Zoe Valdés lleva décadas escribiendo desde el exilio -primero en París, ahora entre distintas ciudades de Europa- sobre la Cuba que perdió y la que sueña recuperar. Autora de novelas como «La nada cotidiana» o «Te di la vida entera», su literatura ha sido inseparable de su activismo político contra el castrismo. En esta entrevista, concedida con motivo de la publicación de su nuevo libro «Cuba, y ahora la libertad» (Almuzara), la escritora aborda con franqueza la situación actual de la isla, la posibilidad de una intervención exterior y el futuro que imagina para su país.. ¿Cuál es su sentimiento sobre lo que parece el final de la Cuba comunista tras las presiones de Estados Unidos?. Me siento sumamente esperanzada, aunque con una urgencia que no puedo ocultar. Creo que por fin ha llegado el momento de ser libres, ese instante que los cubanos hemos esperado tras 67 años de colapso institucional y moral. Sin embargo, si soy sincera, el proceso se está desarrollando de una manera muy lenta para mi gusto y para el sentimiento del pueblo cubano. Yo esperaba una resolución más rápida, pero entiendo que estamos ante el desmantelamiento de una estructura criminal muy arraigada. Mi visión es clara: una vez que toda esa cúpula salga de manera radical del poder, podrá comenzar la verdadera reconstrucción de la «Cuba eterna». Esa nación próspera nunca debió colapsar; el quiebre de nuestra historia no ocurrió ahora, sino en 1959, y desde entonces hemos vivido bajo un sistema que solo ha generado destrucción. No buscamos una reforma del sistema, sino su sustitución total por la libertad.. ¿Qué destino cree que le espera a la actual cúpula liderada por Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro?. Marco Rubio fue muy preciso en su intervención del 20 de mayo, una fecha sagrada por ser el día de la independencia y la Constitución de la República de Cuba. Cuando él habla de cambio radical, yo leo entre líneas una salida total e inmediata del poder; eso es lo mínimo que podemos aceptar. Personalmente, creo que la justicia debe ir más allá: Cuba necesita un Núremberg del comunismo. No podemos esperar que estas autoridades «doblen el brazo» de forma voluntaria. Ellos mismos han dejado claro en múltiples ocasiones que no abandonarán el poder de manera tranquila. No es una especulación mía, es su propia retórica la que advierte sobre la violencia. Recientemente, el régimen ha amenazado con usar drones comprados a Irán (unos 300 aparatos a un coste de 7.000 dólares cada uno) no solo para atacar las cárceles donde mantienen a nuestros presos políticos y a sus familias, sino que han llegado a amenazar con ataques a ciudades como Tampa, en Estados Unidos. Ningún sistema comunista en la historia se ha retirado pacíficamente; ellos siempre apuestan por la violencia para perpetuarse.. ¿Cree que los cubanos apoyan una intervención militar?. En 2021, dirigí una petición en Change.org preguntando quién apoyaría una intervención militar de Estados Unidos en Cuba, cuando casi nadie se atrevía a pedirlo abiertamente. La respuesta fue contundente: la firmaron más de 513.000 cubanos. Esto demuestra que la intervención es vista por muchos como algo inevitable.. Debemos entender con quién estamos tratando. Raúl Castro es un criminal de 90 años que siempre lo ha sido; no olvidemos que el 30 de enero de 1959, él, junto al Che Guevara, dirigió los primeros fusilamientos masivos, ejecutando a 600 personas en una sola noche. Estados Unidos no está agrediendo a Cuba; lo que está haciendo, y lo que debe hacer, es evitar que el régimen siga agrediendo a su propio pueblo y que siga siendo una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y del mundo. Ellos se irán como llegaron: asesinando. Y la única forma de evitar esa masacre final es que Estados Unidos esté preparado para imponer la pauta de libertad.. ¿Cree que Raúl Castro será juzgado en EEUU por el derribo en 1996 de dos aviones de la organización Hermanos al Rescate que acabó con la muerte de 4 personas?. La acusación por el crimen de Hermanos al Rescate es fundamental, pero es solo la punta del iceberg. Raúl Castro ha promovido activamente el terrorismo contra Estados Unidos durante décadas. Ya en 1963, afirmó que era necesario poner bombas en Nueva York para hacer desaparecer la ciudad. De alguna manera, ese sueño de odio lo terminó cumpliendo Bin Laden en 2001, y yo sostengo que el régimen cubano fue el gran maestro intelectual de lo que ocurrió en las Torres Gemelas.. Incluso planearon atentados contra Radio Martí, confesados por terroristas como Jorge Ricardo Masetti. Fidel Castro llegó a sugerir el uso de drogas para destruir a la ciudadanía estadounidense. La crueldad de los hermanos Castro no tiene límites; hay una anécdota que ilustra esto: mientras Fidel estaba en la Unión Soviética cazando patos con Jrushchov, Raúl lo llamó para decirle que se le habían acabado las balas para las ejecuciones. Fidel simplemente le respondió: «Usa las sogas», y empezaron a ahorcar a la gente. Ese es el nivel de maldad que en 2012 asesinó a Oswaldo Payá y Harold Cepero por orden directa de Raúl.. ¿Cómo ve la situación actual en las calles de Cuba? ¿Cree que puede haber una rebelión contra el gobierno?. El pueblo cubano lleva semanas en las calles, demostrando un valor inmenso en lugares como Morón, donde llegaron a quemar la sede del Partido Comunista. Estamos viendo a personas gritar por libertad en medio de apagones interminables, mientras niños mueren de hambre. Es una tragedia que organizaciones como UNICEF, que tiene sede en la isla, ignoren por completo. Los comunistas prometen el paraíso, pero solo cumplen con el asesinato, el hambre y la miseria.. La falta de corresponsales internacionales no es casualidad; es producto de una ley mordaza feroz. En Cuba, si un extranjero intenta hacer periodismo sin la acreditación adecuada, se enfrenta a 20 años de cárcel. Muchos medios no hacen el esfuerzo por informar porque saben que el régimen castrista es más cerrado y represivo que cualquier otro que hayamos visto en estos 67 años.. Existe el temor de que Trump pueda usar a Cuba como una moneda de cambio en sus negociaciones geopolíticas con potencias como China o Rusia. ¿Le preocupa este escenario?. No tengo temor, porque entiendo que la moneda de cambio es una realidad de la política. Sin embargo, soy muy clara en mi mensaje a Trump y Rubio: si en una negociación con China está en juego Taiwán a cambio de la libertad radical de Cuba, yo elijo que Cuba sea libre porque soy cubana. Lo mismo aplicaría con Ucrania, aunque me duela, porque hemos defendido su causa juntos. Cuba debe ser la prioridad absoluta porque los cubanos, tanto en la isla como en el exilio, están pidiendo a gritos que Trump actúe. Ya escriben «Viva Trump» en las paredes de manera clandestina. Rusia y China no se van a movilizar por Cuba; para ellos, la isla es solo una deuda impagable que arrastran desde hace décadas. Los soviéticos estuvieron presentes en la isla durante 30 años y nadie dijo nada; es hora de que se reconozca que el castrismo es un lastre incluso para sus propios socios.. ¿Cómo imagina la reconstrucción de Cuba? ¿Teme que puede pasar lo mismo que en Venezuela tras la intervención de EEUU?. No acepto la comparación con Venezuela; Cuba no eligió este sistema, nos fue impuesto. A pesar del daño antropológico y moral, que será lo más difícil de sanar, estoy convencida de que Cuba puede recuperarse económicamente en apenas cinco años. El cubano ha demostrado en Miami que, bajo un sistema de capitalismo real, es capaz de crear riqueza y prosperar rápidamente. Debemos ir hacia un capitalismo próspero, recuperando el espíritu que tuvimos durante la República.. Mi gran sueño es convertir a Cuba en la mayor biblioteca de Hispanoamérica. Quiero que la isla sea el repositorio universal de todos los libros que fueron prohibidos durante 67 años. Me gustaría liderar un proyecto para que ese país al que le arrancaron el alma pueda acceder de forma voraz a la cultura y la información, convirtiéndose, con ayuda de la inteligencia artificial, en el país más culto de su historia. Quisiera que figuras como Nayib Bukele o Javier Milei, que han mostrado interés por la cultura y la libertad, nos apoyasen en esta cruzada. Es hora de que Cuba recupere su luz.
