Barcelona encadena estas últimas semanas al menos dos tiroteos en plena vía pública, mientras la oposición municipal protesta por el incremento de bandas juveniles y mafias en la capital catalana y exigen ya la dimisión del concejal de seguridad, Albert Batlle.. El pasado 16 de mayo, un hombre murió tras recibir varios disparos en la calle Minería, en el barrio de la Marina. El ataque ocurrió a las 19:20 horas, con las calles llenas de gente, y la víctima, un español de 43 años y con antecedentes por tráfico de drogas, recibió al menos un disparo en la cabeza. Un día más tarde, esta vez en L’Hospitalet de Llobregat, la Guardia Urbana detuvo a un hombre que huía en coche tras participar presuntamente en otro tiroteo en la calle Batllori sin heridos. Además, días antes, en el barrio de La Mina tuvo lugar otro tiroteo en la calle Saturn.. Tal y como recoge La Vanguardia, los Mossos d’Esquadra ya admiten la normalización de los ajustes de cuentas a balazos en la ciudad. El jefe de investigación criminal del cuerpo policial, Ramón Chacón, aseguró que estos sucesos «son guerras entre clanes de otros países, donde se matan, y nos llega aquí. Nos ha pasado con los suecos, los franceses, los serbios y los turcos. Es el efecto de la globalización. No podemos hacer nada».. A estos hechos se suma también una serie de apuñalamientos en la ciudad en menos de 24 horas a principios de mayo. El más impactante ocurrió entre Esplugues y Barcelona el sábado 2 de mayo. Un hombre apuñaló varias veces a una mujer a plena luz del día en la calle Joan Miró, y huyó hacia Barcelona, donde los Mossos consiguieron detenerle. Apenas 12 horas después, esta vez en Ciutat Vella, los Mossos detuvieron a un menor de edad como presunto autor de la muerte por arma blanca de un hombre en el Raval. Además, en el Fórum, también en Barcelona, un menor habría sido apuñalado presuntamente por un grupo de personas, concretamente en el espacio donde se celebraba la Feria de Abril.. Ante esta situación, la oposición municipal ha elevado recientemente el tono contra el gobierno de Collboni y la crisis en seguridad. El líder del PP en Barcelona, Daniel Sirera, lamentó el suceso del pasado sábado que supuso «el quinto asesinato del año en la capital catalana», y acusó al alcalde y al presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, de no garantizar la seguridad.. Por su lado, el presidente de Junts en Barcelona, Jordi Martí, reclamó la comparecencia urgente de Collboni después del asesinato en la Marina. «Barcelona se ha convertido en una ciudad donde todo es posible, con homicidios, delincuencia organizada, capital de la droga y refugio internacional de mafias», añadió.. A pesar de que algunos partidos como el PP exigen al edil la dimisión del concejal de Seguridad, Albert Batlle, Collboni rechazó recientemente esta propuesta: «Tengo al mejor equipo», aseguró en una entrevista en Betevé.
Collboni rechazó recientemente hacer cambios en su gobierno: «Tengo al mejor equipo»
Barcelona encadena estas últimas semanas al menos dos tiroteos en plena vía pública, mientras la oposición municipal protesta por el incremento de bandas juveniles y mafias en la capital catalana y exigen ya la dimisión del concejal de seguridad, Albert Batlle.. El pasado 16 de mayo, un hombre murió tras recibir varios disparos en la calle Minería, en el barrio de la Marina. El ataque ocurrió a las 19:20 horas, con las calles llenas de gente, y la víctima, un español de 43 años y con antecedentes por tráfico de drogas, recibió al menos un disparo en la cabeza. Un día más tarde, esta vez en L’Hospitalet de Llobregat, la Guardia Urbana detuvo a un hombre que huía en coche tras participar presuntamente en otro tiroteo en la calle Batllori sin heridos. Además, días antes, en el barrio de La Mina tuvo lugar otro tiroteo en la calle Saturn.. Tal y como recoge La Vanguardia, los Mossos d’Esquadra ya admiten la normalización de los ajustes de cuentas a balazos en la ciudad. El jefe de investigación criminal del cuerpo policial, Ramón Chacón, aseguró que estos sucesos «son guerras entre clanes de otros países, donde se matan, y nos llega aquí. Nos ha pasado con los suecos, los franceses, los serbios y los turcos. Es el efecto de la globalización. No podemos hacer nada».. A estos hechos se suma también una serie de apuñalamientos en la ciudad en menos de 24 horas a principios de mayo. El más impactante ocurrió entre Esplugues y Barcelona el sábado 2 de mayo. Un hombre apuñaló varias veces a una mujer a plena luz del día en la calle Joan Miró, y huyó hacia Barcelona, donde los Mossos consiguieron detenerle. Apenas 12 horas después, esta vez en Ciutat Vella, los Mossos detuvieron a un menor de edad como presunto autor de la muerte por arma blanca de un hombre en el Raval. Además, en el Fórum, también en Barcelona, un menor habría sido apuñalado presuntamente por un grupo de personas, concretamente en el espacio donde se celebraba la Feria de Abril.. Ante esta situación, la oposición municipal ha elevado recientemente el tono contra el gobierno de Collboni y la crisis en seguridad. El líder del PP en Barcelona, Daniel Sirera, lamentó el suceso del pasado sábado que supuso «el quinto asesinato del año en la capital catalana», y acusó al alcalde y al presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, de no garantizar la seguridad.. Por su lado, el presidente de Junts en Barcelona, Jordi Martí, reclamó la comparecencia urgente de Collboni después del asesinato en la Marina. «Barcelona se ha convertido en una ciudad donde todo es posible, con homicidios, delincuencia organizada, capital de la droga y refugio internacional de mafias», añadió.. A pesar de que algunos partidos como el PP exigen al edil la dimisión del concejal de Seguridad, Albert Batlle, Collboni rechazó recientemente esta propuesta: «Tengo al mejor equipo», aseguró en una entrevista en Betevé.
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