Los Turtle Beach Stealth Pro II alcanzaron el mercado europeo con una propuesta inalámbrica de gama alta para jugar, escuchar música y charlar por voz, con cancelación activa de ruido regulable, transductores Eclipse de 60 mm, Bluetooth 5.3, CrossPlay 2.0 y dos baterías intercambiables con hasta 40 horas de autonomía por unidad. Un conjunto que, por 349,99 euros, une su destino a los jugadores con varias máquinas en casa que quieren buen sonido, comodidad y cambios rápidos entre equipos sin andar lidiando con cables. Pero ¿qué ofrece realmente? ¿Cuáles son sus prestaciones? En La Razón Hardgaming hemos probado una unidad durante algunas semanas y ahora ha llegado el momento de compartir nuestras impresiones.. Diseño y conectividad. Para comenzar, dentro de la caja encontramos los auriculares, una base transmisora CrossPlay 2.0 que también funciona como estación de carga, un transmisor USB inalámbrico, cable USB-A a USB-C, dos baterías intercambiables, un estuche rígido y la documentación rápida. El estuche viene muy bien para guardar los cascos y sus accesorios, ya que estamos ante un diseño voluminoso que se inclina por las líneas sobrias gracias al uso de aluminio anodizado, piezas de plástico rígido, superficies de tacto suave y controles metálicos.. En cualquier caso, los auriculares transmiten la robustez que se espera dentro de la gama premium de Turtle Beach y, aunque el reparto del peso está bastante bien resuelto, con el micrófono colocado se van hasta los 393 gramos, así que precisamente no son ligeros. La diadema de tela descansa con más suavidad sobre la cabeza y las almohadillas de espuma viscoelástica, rematadas con tejido transpirable, ayudan a llevarlos durante horas sin esa sensación de casco cerrado que acaba cansando. También se agradece el cambio de material en las almohadillas, ya que la línea apuesta por un tejido deportivo más agradable en comparación con la piel sintética, mientras la espuma interna mantiene un sellado correcto contra el ruido externo, sin que la zona de las orejas acabe demasiado caliente.. Los controles están repartidos en ambos auriculares. En el lado izquierdo se ubican el botón de encendido, el puerto USB-C, el control de volumen y el pulsador de modo, que permite activar la cancelación activa de ruido, pasar al modo ambiente o asignar otra función mediante Swarm II. En el auricular derecho se reserva el control de volumen Bluetooth y el conmutador CrossPlay, muy práctico cuando alternas entre consola y PC. El micrófono de brazo se pliega para silenciarse y queda bien sujeto una vez colocado.. En cuanto a sus soluciones de conectividad, el sucesor del Stealth Pro trabaja con un enlace inalámbrico USB de 2,4 GHz y Bluetooth 5.3 al mismo tiempo. La edición Xbox que hemos probado está licenciada para Xbox Series X|S y Xbox One, pero también funciona con PS4, PS5, PC y móviles con Bluetooth. Eso sí, no todas las funciones se comportan igual en todos los sistemas. Dolby Atmos queda para Xbox y PC, mientras que el sonido Hi-Res a 24 bits / 96 kHz solo se aprovecha en PC y equipos compatibles. En PlayStation y Xbox, el límite se queda en 16 bits / 48 kHz. Conviene tenerlo presente, porque no son prestaciones idénticas en todas las plataformas.. En la práctica, con el sistema CrossPlay 2.0 podemos alternar entre varios equipos y pasar de consola a PC mediante un botón del propio auricular, sin tener que desconectar y volver a emparejar cada vez. En la caja vienen una base transmisora y un transmisor USB, para dejar preparados dos equipos por enlace inalámbrico de 2,4 GHz. A esa opción se suma el Bluetooth 5.3, que puede mantenerse vinculado al móvil para recibir llamadas, usar Discord o escuchar música mientras el audio del juego se mantiene a 2,4 GHz.. Software de control. La aplicación Swarm II reúne buena parte de las opciones de personalización de los Stealth Pro II. Desde ella se puede regular la cancelación activa de ruido, retocar el ecualizador, cambiar la función de la rueda y del botón de modo, elegir perfiles de sonido y variar la sensibilidad del micrófono. También permite instalar actualizaciones de firmware desde el ordenador o el móvil.. La aplicación también viene bien para adaptar los auriculares al tipo de uso que tengamos por delante, tanto si vamos a jugar una sesión competitiva como si queremos escuchar música o ver una película. El ecualizador de 10 bandas permite cambiar el sonido de serie, mientras que los perfiles Bass Boost, Signature Sound, Treble Boost y Vocal Boost ofrecen cambios rápidos. El modo manual permite retocar graves, medios y agudos con más precisión. También está Superhuman Hearing, una función pensada para resaltar pasos, disparos y señales útiles en juegos competitivos, aunque conviene usarla con medida porque puede endurecer el sonido y restar naturalidad al resto.. Sonido y micrófono. Los transductores dobles Eclipse de 60 mm ofrecen un sonido amplio, con graves con cuerpo, medios presentes y agudos limpios. El resultado, de hecho, se aparta del típico perfil gaming con bajos desbocados, ya que las voces, efectos y la música mantienen bastante separación. En el terreno de la música y películas, los Stealth Pro II se defienden muy bien y permiten aprovechar audio inalámbrico a 24 bits / 96 kHz mediante conexión USB de 2,4 GHz en PC y equipos compatibles, mientras que en PlayStation y Xbox el límite se queda en 16 bits / 48 kHz.. La cancelación activa de ruido regulable es especialmente útil en unos auriculares de gama alta para jugar en casa, sobre todo si juegas cerca del PC, con ventiladores, teclado y ruido de casa alrededor, porque reduce ese murmullo de fondo sin dejar la sensación de presión en el oído que a veces provocan otros cascos. El micrófono unidireccional extraíble de 9 mm también cumple bien, queda cerca de la boca, se mantiene firme durante el uso y permite silenciarlo al plegarlo, sin andar buscando botones en mitad de una partida o una llamada. El filtro de ruido por IA ayuda a contener el tecleo y las voces lejanas y, aunque no sustituye a un micrófono independiente, recoge una voz clara para chat, videollamadas y directos sencillos.. Batería. El sistema de doble batería es de lo más cómodo de los Stealth Pro II, porque permite usar una mientras la otra se queda cargando en la base y, con hasta 40 horas por batería y hasta 80 horas combinadas, ofrece margen de sobra para jugar, escuchar música o atender llamadas durante varios días sin mirar el cable.. En nuestras pruebas, con la cancelación activa de ruido activada durante buena parte del uso, la primera batería rondó las 36 horas antes de pedir el cambio. Sustituirla lleva unos segundos y evita tener que parar para enchufar los cascos en mitad de una sesión, así que acaba siendo una solución muy cómoda si vas saltando entre consola, PC y móvil. La pega más clara en conectividad es la ausencia de entrada analógica de 3,5 mm, porque todo pasa por USB inalámbrico o Bluetooth y no queda una alternativa por cable para mandos, mezcladoras o dispositivos antiguos. En un producto de este precio, habría sido lo razonable.. En resumen. Los Turtle Beach Stealth Pro II resultan muy recomendables para esos usuarios que alternan entre PC, Xbox, PlayStation y móvil, que vayan a aprovechar de verdad la cancelación activa de ruido, el Bluetooth simultáneo, cambio entre equipos y la doble batería, aunque conviene tener presentes algunos elementos, como su tamaño, la ausencia de entrada analógica de 3,5 mm y un audio Hi-Res que se disfruta más en PC que en consola. Aun así, el conjunto funciona muy bien, ya que ofrecen sonidos limpios y potentes, aíslan de forma solvente, incorporan un micrófono por encima en relación a los auriculares gaming y, frente al Stealth Pro original, se perciben más cómodos y mejor rematados desde el primer contacto.
Probamos los nuevos cascos de Turtle Beach con cancelación activa, conexión para varias plataformas y hasta 80 horas de autonomía combinada
Los Turtle Beach Stealth Pro II alcanzaron el mercado europeo con una propuesta inalámbrica de gama alta para jugar, escuchar música y charlar por voz, con cancelación activa de ruido regulable, transductores Eclipse de 60 mm, Bluetooth 5.3, CrossPlay 2.0 y dos baterías intercambiables con hasta 40 horas de autonomía por unidad. Un conjunto que, por 349,99 euros, une su destino a los jugadores con varias máquinas en casa que quieren buen sonido, comodidad y cambios rápidos entre equipos sin andar lidiando con cables. Pero ¿qué ofrece realmente? ¿Cuáles son sus prestaciones? En La Razón Hardgaming hemos probado una unidad durante algunas semanas y ahora ha llegado el momento de compartir nuestras impresiones.. Diseño y conectividad. Para comenzar, dentro de la caja encontramos los auriculares, una base transmisora CrossPlay 2.0 que también funciona como estación de carga, un transmisor USB inalámbrico, cable USB-A a USB-C, dos baterías intercambiables, un estuche rígido y la documentación rápida. El estuche viene muy bien para guardar los cascos y sus accesorios, ya que estamos ante un diseño voluminoso que se inclina por las líneas sobrias gracias al uso de aluminio anodizado, piezas de plástico rígido, superficies de tacto suave y controles metálicos.. En cualquier caso, los auriculares transmiten la robustez que se espera dentro de la gama premium de Turtle Beach y, aunque el reparto del peso está bastante bien resuelto, con el micrófono colocado se van hasta los 393 gramos, así que precisamente no son ligeros. La diadema de tela descansa con más suavidad sobre la cabeza y las almohadillas de espuma viscoelástica, rematadas con tejido transpirable, ayudan a llevarlos durante horas sin esa sensación de casco cerrado que acaba cansando. También se agradece el cambio de material en las almohadillas, ya que la línea apuesta por un tejido deportivo más agradable en comparación con la piel sintética, mientras la espuma interna mantiene un sellado correcto contra el ruido externo, sin que la zona de las orejas acabe demasiado caliente.. Los controles están repartidos en ambos auriculares. En el lado izquierdo se ubican el botón de encendido, el puerto USB-C, el control de volumen y el pulsador de modo, que permite activar la cancelación activa de ruido, pasar al modo ambiente o asignar otra función mediante Swarm II. En el auricular derecho se reserva el control de volumen Bluetooth y el conmutador CrossPlay, muy práctico cuando alternas entre consola y PC. El micrófono de brazo se pliega para silenciarse y queda bien sujeto una vez colocado.. En cuanto a sus soluciones de conectividad, el sucesor del Stealth Pro trabaja con un enlace inalámbrico USB de 2,4 GHz y Bluetooth 5.3 al mismo tiempo. La edición Xbox que hemos probado está licenciada para Xbox Series X|S y Xbox One, pero también funciona con PS4, PS5, PC y móviles con Bluetooth. Eso sí, no todas las funciones se comportan igual en todos los sistemas. Dolby Atmos queda para Xbox y PC, mientras que el sonido Hi-Res a 24 bits / 96 kHz solo se aprovecha en PC y equipos compatibles. En PlayStation y Xbox, el límite se queda en 16 bits / 48 kHz. Conviene tenerlo presente, porque no son prestaciones idénticas en todas las plataformas.. En la práctica, con el sistema CrossPlay 2.0 podemos alternar entre varios equipos y pasar de consola a PC mediante un botón del propio auricular, sin tener que desconectar y volver a emparejar cada vez. En la caja vienen una base transmisora y un transmisor USB, para dejar preparados dos equipos por enlace inalámbrico de 2,4 GHz. A esa opción se suma el Bluetooth 5.3, que puede mantenerse vinculado al móvil para recibir llamadas, usar Discord o escuchar música mientras el audio del juego se mantiene a 2,4 GHz.. Software de control. La aplicación Swarm II reúne buena parte de las opciones de personalización de los Stealth