El presidente de CEOE, Antonio Garamendi; el secretario general de CCOO, Unai Sordo; el secretario general de UGT, Pepe Álvarez; y la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, defendieron este domingo ante el Papa su compromiso con el diálogo social como instrumento para construir una sociedad mejor, más digna y con una visión humanista.. Así se pronunciaron durante el acto ‘Tejer Redes con la cultura, la educación, la empresa y el deporte’, organizado con motivo de la visita de León XIV a España. Un acto en el que también estuvieron presentes el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; y la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón.. Ante el Papa, patronal y sindicatos defendieron preservar el diálogo social y la negociación colectiva. «Porque no son sólo herramientas par resolver diferencias o alcanzar la paz social; son espacios de acuerdo, estabilidad y construcción conjunta», dijo Garamendi,. El presidente de la CEOE afirmó que es necesario «reforzar una visión transformadora y profundamente humanista de la empresa». Y concluyó: «Estoy convencido de que las sociedades más fuertes son aquellas capaces de construir acuerdos duraderos y de avanzar unidas ante los grandes desafíos». «Compartimos una misma convicción: que el futuro sólo podrá construirse sumando capacidades, compartiendo objetivos y poniendo siempre a las personas en el centro del progreso. Ese es el Nuevo Contrato Social. Ese es el compromiso de las empresas españolas».. Por su parte, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, argumentó su presencia en el acto indicando que el sindicato se siente interpelado «ante los desafíos de un mundo laboral cambiante, inestable, impreciso, porque tenemos la profunda convicción de que estas transformaciones no pueden hacer del trabajo un ‘input’ productivo más, ya que apela a la dignidad de las personas, a su construcción social».. «No nos resignamos a vivir en un mundo que consista en la pugna del último contra el penúltimo, en la metáfora cainita del bote salvavidas, en el nihilismo moral del individuo tirano, del aquí y el ahora», proclamó Sordo. «Aspiramos a renovar un contrato social para el siglo XXI», concluyó. El propósito del sindicalismo, explicó, es crear «sociedades más justas, más dignas, más buenas, en el buen sentido de la palabra bueno».. Valentía y humanismo. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, reivindicó en el mismo sentido el diálogo social como un «instrumento democrático esencial para construir un marco que vaya más allá de la mera regulación técnica de la inteligencia artificial y se cree el marco de un nuevo contrato social, centrado en la dignidad humana, la justicia social y el trabajo decente».. «La Inteligencia artificial puede mejorar nuestra calidad de vida, pero esos beneficios no llegan solos», añadió Álvarez, que agradeció al Papa «su valentía», «por dar voz a quien no tienen voz, por esa visión humana que tiene del planeta».. Por su parte, la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, en línea con el secretario general de UGT, reivindicó la necesidad de poner humanidad a la inteligencia artificial y la tecnología. La representante de Cepyme destacó que en un país con un tejido productivo compuesto especialmente de pymes y de autónomos necesita un nuevo contrato social con el que empresa y trabajadores puedan avanzar juntos.. «El bien común es nuestra brújula, que nos lleva a alzar la mirada hacia los valores de verdad, libertad, justicia y amor para humanizar la técnica y construir la civilización del trabajo», indicó De Miguel.s. Queda prohibida la distribución y la comunicación pública por terceros mediante cualquier vía o soporte.
El presidente de CEOE, Antonio Garamendi; el secretario general de CCOO, Unai Sordo; el secretario general de UGT, Pepe Álvarez; y la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, defendieron su compromiso para construir una sociedad mejor, más digna y con una visión humanista.
El presidente de CEOE, Antonio Garamendi; el secretario general de CCOO, Unai Sordo; el secretario general de UGT, Pepe Álvarez; y la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, defendieron este domingo ante el Papa su compromiso con el diálogo social como instrumento para construir una sociedad mejor, más digna y con una visión humanista.. Así se pronunciaron durante el acto ‘Tejer Redes con la cultura, la educación, la empresa y el deporte’, organizado con motivo de la visita de León XIV a España. Un acto en el que también estuvieron presentes el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; y la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón.. Ante el Papa, patronal y sindicatos defendieron preservar el diálogo social y la negociación colectiva. «Porque no son sólo herramientas par resolver diferencias o alcanzar la paz social; son espacios de acuerdo, estabilidad y construcción conjunta», dijo Garamendi,. El presidente de la CEOE afirmó que es necesario «reforzar una visión transformadora y profundamente humanista de la empresa». Y concluyó: «Estoy convencido de que las sociedades más fuertes son aquellas capaces de construir acuerdos duraderos y de avanzar unidas ante los grandes desafíos». «Compartimos una misma convicción: que el futuro sólo podrá construirse sumando capacidades, compartiendo objetivos y poniendo siempre a las personas en el centro del progreso. Ese es el Nuevo Contrato Social. Ese es el compromiso de las empresas españolas».. Por su parte, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, argumentó su presencia en el acto indicando que el sindicato se siente interpelado «ante los desafíos de un mundo laboral cambiante, inestable, impreciso, porque tenemos la profunda convicción de que estas transformaciones no pueden hacer del trabajo un ‘input’ productivo más, ya que apela a la dignidad de las personas, a su construcción social».. «No nos resignamos a vivir en un mundo que consista en la pugna del último contra el penúltimo, en la metáfora cainita del bote salvavidas, en el nihilismo moral del individuo tirano, del aquí y el ahora», proclamó Sordo. «Aspiramos a renovar un contrato social para el siglo XXI», concluyó. El propósito del sindicalismo, explicó, es crear «sociedades más justas, más dignas, más buenas, en el buen sentido de la palabra bueno».. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, reivindicó en el mismo sentido el diálogo social como un «instrumento democrático esencial para construir un marco que vaya más allá de la mera regulación técnica de la inteligencia artificial y se cree el marco de un nuevo contrato social, centrado en la dignidad humana, la justicia social y el trabajo decente».. «La Inteligencia artificial puede mejorar nuestra calidad de vida, pero esos beneficios no llegan solos», añadió Álvarez, que agradeció al Papa «su valentía», «por dar voz a quien no tienen voz, por esa visión humana que tiene del planeta».. Por su parte, la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, en línea con el secretario general de UGT, reivindicó la necesidad de poner humanidad a la inteligencia artificial y la tecnología. La representante de Cepyme destacó que en un país con un tejido productivo compuesto especialmente de pymes y de autónomos necesita un nuevo contrato social con el que empresa y trabajadores puedan avanzar juntos.. «El bien común es nuestra brújula, que nos lleva a alzar la mirada hacia los valores de verdad, libertad, justicia y amor para humanizar la técnica y construir la civilización del trabajo», indicó De Miguel.s. Queda prohibida la distribución y la comunicación pública por terceros mediante cualquier vía o soporte.
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