Pese a su victoria inapelable en las elecciones andaluzas de este domingo, el popular Juan Manuel Moreno Bonilla ha fracasado en su intento de renovar la mayoría absoluta que logró en 2022. Este resultado, ambiguo para el vencedor, que pierde cinco escaños (de 58 a 53), aboca a Andalucía, al conjunto de la política española y al propio PP a un escenario preocupante: una gobernabilidad de nuevo condicionada por Vox, un partido que apenas crece (pasa de 14 a 15 diputados) y que puede haber tocado techo, pero que de nuevo tiene la llave. El escenario tiene algo de momento de la verdad para los grandes partidos. Para el PP, ha llegado la hora de comprobar si el discurso de la moderación que Moreno exhibió en la campaña va en serio y resiste a la tentación de pactar con la ultraderecha, asumiendo, como los populares han hecho los últimos meses, concesiones inaceptables para un partido que pretende gobernar España. El resultado también obliga al PSOE, que firma con 28 escaños su peor resultado en una comunidad donde fue hegemónico, a no descartar de entrada las opciones que existan para evitar que la formación que lidera Santiago Abascal entre en otro Gobierno regional.. Seguir leyendo
La pérdida de la mayoría absoluta del PP en Andalucía pone a prueba el mensaje de moderación de Moreno Bonilla
EDITORIAL. Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional. La pérdida de la mayoría absoluta del PP en Andalucía pone a prueba el mensaje de moderación de Moreno Bonilla. sr. García. Pese a su victoria inapelable en las elecciones andaluzas de este domingo, el popular Juan Manuel Moreno Bonilla ha fracasado en su intento de renovar la mayoría absoluta que logró en 2022. Este resultado, ambiguo para el vencedor, que pierde cinco escaños (de 58 a 53), aboca a Andalucía, al conjunto de la política española y al propio PP a un escenario preocupante: una gobernabilidad de nuevo condicionada por Vox, un partido que apenas crece (pasa de 14 a 15 diputados) y que puede haber tocado techo, pero que de nuevo tiene la llave. El escenario tiene algo de momento de la verdad para los grandes partidos. Para el PP, ha llegado la hora de comprobar si el discurso de la moderación que Moreno exhibió en la campaña va en serio y resiste a la tentación de pactar con la ultraderecha, asumiendo, como los populares han hecho los últimos meses, concesiones inaceptables para un partido que pretende gobernar España. El resultado también obliga al PSOE, que firma con 28 escaños su peor resultado en una comunidad donde fue hegemónico, a no descartar de entrada las opciones que existan para evitar que la formación que lidera Santiago Abascal entre en otro Gobierno regional.. El PP mantiene el dominio en una autonomía que le fue esquiva varias décadas y con Vox sumaría una mayoría clara, como ya ha ocurrido en las otras elecciones de este ciclo en Extremadura, Aragón y Castilla y León. El PSOE no ha sido capaz de rentabilizar el malestar social por el deterioro de los servicios públicos, y el principal beneficiado del tirón de la izquierda ha sido Adelante Andalucía, que cuadruplica sus dos escaños. Los socialistas han perdido con una candidata, la exministra de Hacienda María Jesús Montero, que no ha podido erigirse en alternativa a Moreno. Los socialistas andaluces son imprescindibles para que el PSOE de Pedro Sánchez tenga un proyecto fuerte en todo el país, y este resultado cuestiona la estrategia de enviar a ministros como candidatos a comicios de los que han salido achicharrados. Ni en esta cita ni en las anteriores ha dado con la tecla para responder a la consolidación de un bloque derechista que cada vez se siente con más fuerza para gobernar España. El escaso poder territorial del partido, salvo en Cataluña, Castilla-La Mancha, País Vasco y Asturias, erosiona la capacidad de acción de los socialistas.. La paradoja para el PP es que su éxito se queda a medias. Moreno hizo campaña con la bandera de la moderación y el sosiego. Pretendía ser la vía opuesta no solo a la ultraderecha, sino a otros dirigentes de su formación que se han acercado a Vox y asumido algunos de sus presupuestos ideológicos. Hizo lo contrario: no cayó en la dialéctica brutal, confrontó la xenofobia y evitó agitar la “prioridad nacional”, el eufemismo para defender la discriminación institucional de los extranjeros, convertido en el núcleo del programa que Vox ha impuesto al PP en los acuerdos autonómicos recientes. En una época de fragmentación y radicalización, Moreno quiso alejarse de la estridencia y buscó apoyos transversales más allá del centroderecha. Este era el método; y el objetivo, lograr una victoria con margen suficiente para poder ser investido y gobernar sin el condicionante de los ultras, destructivo para la derecha tradicional y para la convivencia democrática. No lo ha conseguido.. La vía Moreno ni ha servido para atraer suficientes votos transversales, ni para mantener la mayoría absoluta, ni para eliminar a Vox de la ecuación de los posibles pactos parlamentarios. Hoy esta vía peligra, porque existe otra en el PP. Es la que ha permitido a Isabel Díaz Ayuso neutralizar a los de Abascal en Madrid, pero no buscando el centro sino con la retórica de las guerras culturales y el espectáculo de la polarización. El riesgo para Alberto Núñez Feijóo es que saque de Andalucía la lección de que hay que aparcar la moderación y que no existe otra alternativa que pactar con los extremistas o imitar sus modos y sus ideas. Feijóo ya ha titubeado demasiado en su relación con la extrema derecha y nunca ha llegado a marcar con claridad las líneas rojas, como sí han hecho otros dirigentes del centroderecha europeo. Andalucía coloca a los grandes partidos ante sus responsabilidades. La del PP es no depender de la extrema derecha, hacer el esfuerzo necesario para buscar el apoyo de otras formaciones y que este llamamiento no caiga en saco roto.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Opinión. España. Política. Partidos políticos. Elecciones andaluzas. Andalucía. PP. PP-A. Juan Manuel Moreno. Alberto Núñez Feijóo. Junta Andalucía. PSOE. PSOE-A. María Jesús Montero. Pedro Sánchez. Vox. Ultraderecha. Extrema derecha. Partidos ultraderecha. Santiago Abascal. Adelante Andalucía. Teresa Rodríguez. Por Andalucía. Antonio Maíllo Cañadas. Izquierda Unida. Servicios públicos. Izquierdismo. Comunidad de Madrid. Gobierno Comunidad Madrid. Isabel Díaz Ayuso. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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