La tarde caía sobre Abadín cuando Enrique Bolívar desapareció sin dejar rastro. Dos años después, el caso ha regresado al mismo punto en el que todo pudo concluir: un pinar silencioso en Quende, acordonado hoy por la Guardia Civil y convertido en el eje de una investigación que se acerca a su desenlace. Entre la confesión del sospechoso, las imágenes de las cámaras y unos restos óseos aún por identificar, la clave para resolver el crimen pende ahora de un análisis forense.. Todo comenzó con la desaparición del anciano en el barrio de Fontepresa. Aquel día se le perdió la pista alrededor de las siete de la tarde, tras ser visto por última vez. Desde entonces, la investigación ha seguido un complejo recorrido, apoyado en pruebas tecnológicas y en la reconstrucción de los desplazamientos del sospechoso.. Uno de los avances determinantes ha sido la recreación del trayecto que realizó el investigado en su vehículo tras el supuesto atropello. Los agentes han logrado trazar un itinerario de unos 12,2 kilómetros, que conecta distintos puntos clave entre Abadín y el entorno de Quende.. Las cámaras de seguridad han sido esenciales. Primero, una ubicada en una panadería captó el coche en la autovía A-8 en dirección A Coruña. Minutos después, otro dispositivo lo registró en una parrillada de A Casilla, confirmando la continuidad del trayecto. Estas imágenes permitieron a los investigadores triangular la posición del vehículo y reforzar la hipótesis de que trasladó el cuerpo tras el atropello.. Según esta reconstrucción, el sospechoso habría abandonado la autovía para dirigirse hacia la parroquia de Quende, donde posteriormente habría ocultado el cadáver en un pinar.. La confesión y los huesos. El propio investigado llevó a los agentes hasta el lugar donde aseguró haber dejado el cuerpo. Se trata del pinar de Quende, una zona que permanece bajo custodia de la Guardia Civil mientras se analizan los restos encontrados.. La búsqueda, sin embargo, está en pausa. Los trabajos no se retomarán hasta que los laboratorios confirmen la naturaleza de los huesos hallados. Esa verificación es ahora el elemento central del caso.. Según fuentes de la investigación, el primer paso es determinar si los restos son humanos o animales. Si se confirma que son humanos, se procederá a su identificación para comprobar si pertenecen a Enrique Bolívar.. Los investigadores también han tenido en cuenta otros factores, como el escaso tráfico en el tramo donde supuestamente se produjo el atropello —menos de 90 vehículos al día—, lo que explicaría la ausencia de testigos directos. A esto se suma el breve margen de tiempo en el que el coche desaparece de las cámaras, apenas unos minutos que resultan clave en la secuencia.. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostiene que el vehículo recorrió unos 90 metros sin ser captado antes de atropellar a la víctima, trasladar el cuerpo y abandonar el lugar.. Próxima declaración. Mientras se espera el resultado de los análisis, el autor confeso, que se encuentra en prisión por otra causa, está citado a declarar el próximo lunes en el Juzgado de Mondoñedo.. Su testimonio podría aportar nuevos detalles sobre lo ocurrido y ayudar a cerrar definitivamente uno de los casos más enigmáticos de los últimos años en la provincia de Lugo.
La investigación reconstruye los últimos movimientos del autor confeso mientras se espera la confirmación decisiva de los restos encontrados en un pinar
La tarde caía sobre Abadín cuando Enrique Bolívar desapareció sin dejar rastro. Dos años después, el caso ha regresado al mismo punto en el que todo pudo concluir: un pinar silencioso en Quende, acordonado hoy por la Guardia Civil y convertido en el eje de una investigación que se acerca a su desenlace. Entre la confesión del sospechoso, las imágenes de las cámaras y unos restos óseos aún por identificar, la clave para resolver el crimen pende ahora de un análisis forense.. Todo comenzó con la desaparición del anciano en el barrio de Fontepresa. Aquel día se le perdió la pista alrededor de las siete de la tarde, tras ser visto por última vez. Desde entonces, la investigación ha seguido un complejo recorrido, apoyado en pruebas tecnológicas y en la reconstrucción de los desplazamientos del sospechoso.. Uno de los avances determinantes ha sido la recreación del trayecto que realizó el investigado en su vehículo tras el supuesto atropello. Los agentes han logrado trazar un itinerario de unos 12,2 kilómetros, que conecta distintos puntos clave entre Abadín y el entorno de Quende.. Las cámaras de seguridad han sido esenciales. Primero, una ubicada en una panadería captó el coche en la autovía A-8 en dirección A Coruña. Minutos después, otro dispositivo lo registró en una parrillada de A Casilla, confirmando la continuidad del trayecto. Estas imágenes permitieron a los investigadores triangular la posición del vehículo y reforzar la hipótesis de que trasladó el cuerpo tras el atropello.. Según esta reconstrucción, el sospechoso habría abandonado la autovía para dirigirse hacia la parroquia de Quende, donde posteriormente habría ocultado el cadáver en un pinar.. La confesión y los huesos. El propio investigado llevó a los agentes hasta el lugar donde aseguró haber dejado el cuerpo. Se trata del pinar de Quende, una zona que permanece bajo custodia de la Guardia Civil mientras se analizan los restos encontrados.. La búsqueda, sin embargo, está en pausa. Los trabajos no se retomarán hasta que los laboratorios confirmen la naturaleza de los huesos hallados. Esa verificación es ahora el elemento central del caso.. Según fuentes de la investigación, el primer paso es determinar si los restos son humanos o animales. Si se confirma que son humanos, se procederá a su identificación para comprobar si pertenecen a Enrique Bolívar.. Los investigadores también han tenido en cuenta otros factores, como el escaso tráfico en el tramo donde supuestamente se produjo el atropello —menos de 90 vehículos al día—, lo que explicaría la ausencia de testigos directos. A esto se suma el breve margen de tiempo en el que el coche desaparece de las cámaras, apenas unos minutos que resultan clave en la secuencia.. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostiene que el vehículo recorrió unos 90 metros sin ser captado antes de atropellar a la víctima, trasladar el cuerpo y abandonar el lugar.. Próxima declaración. Mientras se espera el resultado de los análisis, el autor confeso, que se encuentra en prisión por otra causa, está citado a declarar el próximo lunes en el Juzgado de Mondoñedo.. Su testimonio podría aportar nuevos detalles sobre lo ocurrido y ayudar a cerrar definitivamente uno de los casos más enigmáticos de los últimos años en la provincia de Lugo.
Noticias de Galicia: última hora y actualidad de A Coruña, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela
