Castilla y León cuenta con infinidad de patrimonio. Iglesias, catedrales, monumentos, construcciones atípicas, incluso las propias casas centenarias que cuenta con el acervo popular. Y entre ellas se encuentran también los monasterios. Y es que esta comunidad cuenta con varios de primer orden. Y uno de ellos en un lugar emblemáticos, sobre el lago más grande de España, y que sirvió de inspiración a uno de los grandes pensadores de España, como don Miguel de Unamuno.. Nos estamos refiriendo al Monasterio de San Martín de Castañeda, en la comarca de Sanabria, un exquisito ejemplo más del románico zamorano, y que se yergue sobre las aguas del Lago de Sanabria. Sus orígenes están algo difusos, Algunos creen que son de origen visigodo, y que fue destruido por los musulmanes del Al-Ándalus. Pero es en el siglo X, cuando el abad Martino y un grupo de monjes mozárabes provenientes de la localidad de San Cebrián de Mazote, lugar de donde huyen por temas de sequía y de peste, levantan el templo sobre el ya existente o sus ruinas.. La Reforma Benedictina que llega a la Península en el siglo XII, hace que el monasterio pase a pertenecer a la Orden del Císter y el abad Pedro Cristino será en el encargado de realizar importantes obras en el conjunto monástico, y es cuando se llevan a cabo la mayor parte de los trabajos de edificación de la iglesia del Monasterio y de otras dependencias. Construida con sillería de granito y la pizarra, en su fachada se encuentra un arco doblado y rosetón progótico, demás de la portada principal incrustada allá por el año 1571.. Allí aparece el relieve de San Martín, quien comparte su paca con un mendigo y donde se puede ver también la inscripción de la primitiva fundación.. Ya en el siglo XIX, las continuas guerras y desamortizaciones hizo que el lugar entrara en decadencia que finalizaba en 1835 con la supresión del monasterio, aunque siguió abierto como parroquia al culto. Los bienes fueron subastados pasando a manos de particulares y el edifico tuvo que ser derribado y algunas de sus piedras fueron aprovechadas para la construcciones de casas en el mismo lugar y en pueblos vecinos.. En los años 1930 y 1931, don Miguel de Unamuno pasó varias temporadas en la zona y ambientó en él su novela «San Manuel Bueno, Mártir», aunque en la novela el lugar recibe en nombre de Valverde de Lucerna.. “San Martín de Castañeda,. espejo de soledades,. el lago recoge edades. del antes del hombre y se queda. soñando en la santa calma. del cielo de las alturas. en que se sume en honduras. de anegarse, ¡pobre!, el alma…”, dejó escrito.. En 1931, el monasterio fue declarado Monumento Histórico-Artístico, y es el único templo conservado íntegro de los monasterios cistercienses que hubo en la provincia. Desde lo alto domina el Valle de Sanabria.. Hoy día sirve de recepción, museo y centro de interpretación del Parque Natural de Sanabria.
En la actualidad acoge el centro de interpretación de la naturaleza del parque natural
Castilla y León cuenta con infinidad de patrimonio. Iglesias, catedrales, monumentos, construcciones atípicas, incluso las propias casas centenarias que cuenta con el acervo popular. Y entre ellas se encuentran también los monasterios. Y es que esta comunidad cuenta con varios de primer orden. Y uno de ellos en un lugar emblemáticos, sobre el lago más grande de España, y que sirvió de inspiración a uno de los grandes pensadores de España, como don Miguel de Unamuno.. Nos estamos refiriendo al Monasterio de San Martín de Castañeda, en la comarca de Sanabria, un exquisito ejemplo más del románico zamorano, y que se yergue sobre las aguas del Lago de Sanabria. Sus orígenes están algo difusos, Algunos creen que son de origen visigodo, y que fue destruido por los musulmanes del Al-Ándalus. Pero es en el siglo X, cuando el abad Martino y un grupo de monjes mozárabes provenientes de la localidad de San Cebrián de Mazote, lugar de donde huyen por temas de sequía y de peste, levantan el templo sobre el ya existente o sus ruinas.. La Reforma Benedictina que llega a la Península en el siglo XII, hace que el monasterio pase a pertenecer a la Orden del Císter y el abad Pedro Cristino será en el encargado de realizar importantes obras en el conjunto monástico, y es cuando se llevan a cabo la mayor parte de los trabajos de edificación de la iglesia del Monasterio y de otras dependencias. Construida con sillería de granito y la pizarra, en su fachada se encuentra un arco doblado y rosetón progótico, demás de la portada principal incrustada allá por el año 1571.. Allí aparece el relieve de San Martín, quien comparte su paca con un mendigo y donde se puede ver también la inscripción de la primitiva fundación.. Ya en el siglo XIX, las continuas guerras y desamortizaciones hizo que el lugar entrara en decadencia que finalizaba en 1835 con la supresión del monasterio, aunque siguió abierto como parroquia al culto. Los bienes fueron subastados pasando a manos de particulares y el edifico tuvo que ser derribado y algunas de sus piedras fueron aprovechadas para la construcciones de casas en el mismo lugar y en pueblos vecinos.. En los años 1930 y 1931, don Miguel de Unamuno pasó varias temporadas en la zona y ambientó en él su novela «San Manuel Bueno, Mártir», aunque en la novela el lugar recibe en nombre de Valverde de Lucerna.. “San Martín de Castañeda,. espejo de soledades,. el lago recoge edades. del antes del hombre y se queda. soñando en la santa calma. del cielo de las alturas. en que se sume en honduras. de anegarse, ¡pobre!, el alma…”, dejó escrito.. En 1931, el monasterio fue declarado Monumento Histórico-Artístico, y es el único templo conservado íntegro de los monasterios cistercienses que hubo en la provincia. Desde lo alto domina el Valle de Sanabria.. Hoy día sirve de recepción, museo y centro de interpretación del Parque Natural de Sanabria.
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