El BCN Film Fest levantó hoyel telón de su décima edición de la mano de todo un camaleón interpretativo como es Willem Dafoe. El protagonista de títulos «La última tentación de Cristo» o «El faro» aterrizó en Barcelona para presentar «El anfitrión», la película de Miguel Ángel Jiménez, cuyo reparto encabeza junto a Emma Suárez, Victoria Carmen Sonne, Joe Cole y Carlos Cuevas. Dafoe se pone en la piel de un peculiar millonario griego que celebra el 25 cumpleaños de su hija en su isla privada, pero las cosas no salen como se esperaba.. El actor, en conversación con este diario, explicó que lo que le atrajo del proyecto fue «una combinación de factores. Había trabajado antes con el productor y sabía que éste era un proyecto con mucha pasión. Finalmente consiguió financiación y me presentó la obra Miguel Ángel, así que me dije por qué no. Parece extraño porque en un primer momento no me veía en esa película, por lo que me pareció un desafío interesante a hacer».. El reto también lo era porque Dafoe se metía en la piel de un peculiar millonario, una suerte de Onassis, que poco tiene que ver con él y su mundo. «No tengo la oportunidad de conocer gente súper rica, no estoy cómodo con ellos, aunque también sí que he podido hablar en ocasiones con personas muy ricas y elegantes que resultaron ser muy interesantes. En general, con esos acaudalados hechos a sí mismo no paso mi tiempo».. Willem Dafoe tiene una de las trayectorias cinematográficas más estimulantes de los últimos años. Ha trabajado en superproducciones de Hollywood y en pequeñas películas independientes, siempre dando lo mejor de sí mismo, aunque detrás de la cámara estén Martin Scorsese, Abel Ferrara, Wes Anderson, Julian Schnabel, David Lynch, Oliver Stone o Yorgos Lanthimos. ¿Cuál es su criterio para elegir un papel? «Cuando recibo un guion, lo primero que me pregunto es si soy capaz de hacerlo y si hay algo en él que realmente me emocione, como el niño que sueña con ser vaquero. En el momento en que decido aceptar un proyecto, todo cambia. Depende por completo de lo que cuente la película y del desafío que represente: mi agenda se transforma por entero. Puedo vivir escribiendo guiones en solitario, pero las películas son un trabajo colectivo. A veces, simplemente, toman vida propia y avanzan solas», comentó. Eso es lo que le ha hecho ser protagonista, por ejemplo, de «La última tentación de Cristo» y «Anticristo». ¿Cuál fue elige de esos dos papeles? «Me gusta tanto haber sido Cristo como el Anticristo. Han sido dos de las experiencias más gratificantes de toda mi carrera», comentó entre risas. La clave es, precisamente, la variedad en la elección. ¿Hay alguna clave? «Me gusta una dieta equilibrada. Las opciones siempre están condicionadas por el apetito que tienes en cada momento. Soy abierto a todo tipo de películas y estoy muy involucrado en el mundo del cine. Tienes que reinventar constantemente tu manera de hacer las cosas. Eso te ayuda a evitar la corrupción y a endurecerte como actor. Lo peor que se puede decir en esta profesión es: “No hago esto, no me interesa esto”.. El actor sigue al pie del cañón y nunca le faltan proyectos. Dafoe aseguró que quiere seguir trabajando. «Nunca me aburro. Cuando era joven sí, pero ya no. Me gusta tener un objetivo claro y disfruto de la presión y la responsabilidad que supone avanzar hacia algo. Cuando estoy libre no me aburro, pero me siento más sano que cuando estoy trabajando», agregó.. Todo ello desde Italia, donde vive desde hace años, alejado de Hollywood que de vez en cuando llama a su puerta para poder disponer de su inimitable talento interpretativo.. Dafoe no pudo disimular su tristeza ante el mal momento que viven las salas de cine ante el imperio de las plataformas: «Todo se tambalea ahora. Este trabajo es ecléctico y carece de una visión general. No vivo en Hollywood. La experiencia de ver cine en sala se está muriendo. El streaming ha tenido un efecto muy importante, tanto en las películas como en el discurso sobre el cine. El elefante en la habitación es una tecnología que ha crecido sin ver películas, solo TikTok. No formo parte de esa generación».
