De proeza en proeza, Manuel Carrasco (Huelva, 1981) ha dejado de ser el invitado sorpresa de los grandes estadios en España. El onubense, instalado entre los superventas de la música nacional vuelve a superarse en 2026 con nada menos que cuatro noches en el Estadio de La Cartuja (los días 13, 14, 19 y 20 de junio), a los que se sumará la multitudinaria jornada del Iberdrola Music Festival (27 de junio, junto a Lenny Kravitz en Madrid), fechas que antecederán, si se cumplen sus intenciones, a un descanso durante 2027. Acaba de publicar «Pueblo Salvaje I».. Publicó el año pasado «Pueblo Salvaje II» y ahora llega la parte uno…. Tenía planeado que fuera así y puede que en el futuro haya una tercera o cuarta. Pero yo quería terminar por el comienzo. Digamos que en la segunda parte yo enseñaba el tronco y la copa del árbol y ahora enseño la raíz. Este disco es un poco más sensible, más íntimo.. Canta en «Oh si pudiera» que le gustaría mirar como un niño, ¿ya no queda nada de niño en usted?. Sí queda, y gracias a mis hijos, algo se ha despertado de esa inocencia, esa parte más tierna, ver la vida sin dobleces. Tenemos todos un montón de complicaciones en nuestro día a día y yo trato de agarrarme a esa mirada.. Hay canciones que hablan de resistir, de seguir, de luchar. ¿Le cuesta a usted también?. Yo soy gente corriente. Soy el que está abajo del escenario, solo me transformo cuando subo. Hombre, si no tuviera canciones y no hubiera sido tan obcecado y tan currante, pues no hubiera conseguido muchas de las cosas, pero qué va, tío, que no sorprenda lo que digo. Es más natural de lo que lo parece, y, si no lo es, es porque la peña se monta otras movidas. ¿Entiendes lo que te digo?. Pero no tiene usted los mismos problemas que yo, ¿o sí?. A ver, la vida es complicada y yo hablo de un sentimiento plural, de lo que nos pasa a todos, que vamos a remolque y hay que resistir. ¿Y para qué hay que resistir? Para que, como digo en esa canción, el lado malo no le gane al bueno. Hay mucha más gente buena que mala, lo que pasa es que hacen más ruido y a veces el ruido sin ser ejemplo casi de nada. Y a esos nos tenemos que resistir.. En el disco denuncia la falta de compasión y solidaridad.. Tenemos una vida, independientemente de las circunstancias de cada uno, una vida, digo, cómoda en general. Unos con más fatiga, otros con menos. Por eso creo que tenemos la obligación de ser un poquito más empáticos con el resto del mundo. Yo quiero que mis hijos crezcan viendo eso, y lo digo desde mi atalaya, entendiendo de que no todo el mundo tiene las mismas posibilidades, pero lo tengo que decir. Cada uno en su pequeñita parcela puede hacer gestos que marcan la diferencia.. Canta que los extremos no silenciarán su grito.. Tenemos que abrir los ojos, porque cualquier bando, incluso el que tú apoyas, nos la puede hacer. Yo entiendo que todo el mundo tengamos nuestra propia ideología. Hasta ahí llego, ¿sabes? Pero no entiendo quienes se dan golpes en el pecho y dicen que si no apoyas a unos, estás con los otros. Pues mira, si este otro, aunque no sea a la persona que yo he votado, hace algo que está bien, bienvenido sea. Vamos a intentar remar todos a favor hasta que las circunstancias digan lo contrario, en lugar de subir más la crispación.. Dice que no es ateo porque cree en la humanidad.. Yo en algo creo, sabes, tengo mis costumbres, mis tradiciones, le rezo a mi virgen, aunque no comulgue con muchas cosas de la Iglesia. Tengo mis dudas existenciales también, canto que no soy ateo porque creo en la humanidad.. ¿A pesar de todo?. A pesar de todo: hay gente muy buena. Yo no me quiero meter en demasiados jardines, pero las injusticias hay que denunciarlas y las cosas bonitas, celebrarlas.. «Cambiar» habla de una persona que está metida en el bar todos los días, una historia que no me cuadra con usted, pero que plasma una realidad.. Pues esa canción es autobiográfica, que lo sepas, y la he sentido muchas veces. Recuerdo cuando la escribí. La gente me decía: «es muy oscura, eso no te pega, no te va». Bueno, pues habla de mí, y no solo, porque eso nos ha pasado a muchos. Me he visto con la lengua fuera, por momentos: todavía me siento así, sintiendo que tengo que parar de alguna manera. En el anterior disco hablaba del diazepam, pero vamos, que yo me tomo mi pastilla para dormir si me la tengo que tomar. Al igual que te digo que ahora no estoy tomando casi. Este disco habla de eso, de la reconexión con uno mismo. Viene la gente a decirme: «quillo, eso me ha pasado a mí». Y entonces, tanto él como yo, nos sentimos menos solos.. ¿Está nervioso por el directo?. Te soy sincero: cuando salga, se pasará. Pero antes, tengo arcadas y a veces, vomito. Es mucha presión. Pero solo tengo cabeza y corazón para eso.
Antes de actuar cuatro noches en el Estadio de la Cartuja de Sevilla, lanza «Pueblo Salvaje I», su nuevo trabajo
De proeza en proeza, Manuel Carrasco (Huelva, 1981) ha dejado de ser el invitado sorpresa de los grandes estadios en España. El onubense, instalado entre los superventas de la música nacional vuelve a superarse en 2026 con nada menos que cuatro noches en el Estadio de La Cartuja (los días 13, 14, 19 y 20 de junio), a los que se sumará la multitudinaria jornada del Iberdrola Music Festival (27 de junio, junto a Lenny Kravitz en Madrid), fechas que antecederán, si se cumplen sus intenciones, a un descanso durante 2027. Acaba de publicar «Pueblo Salvaje I».. Publicó el año pasado «Pueblo Salvaje II» y ahora llega la parte uno…. Tenía planeado que fuera así y puede que en el futuro haya una tercera o cuarta. Pero yo quería terminar por el comienzo. Digamos que en la segunda parte yo enseñaba el tronco y la copa del árbol y ahora enseño la raíz. Este disco es un poco más sensible, más íntimo.. Canta en «Oh si pudiera» que le gustaría mirar como un niño, ¿ya no queda nada de niño en usted?. Sí queda, y gracias a mis hijos, algo se ha despertado de esa inocencia, esa parte más tierna, ver la vida sin dobleces. Tenemos todos un montón de complicaciones en nuestro día a día y yo trato de agarrarme a esa mirada.. Hay canciones que hablan de resistir, de seguir, de luchar. ¿Le cuesta a usted también?. Yo soy gente corriente. Soy el que está abajo del escenario, solo me transformo cuando subo. Hombre, si no tuviera canciones y no hubiera sido tan obcecado y tan currante, pues no hubiera conseguido muchas de las cosas, pero qué va, tío, que no sorprenda lo que digo. Es más natural de lo que lo parece, y, si no lo es, es porque la peña se monta otras movidas. ¿Entiendes lo que te digo?. Pero no tiene usted los mismos problemas que yo, ¿o sí?. A ver, la vida es complicada y yo hablo de un sentimiento plural, de lo que nos pasa a todos, que vamos a remolque y hay que resistir. ¿Y para qué hay que resistir? Para que, como digo en esa canción, el lado malo no le gane al bueno. Hay mucha más gente buena que mala, lo que pasa es que hacen más ruido y a veces el ruido sin ser ejemplo casi de nada. Y a esos nos tenemos que resistir.. En el disco denuncia la falta de compasión y solidaridad.. Tenemos una vida, independientemente de las circunstancias de cada uno, una vida, digo, cómoda en general. Unos con más fatiga, otros con menos. Por eso creo que tenemos la obligación de ser un poquito más empáticos con el resto del mundo. Yo quiero que mis hijos crezcan viendo eso, y lo digo desde mi atalaya, entendiendo de que no todo el mundo tiene las mismas posibilidades, pero lo tengo que decir. Cada uno en su pequeñita parcela puede hacer gestos que marcan la diferencia.. Canta que los extremos no silenciarán su grito.. Tenemos que abrir los ojos, porque cualquier bando, incluso el que tú apoyas, nos la puede hacer. Yo entiendo que todo el mundo tengamos nuestra propia ideología. Hasta ahí llego, ¿sabes? Pero no entiendo quienes se dan golpes en el pecho y dicen que si no apoyas a unos, estás con los otros. Pues mira, si este otro, aunque no sea a la persona que yo he votado, hace algo que está bien, bienvenido sea. Vamos a intentar remar todos a favor hasta que las circunstancias digan lo contrario, en lugar de subir más la crispación.. Dice que no es ateo porque cree en la humanidad.. Yo en algo creo, sabes, tengo mis costumbres, mis tradiciones, le rezo a mi virgen, aunque no comulgue con muchas cosas de la Iglesia. Tengo mis dudas existenciales también, canto que no soy ateo porque creo en la humanidad.. ¿A pesar de todo?. A pesar de todo: hay gente muy buena. Yo no me quiero meter en demasiados jardines, pero las injusticias hay que denunciarlas y las cosas bonitas, celebrarlas.. «Cambiar» habla de una persona que está metida en el bar todos los días, una historia que no me cuadra con usted, pero que plasma una realidad.. Pues esa canción es autobiográfica, que lo sepas, y la he sentido muchas veces. Recuerdo cuando la escribí. La gente me decía: «es muy oscura, eso no te pega, no te va». Bueno, pues habla de mí, y no solo, porque eso nos ha pasado a muchos. Me he visto con la lengua fuera, por momentos: todavía me siento así, sintiendo que tengo que parar de alguna manera. En el anterior disco hablaba del diazepam, pero vamos, que yo me tomo mi pastilla para dormir si me la tengo que tomar. Al igual que te digo que ahora no estoy tomando casi. Este disco habla de eso, de la reconexión con uno mismo. Viene la gente a decirme: «quillo, eso me ha pasado a mí». Y entonces, tanto él como yo, nos sentimos menos solos.. ¿Está nervioso por el directo?. Te soy sincero: cuando salga, se pasará. Pero antes, tengo arcadas y a veces, vomito. Es mucha presión. Pero solo tengo cabeza y corazón para eso.
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