Pro II. Desde ella se puede regular la cancelación activa de ruido, retocar el ecualizador, cambiar la función de la rueda y del botón de modo, elegir perfiles de sonido y variar la sensibilidad del micrófono. También permite instalar actualizaciones de firmware desde el ordenador o el móvil.. La aplicación también viene bien para adaptar los auriculares al tipo de uso que tengamos por delante, tanto si vamos a jugar una sesión competitiva como si queremos escuchar música o ver una película. El ecualizador de 10 bandas permite cambiar el sonido de serie, mientras que los perfiles Bass Boost, Signature Sound, Treble Boost y Vocal Boost ofrecen cambios rápidos. El modo manual permite retocar graves, medios y agudos con más precisión. También está Superhuman Hearing, una función pensada para resaltar pasos, disparos y señales útiles en juegos competitivos, aunque conviene usarla con medida porque puede endurecer el sonido y restar naturalidad al resto.. Sonido y micrófono. Los transductores dobles Eclipse de 60 mm ofrecen un sonido amplio, con graves con cuerpo, medios presentes y agudos limpios. El resultado, de hecho, se aparta del típico perfil gaming con bajos desbocados, ya que las voces, efectos y la música mantienen bastante separación. En el terreno de la música y películas, los Stealth Pro II se defienden muy bien y permiten aprovechar audio inalámbrico a 24 bits / 96 kHz mediante conexión USB de 2,4 GHz en PC y equipos compatibles, mientras que en PlayStation y Xbox el límite se queda en 16 bits / 48 kHz.. La cancelación activa de ruido regulable es especialmente útil en unos auriculares de gama alta para jugar en casa, sobre todo si juegas cerca del PC, con ventiladores, teclado y ruido de casa alrededor, porque reduce ese murmullo de fondo sin dejar la sensación de presión en el oído que a veces provocan otros cascos. El micrófono unidireccional extraíble de 9 mm también cumple bien, queda cerca de la boca, se mantiene firme durante el uso y permite silenciarlo al plegarlo, sin andar buscando botones en mitad de una partida o una llamada. El filtro de ruido por IA ayuda a contener el tecleo y las voces lejanas y, aunque no sustituye a un micrófono independiente, recoge una voz clara para chat, videollamadas y directos sencillos.. Batería. El sistema de doble batería es de lo más cómodo de los Stealth Pro II, porque permite usar una mientras la otra se queda cargando en la base y, con hasta 40 horas por batería y hasta 80 horas combinadas, ofrece margen de sobra para jugar, escuchar música o atender llamadas durante varios días sin mirar el cable.. En nuestras pruebas, con la cancelación activa de ruido activada durante buena parte del uso, la primera batería rondó las 36 horas antes de pedir el cambio. Sustituirla lleva unos segundos y evita tener que parar para enchufar los cascos en mitad de una sesión, así que acaba siendo una solución muy cómoda si vas saltando entre consola, PC y móvil. La pega más clara en conectividad es la ausencia de entrada analógica de 3,5 mm, porque todo pasa por USB inalámbrico o Bluetooth y no queda una alternativa por cable para mandos, mezcladoras o dispositivos antiguos. En un producto de este precio, habría sido lo razonable.. En resumen. Los Turtle Beach Stealth Pro II resultan muy recomendables para esos usuarios que alternan entre PC, Xbox, PlayStation y móvil, que vayan a aprovechar de verdad la cancelación activa de ruido, el Bluetooth simultáneo, cambio entre equipos y la doble batería, aunque conviene tener presentes algunos elementos, como su tamaño, la ausencia de entrada analógica de 3,5 mm y un audio Hi-Res que se disfruta más en PC que en consola. Aun así, el conjunto funciona muy bien, ya que ofrecen sonidos limpios y potentes, aíslan de forma solvente, incorporan un micrófono por encima en relación a los auriculares gaming y, frente al Stealth Pro original, se perciben más cómodos y mejor rematados desde el primer contacto.
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