El actor reconocido Willem Dafoe inauguró la décima edición del BCN Film Fest
El BCN Film Fest levantó hoyel telón de su décima edición de la mano de todo un camaleón interpretativo como es Willem Dafoe. El protagonista de títulos «La última tentación de Cristo» o «El faro» aterrizó en Barcelona para presentar «El anfitrión», la película de Miguel Ángel Jiménez, cuyo reparto encabeza junto a Emma Suárez, Victoria Carmen Sonne, Joe Cole y Carlos Cuevas. Dafoe se pone en la piel de un peculiar millonario griego que celebra el 25 cumpleaños de su hija en su isla privada, pero las cosas no salen como se esperaba.. El actor, en conversación con este diario, explicó que lo que le atrajo del proyecto fue «una combinación de factores. Había trabajado antes con el productor y sabía que éste era un proyecto con mucha pasión. Finalmente consiguió financiación y me presentó la obra Miguel Ángel, así que me dije por qué no. Parece extraño porque en un primer momento no me veía en esa película, por lo que me pareció un desafío interesante a hacer».. El reto también lo era porque Dafoe se metía en la piel de un peculiar millonario, una suerte de Onassis, que poco tiene que ver con él y su mundo. «No tengo la oportunidad de conocer gente súper rica, no estoy cómodo con ellos, aunque también sí que he podido hablar en ocasiones con personas muy ricas y elegantes que resultaron ser muy interesantes. En general, con esos acaudalados hechos a sí mismo no paso mi tiempo».. Willem Dafoe tiene una de las trayectorias cinematográficas más estimulantes de los últimos años. Ha trabajado en superproducciones de Hollywood y en pequeñas películas independientes, siempre dando lo mejor de sí mismo, aunque detrás de la cámara estén Martin Scorsese, Abel Ferrara, Wes Anderson, Julian Schnabel, David Lynch, Oliver Stone o Yorgos Lanthimos. ¿Cuál es su criterio para elegir un papel? «Cuando recibo un guion, lo primero que me pregunto es si soy capaz de hacerlo y si hay algo en él que realmente me emocione, como el niño que sueña con ser vaquero. En el momento en que decido aceptar un proyecto, todo cambia. Depende por completo de lo que cuente la película y del desafío que represente: mi agenda se transforma por entero. Puedo vivir escribiendo guiones en solitario, pero las películas son un trabajo colectivo. A veces, simplemente, toman vida propia y avanzan solas», comentó. Eso es lo que le ha hecho ser protagonista, por ejemplo, de «La última tentación de Cristo» y «Anticristo». ¿Cuál fue elige de esos dos papeles? «Me gusta tanto haber sido Cristo como el Anticristo. Han sido dos de las experiencias más gratificantes de toda mi carrera», comentó entre risas. La clave es, precisamente, la variedad en la elección. ¿Hay alguna clave? «Me gusta una dieta equilibrada. Las opciones siempre están condicionadas por el apetito que tienes en cada momento. Soy abierto a todo tipo de películas y estoy muy involucrado en el mundo del cine. Tienes que reinventar constantemente tu manera de hacer las cosas. Eso te ayuda a evitar la corrupción y a endurecerte como actor. Lo peor que se puede decir en esta profesión es: “No hago esto, no me interesa esto”.. El actor sigue al pie del cañón y nunca le faltan proyectos. Dafoe aseguró que quiere seguir trabajando. «Nunca me aburro. Cuando era joven sí, pero ya no. Me gusta tener un objetivo claro y disfruto de la presión y la responsabilidad que supone avanzar hacia algo. Cuando estoy libre no me aburro, pero me siento más sano que cuando estoy trabajando», agregó.. Todo ello desde Italia, donde vive desde hace años, alejado de Hollywood que de vez en cuando llama a su puerta para poder disponer de su inimitable talento interpretativo.. Dafoe no pudo disimular su tristeza ante el mal momento que viven las salas de cine ante el imperio de las plataformas: «Todo se tambalea ahora. Este trabajo es ecléctico y carece de una visión general. No vivo en Hollywood. La experiencia de ver cine en sala se está muriendo. El streaming ha tenido un efecto muy importante, tanto en las películas como en el discurso sobre el cine. El elefante en la habitación es una tecnología que ha crecido sin ver películas, solo TikTok. No formo parte de esa generación».
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