La flor de loto es una de los emblemas de China. Dada su adaptabilidad a distintos ecosistemas, en el folclore su figura representa tenacidad y resistencia frente a las adversidades. Ese tesón es conocido para Jung Chang, pues sus obras están prohibidas en su país de origen y lleva exiliada décadas. En 1991 alcanzó el éxito internacional con «Cisnes salvajes», retrospectiva familiar del gigante asiático desde el inicio del siglo XX hasta la muerte de Mao Zedong. Ahora, vuelve a la narración autobiográfica con «Vuelan los cisnes salvajes», contemplando la más reciente historia de la nación vista por sus ojos para intentar, aunque sabe que a las autoridades no les agrada, mostrar la verdad.. ¿La sociedad china conoce su nombre?. Cuando salió «Cisnes salvajes», la gente del mundo literario y con conexión del exterior lo conoció. Con los años, el control ha aumentado gracias a la tecnología, y ahora es imposible adquirir libros no autorizados por el régimen, así que muchos ya no lo conocerán.. ¿Su ahora saga se encuentra dentro del género histórico?. Me meto en temas históricos aunque no esté haciendo una revisión estricta de mi país. Las tres generaciones de mujeres de «Cisnes salvajes» reflejaban el devenir de China, por lo que no puedo renegar de ello. Y en esta última obra la historia sigue siendo inevitable. Empiezo la narración donde la dejé en el anterior, en 1978, cuando muere Mao, hasta nuestros días.. ¿Siente que puede ser considerada una autora especializada en narrativa de entretenimiento al haber hecho una secuela de su anterior novela?. «Cisnes salvajes» realmente no es una novela, trata temas no ficticios. La verdad es que nunca me ha preocupado lo que piensen de mi libro. Si realmente hubiera querido mantener el éxito que coseché esta segunda parte la habría desarrollado mucho antes. Lo que me apeteció escribir después fue una biografía de Mao, pues su figura había dominado mi juventud y quería entenderla. Estuve 20 años documentándome; 35 años después de «Cisnes salvajes», mucha gente quizá ya ni se acordará de ella. La idea surgió en 2023 mientras hablaba con mi madre por teléfono. Ella vivía en Chengdu y estaba muy enferma, pero yo no podía entrar en el país. Sentí que tenía que reflejar nuestras vidas durante los últimos 40 años. Ahora tampoco puedo ir a visitar su tumba.. «Muchos dictadores no destrozaron la cultura, pero Mao hizo todo lo posible por erradicarla». Jung Chang. ¿Ha notado prejuicios contra usted o la sociedad china desde que vive en Reino Unido?. Ninguno. Solo me he beneficiado por ser extranjera. Conseguí una beca para estudiar, tuve incluso prioridades y, como escritora, he alcanzado prestigio.. ¿En qué momento supo que China era una dictadura?. Fue incluso antes de llegar a Gran Bretaña. Con 16 años, en 1968 y en plena Revolución Cultural, escribí mi primer poema. De repente, llamaron a la puerta. Los Guardias Rojos venían a evaluar mi domicilio, y, si veían mi escrito, mi familia se metería en problemas. Fui corriendo al baño para tirar el folio por el retrete. Después escuché a mi abuela sollozando y mis padres fueron detenidos. