El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sacado pecho esta mañana en el 40 aniversario de la Ley General de Sanidad y ha anunciado que el Ejecutivo realizará una inversión «adicional» de 30 millones de euros en equipos de digitalización de anatomía patológica, aquellos que analizan las muestras en los hospitales, para «mejorar cómo se detecta el cáncer y cómo se decide la mejor terapia para cada paciente» en nuestro país.. Para dar mayor bombo a su anuncio, ha usado los datos de incidencia de la enfermedad: «Antes de que acabe el día, más de 700 personas serán diagnosticadas de cáncer en España y 316 personas fallecerán. Son 9.500 personas al mes, 115.000 al año», pero «detrás de las cifras hay personas y frente a eso no basta con resistir; hay que avanzar», ha destacado.. Según ha explicado, con la digitalización se lograrán tres cosas clave: primero, que los médicos puedan combinar la información del tumor con los datos genéticos del paciente, lo que permitirá optimizar los tratamientos, que el conocimiento de esa información «no dependa de dónde vivas» y cambiar el modelo actual por «una red mucho más conectada, donde se pueda compartir toda esa información y esa inteligencia».. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha explicado que esta inversión de 30 millones «pretende evitar la inequidad territorial en el diagnóstico de cáncer». «Algo que, sin ser tampoco de nuestras competencias, creemos que es fundamental para hacer esa red de cuidado de diagnóstico del cáncer en nuestro país», añade.. Haciendo de cualquier anuncio una oportunidad para crear bronca política, además de dejar claro que la actualización de la tecnología para la detección del cáncer en España no es de su competencia, la ministra alude a que «en unos lugares de España se diagnostica mejor que en otros, y eso no puede ser». También dice que la explicación es que «existen autonomías que tienen su sanidad más deteriorada o que invierten menos en sanidad que el resto».. Como las anteriores «partidas adicionales» que han salido del Ejecutivo de Pedro Sánchez para temas sanitarios, se trata de una cifra exigua aplicada a la práctica. Con poco más de 1 millón de euros para cada autonomía y ciudad autónoma, la renovación no será muy ambiciosa.. Además, este interés del Gobierno por los cribados de cáncer se entiende mejor en el contexto de los problemas con las pruebas de detección de cáncer de mama de un grupo de pacientes en un hospital de Andalucía, que salió a la luz en los últimos meses de 2025.. Uno de los objetivos clave al hacer esta inversión, según cita el presidente del Gobierno, es el de poder elegir «el mejor tratamiento oncológico para cada persona», y es ahí donde el discurso hace aguas. Y es que España es uno de los países de Europa que más tarda en financiar medicamentos oncológicos innovadores: 883 días de media, la cifra más alta de los últimos años.. Según adelantó LA RAZÓN el pasado diciembre, en 2025 se incorporaron a la prestación pública solo 12 tratamientos frente al cáncer, menos que el año anterior (19), y la mitad de ellos (6) lo hicieron con restricciones en la indicación. El informe Oncoindex, de la Fundación Alivia, evidencia que, durante los últimos 15 años, solo el 27% de las 173 terapias oncológicas recomendadas por la Sociedad Europea de Oncología Médica (SEOM).
Sánchez anuncia 30 millones en nueva tecnología mientras España sigue a la cola en incorporar terapias
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sacado pecho esta mañana en el 40 aniversario de la Ley General de Sanidad y ha anunciado que el Ejecutivo realizará una inversión «adicional» de 30 millones de euros en equipos de digitalización de anatomía patológica, aquellos que analizan las muestras en los hospitales, para «mejorar cómo se detecta el cáncer y cómo se decide la mejor terapia para cada paciente» en nuestro país.. Para dar mayor bombo a su anuncio, ha usado los datos de incidencia de la enfermedad: «Antes de que acabe el día, más de 700 personas serán diagnosticadas de cáncer en España y 316 personas fallecerán. Son 9.500 personas al mes, 115.000 al año», pero «detrás de las cifras hay personas y frente a eso no basta con resistir; hay que avanzar», ha destacado.. Según ha explicado, con la digitalización se lograrán tres cosas clave: primero, que los médicos puedan combinar la información del tumor con los datos genéticos del paciente, lo que permitirá optimizar los tratamientos, que el conocimiento de esa información «no dependa de dónde vivas» y cambiar el modelo actual por «una red mucho más conectada, donde se pueda compartir toda esa información y esa inteligencia».. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha explicado que esta inversión de 30 millones «pretende evitar la inequidad territorial en el diagnóstico de cáncer». «Algo que, sin ser tampoco de nuestras competencias, creemos que es fundamental para hacer esa red de cuidado de diagnóstico del cáncer en nuestro país», añade.. Haciendo de cualquier anuncio una oportunidad para crear bronca política, además de dejar claro que la actualización de la tecnología para la detección del cáncer en España no es de su competencia, la ministra alude a que «en unos lugares de España se diagnostica mejor que en otros, y eso no puede ser». También dice que la explicación es que «existen autonomías que tienen su sanidad más deteriorada o que invierten menos en sanidad que el resto».. Como las anteriores «partidas adicionales» que han salido del Ejecutivo de Pedro Sánchez para temas sanitarios, se trata de una cifra exigua aplicada a la práctica. Con poco más de 1 millón de euros para cada autonomía y ciudad autónoma, la renovación no será muy ambiciosa.. Además, este interés del Gobierno por los cribados de cáncer se entiende mejor en el contexto de los problemas con las pruebas de detección de cáncer de mama de un grupo de pacientes en un hospital de Andalucía, que salió a la luz en los últimos meses de 2025.. Uno de los objetivos clave al hacer esta inversión, según cita el presidente del Gobierno, es el de poder elegir «el mejor tratamiento oncológico para cada persona», y es ahí donde el discurso hace aguas. Y es que España es uno de los países de Europa que más tarda en financiar medicamentos oncológicos innovadores: 883 días de media, la cifra más alta de los últimos años.. Según adelantó LA RAZÓN el pasado diciembre, en 2025 se incorporaron a la prestación pública solo 12 tratamientos frente al cáncer, menos que el año anterior (19), y la mitad de ellos (6) lo hicieron con restricciones en la indicación. El informe Oncoindex, de la Fundación Alivia, evidencia que, durante los últimos 15 años, solo el 27% de las 173 terapias oncológicas recomendadas por la Sociedad Europea de Oncología Médica (SEOM).
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