El Ayuntamiento de Barcelona dio ayer luz verde definitiva a la instalación de césped natural en el Narcís Sala, estadio de la Unió Esportiva Sant Andreu, y también en el Nou Sardenya, casa del CE Europa. La decisión, comunicada ayer por el alcalde de la capital catalana, Jaume Collboni, a los representantes de ambos clubes, llegó tras días de intensa presión vecinal, política y deportiva.. El detonante: el ascenso y la normativa. Hace ya dos semanas, la UE Sant Andreu selló su ascenso a Primera Federación al vencer por 2-1 al Reus FC Reddis. La alegría, sin embargo, chocó de inmediato con un obstáculo: la RFEF exige césped natural para competir en esa categoría, y el Narcís Sala, de titularidad municipal, tiene césped artificial. La situación no era nueva, pues el CE Europa llevaba meses en la misma encrucijada, obligado a jugar en Can Dragó desde enero por la misma normativa.. El coste y los plazos. Según el director general del Sant Andreu, José Manuel Pérez, el coste de las obras ascenderá a unos 400.000 euros y los trabajos se alargarán durante aproximadamente dos meses, tal y como informó el propio dirigente a TOT Barcelona. Por su lado, Collboni detalló en el pleno municipal del viernes que la obra total, incluyendo el Nou Sardenya, costaría alrededor de 1,7 millones de euros.. Respecto a los plazos, el ayuntamiento tramitará la licitación por la vía urgente con el objetivo de que el campo esté listo a tiempo para que la UESA pueda comenzar la liga en el Narcís Sala. Además, según informó el club, Collboni se comprometió a resolver la cuestión de la iluminación, que deberá alcanzar los 600 luxes que exige la normativa de la RFEF.. La clave: una solución para el fútbol base. Para el consistorio el problema principal era qué harían los equipos base, femeninos e inclusivos de ambos clubs durante las obras y una vez instalado el césped natural, donde no pueden jugar. Según el comunicado del Ayuntamiento, los equipos base de la UE Sant Andreu podrán entrenar en los campos del AISS, en Bon Pastor y en Baró de Viver; los del CE Europa, además del campo del Àliga, dispondrán de nuevos espacios en las instalaciones de Mundet.. Can Dragó, una alternativa descartada. Durante días, una de las soluciones más comentadas era el traslado a Can Dragó, el campo donde juega actualmente el Europa. Sin embargo, el estadio de Nou Barris tiene capacidad para solo 3.000 espectadores, muy lejos de los más de 5.300 socios con los que cuenta el Sant Andreu, que aspira a llegar a los 6.000 la próxima temporada. El presidente del club, Manuel Camino, lo dejó claro tras el ascenso: «No nos moveremos de aquí».. Presión ciudadana y política. La decisión llegó después de que la plataforma ciudadana Salvem el Narcís Sala recogiera en solo dos días más de 8.200 firmas, según TOT Barcelona. En el pleno del viernes, además, el regidor de Junts, Joan Rodríguez, advirtió al alcalde que dejara de «marear la perdiz» y recordó que «si gastan millones en grandes acontecimientos, pueden asumir perfectamente dos campos de césped natural». El PP reclamó «responsabilidad y compromiso con el deporte de la ciudad»., mientras que Barcelona en Comú exigió redirigir los fondos destinados a la Fórmula 1.
Collboni dio luz verde a las obras tras días de presión vecinal, política y deportiva
El Ayuntamiento de Barcelona dio ayer luz verde definitiva a la instalación de césped natural en el Narcís Sala, estadio de la Unió Esportiva Sant Andreu, y también en el Nou Sardenya, casa del CE Europa. La decisión, comunicada ayer por el alcalde de la capital catalana, Jaume Collboni, a los representantes de ambos clubes, llegó tras días de intensa presión vecinal, política y deportiva.. El detonante: el ascenso y la normativa. Hace ya dos semanas, la UE Sant Andreu selló su ascenso a Primera Federación al vencer por 2-1 al Reus FC Reddis. La alegría, sin embargo, chocó de inmediato con un obstáculo: la RFEF exige césped natural para competir en esa categoría, y el Narcís Sala, de titularidad municipal, tiene césped artificial. La situación no era nueva, pues el CE Europa llevaba meses en la misma encrucijada, obligado a jugar en Can Dragó desde enero por la misma normativa.. El coste y los plazos. Según el director general del Sant Andreu, José Manuel Pérez, el coste de las obras ascenderá a unos 400.000 euros y los trabajos se alargarán durante aproximadamente dos meses, tal y como informó el propio dirigente a TOT Barcelona. Por su lado, Collboni detalló en el pleno municipal del viernes que la obra total, incluyendo el Nou Sardenya, costaría alrededor de 1,7 millones de euros.. Respecto a los plazos, el ayuntamiento tramitará la licitación por la vía urgente con el objetivo de que el campo esté listo a tiempo para que la UESA pueda comenzar la liga en el Narcís Sala. Además, según informó el club, Collboni se comprometió a resolver la cuestión de la iluminación, que deberá alcanzar los 600 luxes que exige la normativa de la RFEF.. La clave: una solución para el fútbol base. Para el consistorio el problema principal era qué harían los equipos base, femeninos e inclusivos de ambos clubs durante las obras y una vez instalado el césped natural, donde no pueden jugar. Según el comunicado del Ayuntamiento, los equipos base de la UE Sant Andreu podrán entrenar en los campos del AISS, en Bon Pastor y en Baró de Viver; los del CE Europa, además del campo del Àliga, dispondrán de nuevos espacios en las instalaciones de Mundet.. Can Dragó, una alternativa descartada. Durante días, una de las soluciones más comentadas era el traslado a Can Dragó, el campo donde juega actualmente el Europa. Sin embargo, el estadio de Nou Barris tiene capacidad para solo 3.000 espectadores, muy lejos de los más de 5.300 socios con los que cuenta el Sant Andreu, que aspira a llegar a los 6.000 la próxima temporada. El presidente del club, Manuel Camino, lo dejó claro tras el ascenso: «No nos moveremos de aquí».. Presión ciudadana y política. La decisión llegó después de que la plataforma ciudadana Salvem el Narcís Sala recogiera en solo dos días más de 8.200 firmas, según TOT Barcelona. En el pleno del viernes, además, el regidor de Junts, Joan Rodríguez, advirtió al alcalde que dejara de «marear la perdiz» y recordó que «si gastan millones en grandes acontecimientos, pueden asumir perfectamente dos campos de césped natural». El PP reclamó «responsabilidad y compromiso con el deporte de la ciudad»., mientras que Barcelona en Comú exigió redirigir los fondos destinados a la Fórmula 1.
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