El panorama de la enfermería taurina ofrece un balance muy positivo con la mejoría del novillero Mario Vilau. El espada de Hospitalet de Llobregat ha recibido el alta médica en la Clínica de La Fraternidad de Madrid, donde permanecía ingresado desde el pasado martes tras resultar herido de gravedad en la Monumental de Las Ventas. Después de someterse a una última cura y certificar que la herida evoluciona de forma óptima sin complicaciones añadidas, los doctores han autorizado su alta, por lo que el torero continuará con la recuperación en su domicilio particular.. El percance sobreviene en una fecha clave para el espada, el día de su presentación en el abono de San Isidro frente a los utreros de Fuente Ymbro. Tras cortar una oreja a su primer oponente, el catalán fue prendido de forma certera por el quinto novillo de la tarde durante la faena de muleta. El pitón le infirió una herida por asta de toro en la cara anterior del tercio superior del muslo izquierdo, trazando una trayectoria ascendente de 15 centímetros que causó severos destrozos en las fibras del músculo sartorio y llegó a contusionar directamente la arteria femoral.. La gravedad del percance obligó a intervenirlo de urgencia bajo anestesia general en la propia enfermería del coso madrileño, un rápido proceder por parte de los doctores García Padrós y García Leirado que resultó determinante para descartar lesiones vasculares secundarias. Vilau, que demostró un firme pundonor al mantenerse en el ruedo con un torniquete para estoquear al animal antes de ingresar en los servicios médicos, deberá seguir ahora un estricto tratamiento farmacológico de reposo y curas periódicas para consolidar la cicatrización de los tejidos musculares.. Antes de abandonar las dependencias hospitalarias de la capital, el joven espada ha querido manifestar públicamente su gratitud hacia los profesionales y aficionados por la gran cantidad de muestras de respeto y cariño recibidas a lo largo de la semana. Con el alta médica bajo el brazo, Vilau asume el reto de acortar los plazos biológicos de la rehabilitación con una mentalidad muy positiva, centrado en recuperar la fuerza de la pierna izquierda para poder enfundarse de nuevo el vestido de luces y retomar sus compromisos programados para la presente temporada de 2026.
El novillero catalán abandona la Clínica de La Fraternidad y continuará la recuperación en su domicilio tras el percance del pasado martes en Las Ventas
El panorama de la enfermería taurina ofrece un balance muy positivo con la mejoría del novillero Mario Vilau. El espada de Hospitalet de Llobregat ha recibido el alta médica en la Clínica de La Fraternidad de Madrid, donde permanecía ingresado desde el pasado martes tras resultar herido de gravedad en la Monumental de Las Ventas. Después de someterse a una última cura y certificar que la herida evoluciona de forma óptima sin complicaciones añadidas, los doctores han autorizado su alta, por lo que el torero continuará con la recuperación en su domicilio. El percance sobreviene en una fecha clave para el espada, el día de su presentación en el abono de San Isidro frente a los utreros de Fuente Ymbro. La gravedad del percance obligó a intervenirlo de urgencia bajo anestesia general en la propia enfermería del coso madrileño, un rápido proceder por parte de los doctores García Padrós y García Leirado que resultó determinante para descartar lesiones vasculares secundarias. Antes de abandonar las dependencias hospitalarias de la capital, el joven espada ha querido manifestar públicamente su gratitud hacia los profesionales y aficionados por la gran cantidad de muestras de respeto y cariño recibidas a lo largo de la semana. Con el alta médica bajo el brazo, Vilau asume el reto de acortar los plazos biológicos de la rehabilitación con una mentalidad muy positiva, centrado en recuperar la fuerza de la pierna izquierda para poder enfundarse de nuevo el vestido de luces y retomar sus compromisos programados para la presente temporada de 2026.
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