Castilla y León ha contado con 12 participantes en la tercera edición del Curso de Orientadores Micológicos, una formación especializada que busca consolidar nuevas oportunidades de empleo vinculadas al micoturismo y a la gestión sostenible de los recursos forestales. Los alumnos han desarrollado este fin de semana las prácticas presenciales en el Moncayo, un espacio forestal recientemente incorporado a la red internacional Fungi Friendly Forest (FFF), impulsada por el European Mycological Institute (EMI).. La actividad reunió a 41 estudiantes procedentes de trece comunidades autónomas y forma parte de un itinerario de 200 horas de formación especializada. Durante las jornadas prácticas, los participantes realizaron sesiones de campo y pruebas de evaluación centradas en la identificación de especies, la ecología fúngica, la normativa de recolección, la gestión de riesgos, los protocolos de seguridad y las funciones profesionales del orientador micológico.. El programa incorpora además contenidos relacionados con la adaptación a la variabilidad de la producción fúngica, con el objetivo de anticipar fluctuaciones en la fructificación de especies, interpretar los efectos de la climatología y planificar actividades micoturísticas de forma segura y sostenible.. La formación está supervisada por personal especializado del EMI y cuenta con materiales específicos, foros de resolución de dudas y herramientas de aprendizaje colaborativo. Como parte del proceso formativo, los alumnos elaboran una base de datos de fructificación de especies fúngicas en plataformas internacionales de ciencia ciudadana que ya supera los 3.000 registros y las 500 especies identificadas, convirtiéndose en uno de los grupos de generación de información micológica más activos de Europa.. En las dos ediciones anteriores, el curso formó a más de 60 orientadores micológicos, muchos de los cuales desarrollan actualmente su actividad profesional en museos, centros de interpretación, alojamientos rurales, empresas de turismo activo y servicios micológicos municipales. Según destacan los organizadores, este perfil profesional se está consolidando como una nueva vía de empleo en el medio rural.. La iniciativa adquiere especial relevancia en Castilla y León, donde la riqueza micológica, la amplia superficie forestal y el crecimiento de la demanda de actividades vinculadas a la naturaleza ofrecen importantes posibilidades de inserción laboral y emprendimiento. Además, contribuye a dinamizar los montes y territorios forestales mediante una gestión profesionalizada de la actividad micoturística.. El curso está organizado por la Asociación de Parques Micológicos de Aragón (MicoAragón) y acreditado por el European Mycological Institute, entidad de referencia en la Unión Europea para la promoción de estándares de calidad en formación micológica y micoturística.
Los participantes completan en el Moncayo la fase práctica de una formación especializada de 200 horas acreditada por el European Mycological Institute
Castilla y León ha contado con 12 participantes en la tercera edición del Curso de Orientadores Micológicos, una formación especializada que busca consolidar nuevas oportunidades de empleo vinculadas al micoturismo y a la gestión sostenible de los recursos forestales. Los alumnos han desarrollado este fin de semana las prácticas presenciales en el Moncayo, un espacio forestal recientemente incorporado a la red internacional Fungi Friendly Forest (FFF), impulsada por el European Mycological Institute (EMI).. La actividad reunió a 41 estudiantes procedentes de trece comunidades autónomas y forma parte de un itinerario de 200 horas de formación especializada. Durante las jornadas prácticas, los participantes realizaron sesiones de campo y pruebas de evaluación centradas en la identificación de especies, la ecología fúngica, la normativa de recolección, la gestión de riesgos, los protocolos de seguridad y las funciones profesionales del orientador micológico.. El programa incorpora además contenidos relacionados con la adaptación a la variabilidad de la producción fúngica, con el objetivo de anticipar fluctuaciones en la fructificación de especies, interpretar los efectos de la climatología y planificar actividades micoturísticas de forma segura y sostenible.. La formación está supervisada por personal especializado del EMI y cuenta con materiales específicos, foros de resolución de dudas y herramientas de aprendizaje colaborativo. Como parte del proceso formativo, los alumnos elaboran una base de datos de fructificación de especies fúngicas en plataformas internacionales de ciencia ciudadana que ya supera los 3.000 registros y las 500 especies identificadas, convirtiéndose en uno de los grupos de generación de información micológica más activos de Europa.. En las dos ediciones anteriores, el curso formó a más de 60 orientadores micológicos, muchos de los cuales desarrollan actualmente su actividad profesional en museos, centros de interpretación, alojamientos rurales, empresas de turismo activo y servicios micológicos municipales. Según destacan los organizadores, este perfil profesional se está consolidando como una nueva vía de empleo en el medio rural.. La iniciativa adquiere especial relevancia en Castilla y León, donde la riqueza micológica, la amplia superficie forestal y el crecimiento de la demanda de actividades vinculadas a la naturaleza ofrecen importantes posibilidades de inserción laboral y emprendimiento. Además, contribuye a dinamizar los montes y territorios forestales mediante una gestión profesionalizada de la actividad micoturística.. El curso está organizado por la Asociación de Parques Micológicos de Aragón (MicoAragón) y acreditado por el European Mycological Institute, entidad de referencia en la Unión Europea para la promoción de estándares de calidad en formación micológica y micoturística.
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