Zoe Valdés lleva décadas escribiendo desde el exilio -primero en París, ahora entre distintas ciudades de Europa- sobre la Cuba que perdió y la que sueña recuperar. Autora de novelas como «La nada cotidiana» o «Te di la vida entera», su literatura ha sido inseparable de su activismo político contra el castrismo. En esta entrevista, concedida con motivo de la publicación de su nuevo libro «Cuba, y ahora la libertad» (Almuzara), la escritora aborda con franqueza la situación actual de la isla, la posibilidad de una intervención exterior y el futuro que imagina para su país.. ¿Cuál es su sentimiento sobre lo que parece el final de la Cuba comunista tras las presiones de Estados Unidos?. Me siento sumamente esperanzada, aunque con una urgencia que no puedo ocultar. Creo que por fin ha llegado el momento de ser libres, ese instante que los cubanos hemos esperado tras 67 años de colapso institucional y moral. Sin embargo, si soy sincera, el proceso se está desarrollando de una manera muy lenta para mi gusto y para el sentimiento del pueblo cubano. Yo esperaba una resolución más rápida, pero entiendo que estamos ante el desmantelamiento de una estructura criminal muy arraigada. Mi visión es clara: una vez que toda esa cúpula salga de manera radical del poder, podrá comenzar la verdadera reconstrucción de la «Cuba eterna». Esa nación próspera nunca debió colapsar; el quiebre de nuestra historia no ocurrió ahora, sino en 1959, y desde entonces hemos vivido bajo un sistema que solo ha generado destrucción. No buscamos una reforma del sistema, sino su sustitución total por la libertad.. ¿Qué destino cree que le espera a la actual cúpula liderada por Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro?. Marco Rubio fue muy preciso en su intervención del 20 de mayo, una fecha sagrada por ser el día de la independencia y la Constitución de la República de Cuba. Cuando él habla de cambio radical, yo leo entre líneas una salida total e inmediata del poder; eso es lo mínimo que podemos aceptar. Personalmente, creo que la justicia debe ir más allá: Cuba necesita un Núremberg del comunismo. No podemos esperar que estas autoridades «doblen el brazo» de forma voluntaria. Ellos mismos han dejado claro en múltiples ocasiones que no abandonarán el poder de manera tranquila. No es una especulación mía, es su propia retórica la que advierte sobre la violencia. Recientemente, el régimen ha amenazado con usar drones comprados a Irán (unos 300 aparatos a un coste de 7.000 dólares cada uno) no solo para atacar las cárceles donde mantienen a nuestros presos políticos y a sus familias, sino que han llegado a amenazar con ataques a ciudades como Tampa, en Estados Unidos. Ningún sistema comunista en la historia se ha retirado pacíficamente; ellos siempre apuestan por la violencia para perpetuarse.. ¿Cree que los cubanos apoyan una intervención militar?. En 2021, dirigí una petición en Change.org preguntando quién apoyaría una intervención militar de Estados Unidos en Cuba, cuando casi nadie se atrevía a pedirlo abiertamente. La respuesta fue contundente: la firmaron más de 513.000 cubanos. Esto demuestra que la intervención es vista por muchos como algo inevitable.. Debemos entender con quién estamos tratando. Raúl Castro es un criminal de 90 años que siempre lo ha sido; no olvidemos que el 30 de enero de 1959, él, junto al Che Guevara, dirigió los primeros fusilamientos masivos, ejecutando a 600 personas en una sola noche. Estados Unidos no está agrediendo a Cuba; lo que está haciendo, y lo que debe hacer, es evitar que el régimen siga agrediendo a su propio pueblo y que siga siendo una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y del mundo. Ellos se irán como llegaron: asesinando. Y la única forma de evitar esa masacre final es que Estados Unidos esté preparado para imponer la pauta de libertad.. ¿Cree que Raúl Castro será juzgado en EEUU por el derribo en 1996 de dos aviones de la organización Hermanos al Rescate que acabó con la muerte de 4 personas?. La acusación por el crimen de Hermanos al Rescate es fundamental, pero es solo la punta del iceberg. Raúl Castro ha promovido activamente el terrorismo contra Estados Unidos durante décadas. Ya en 1963, afirmó que era necesario poner bombas en Nueva York para hacer desaparecer la ciudad. De alguna manera, ese sueño de odio lo terminó cumpliendo Bin Laden en 2001, y yo sostengo que el régimen cubano fue el gran maestro intelectual de lo que ocurrió en las Torres Gemelas.. Incluso planearon atentados contra Radio Martí, confesados por terroristas como Jorge Ricardo Masetti. Fidel Castro llegó a sugerir el uso de drogas para destruir a la ciudadanía estadounidense. La crueldad de los hermanos Castro no tiene límites; hay una anécdota que ilustra esto: mientras Fidel estaba en la Unión Soviética cazando patos con Jrushchov, Raúl lo llamó para decirle que se le habían acabado las balas para las ejecuciones. Fidel simplemente le respondió: «Usa las sogas», y empezaron a ahorcar a la gente. Ese es el nivel de maldad que en 2012 asesinó a Oswaldo Payá y Harold Cepero por orden directa de Raúl.. ¿Cómo ve la situación actual en las calles de Cuba? ¿Cree que puede haber una rebelión contra el gobierno?. El pueblo cubano lleva semanas en las calles, demostrando un valor inmenso en lugares como Morón, donde llegaron a quemar la sede del Partido Comunista. Estamos viendo a personas gritar por libertad en medio de apagones interminables, mientras niños mueren de hambre. Es una tragedia que organizaciones como UNICEF, que tiene sede en la isla, ignoren por completo. Los comunistas prometen el paraíso, pero solo cumplen con el asesinato, el hambre y la miseria.. La falta de corresponsales internacionales no es casualidad; es producto de una ley mordaza feroz. En Cuba, si un extranjero intenta hacer periodismo sin la acreditación adecuada, se enfrenta a 20 años de cárcel. Muchos medios no hacen el esfuerzo por informar porque saben que el régimen castrista es más cerrado y represivo que cualquier otro que hayamos visto en estos 67 años.. Existe el temor de que Trump pueda usar a Cuba como una moneda de cambio en sus negociaciones geopolíticas con potencias como China o Rusia. ¿Le preocupa este escenario?. No tengo temor, porque entiendo que la moneda de cambio es una realidad de la política. Sin embargo, soy muy clara en mi mensaje a Trump y Rubio: si en una negociación con China está en juego Taiwán a cambio de la libertad radical de Cuba, yo elijo que Cuba sea libre porque soy cubana. Lo mismo aplicaría con Ucrania, aunque me duela, porque hemos defendido su causa juntos. Cuba debe ser la prioridad absoluta porque los cubanos, tanto en la isla como en el exilio, están pidiendo a gritos que Trump actúe. Ya escriben «Viva Trump» en las paredes de manera clandestina. Rusia y China no se van a movilizar por Cuba; para ellos, la isla es solo una deuda impagable que arrastran desde hace décadas. Los soviéticos estuvieron presentes en la isla durante 30 años y nadie dijo nada; es hora de que se reconozca que el castrismo es un lastre incluso para sus propios socios.. ¿Cómo imagina la reconstrucción de Cuba? ¿Teme que puede pasar lo mismo que en Venezuela tras la intervención de EEUU?. No acepto la comparación con Venezuela; Cuba no eligió este sistema, nos fue impuesto. A pesar del daño antropológico y moral, que será lo más difícil de sanar, estoy convencida de que Cuba puede recuperarse económicamente en apenas cinco años. El cubano ha demostrado en Miami que, bajo un sistema de capitalismo real, es capaz de crear riqueza y prosperar rápidamente. Debemos ir hacia un capitalismo próspero, recuperando el espíritu que tuvimos durante la República.. Mi gran sueño es convertir a Cuba en la mayor biblioteca de Hispanoamérica. Quiero que la isla sea el repositorio universal de todos los libros que fueron prohibidos durante 67 años. Me gustaría liderar un proyecto para que ese país al que le arrancaron el alma pueda acceder de forma voraz a la cultura y la información, convirtiéndose, con ayuda de la inteligencia artificial, en el país más culto de su historia. Quisiera que figuras como Nayib Bukele o Javier Milei, que han mostrado interés por la cultura y la libertad, nos apoyasen en esta cruzada. Es hora de que Cuba recupere su luz.
La escritora cubana publica el libro «Cuba, y ahora la libertad», en el que reclama una intervención militar de Estados Unidos
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