con esa disposición de la nueva norma en la que se afirma que «los centros cuyos proyectos prevén actualmente dispositivos individuales no podrán incorporar nuevos grupos que hagan uso individual de estos dispositivos a partir del próximo curso, mientras que los grupos que ya los venían utilizando podrán continuar hasta finalizar la etapa». «Si la conselleria apuesta por limitar estos dispositivos atendiendo a la defensa de la salud y la seguridad de los menores, no puede dilatarlo en el tiempo. Lo vemos un periodo muy largo. Esos niños son menores y no tiene sentido que haya esa moratoria. Sobre todo porque muchas familias están machacadas por los efectos que el uso de estos dispositivos tiene en los alumnos», asevera. Tanto es así que, desde Desempantallados exigen a Educación que aplique también la medida a «los alumnos de Secundaria». «Se podía haber acotado mejor. Es insuficiente. La conselleria ha lanzado un mensaje claro: estos dispositivos hacen daño y no son inocuos para los alumnos», dice Gil María Campos, para quien, extender el decreto a los alumnos de Secundaria, «va a proteger a toda una generación». «Un menor es tanto uno de seis años como de doce», argumenta el presidente de Desempantallados.. Pese a todo, señala, «las familias nos sentimos muy satisfechas porque esta norma es pionera». «Al principio nos trataban como marcianos, se ha demostrado que teníamos razón», finaliza.
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