El Senado se ha convertido este lunes en el epicentro de la reivindicación taurina. En una jornada marcada por la entrega del Premio Nacional de Tauromaquia al maestro Urtasun en la Cámara Alta, la Comisión de Cultura ha aprobado una moción que supone un duro correctivo político al Gobierno. Con los votos de VOX y PP, la Cámara ha reprobado al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, calificando su gestión de «nefasta» y acusándolo de utilizar el BOE de forma «caciquil» para atacar las tradiciones españolas, especialmente tras su decisión de suprimir el galardón nacional el pasado año.. La iniciativa no se queda en la crítica política y plantea un ambicioso paquete de 11 medidas estructurales para salvar al sector ganadero y cultural. Entre los puntos más destacados figura la exigencia de derogar la actual Ley de Bienestar Animal para adaptarla a las particularidades del toro de lidia, respetando su manejo tradicional en las fincas. Además, se reclama aplicar un IVA reducido del 10% a la venta del toro bravo, entendiéndolo como una pieza indisoluble del espectáculo cultural, y asegurar sin fisuras las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) para la raza.. Uno de los pilares de la moción es la apuesta por el futuro y la educación. A través de una enmienda del Partido Popular, el texto aprobado insta al Gobierno a incluir el conocimiento del toro bravo en los planes educativos de la enseñanza obligatoria, destacando su valor como guardián de la biodiversidad y de la dehesa. El senador Fernando Carbonell (VOX) ha defendido que la protección del toro debe ser una «obligación de Estado», denunciando la «ignorancia urbanita» de quienes pretenden prohibir una actividad que mantiene vivos los montes de la España rural.. En el ámbito económico, la moción impulsa la creación de un Plan Nacional e Internacional de Turismo del Toro Bravo. El objetivo es dinamizar las zonas más deprimidas mediante visitas a las ganaderías, poniendo en valor el «trazado vital» del animal, sensiblemente superior al de cualquier otra res bovina. Asimismo, se propone potenciar la carne de toro como un producto gastronómico diferenciado y establecer programas de custodia genética para garantizar la supervivencia de los diferentes encastes que componen esta joya de la cabaña brava.. El debate en la comisión ha evidenciado la profunda fractura ideológica en torno a la Fiesta. Mientras el bloque de la derecha defendía la tauromaquia como un elemento reagrupador de españoles, el PSOE ha rechazado la moción tachando de «barbaridad» la propuesta de derogar la ley animalista. Por su parte, desde la Izquierda Confederal y el Grupo Plural se han lanzado duras críticas, acusando a los proponentes de tener más sensibilidad con el toro que con los problemas sociales o sanitarios de los ciudadanos.. Con esta aprobación, el Senado envía un mensaje contundente al Ministerio de Cultura en un momento de máxima tensión entre el sector y el Ejecutivo. La reprobación de Urtasun y el mandato de proteger la cría del toro sitúan la defensa de la tradición en el centro de la agenda parlamentaria, otorgando un respaldo institucional inédito a los profesionales del campo bravo y de los ruedos que este lunes arroparon a Urtasun en la sede de la soberanía nacional.
La Comisión de Cultura saca adelante una moción de VOX, respaldada por el PP, que incluye un paquete de 11 medidas para blindar la tauromaquia y llevar su conocimiento a las escuelas
El Senado se ha convertido este lunes en el epicentro de la reivindicación taurina. En una jornada marcada por la entrega del Premio Nacional de Tauromaquia al maestro Urtasun en la Cámara Alta, la Comisión de Cultura ha aprobado una moción que supone un duro correctivo político al Gobierno. Con los votos de VOX y PP, la Cámara ha reprobado al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, calificando su gestión de «nefasta» y acusándolo de utilizar el BOE de forma «caciquil» para atacar las tradiciones españolas, especialmente tras su decisión de suprimir el galardón nacional el pasado año.. La iniciativa no se queda en la crítica política y plantea un ambicioso paquete de 11 medidas estructurales para salvar al sector ganadero y cultural. Entre los puntos más destacados figura la exigencia de derogar la actual Ley de Bienestar Animal para adaptarla a las particularidades del toro de lidia, respetando su manejo tradicional en las fincas. Además, se reclama aplicar un IVA reducido del 10% a la venta del toro bravo, entendiéndolo como una pieza indisoluble del espectáculo cultural, y asegurar sin fisuras las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) para la raza.. Uno de los pilares de la moción es la apuesta por el futuro y la educación. A través de una enmienda del Partido Popular, el texto aprobado insta al Gobierno a incluir el conocimiento del toro bravo en los planes educativos de la enseñanza obligatoria, destacando su valor como guardián de la biodiversidad y de la dehesa. El senador Fernando Carbonell (VOX) ha defendido que la protección del toro debe ser una «obligación de Estado», denunciando la «ignorancia urbanita» de quienes pretenden prohibir una actividad que mantiene vivos los montes de la España rural.. En el ámbito económico, la moción impulsa la creación de un Plan Nacional e Internacional de Turismo del Toro Bravo. El objetivo es dinamizar las zonas más deprimidas mediante visitas a las ganaderías, poniendo en valor el «trazado vital» del animal, sensiblemente superior al de cualquier otra res bovina. Asimismo, se propone potenciar la carne de toro como un producto gastronómico diferenciado y establecer programas de custodia genética para garantizar la supervivencia de los diferentes encastes que componen esta joya de la cabaña brava.. El debate en la comisión ha evidenciado la profunda fractura ideológica en torno a la Fiesta. Mientras el bloque de la derecha defendía la tauromaquia como un elemento reagrupador de españoles, el PSOE ha rechazado la moción tachando de «barbaridad» la propuesta de derogar la ley animalista. Por su parte, desde la Izquierda Confederal y el Grupo Plural se han lanzado duras críticas, acusando a los proponentes de tener más sensibilidad con el toro que con los problemas sociales o sanitarios de los ciudadanos.. Con esta aprobación, el Senado envía un mensaje contundente al Ministerio de Cultura en un momento de máxima tensión entre el sector y el Ejecutivo. La reprobación de Urtasun y el mandato de proteger la cría del toro sitúan la defensa de la tradición en el centro de la agenda parlamentaria, otorgando un respaldo institucional inédito a los profesionales del campo bravo y de los ruedos que este lunes arroparon a Urtasun en la sede de la soberanía nacional.
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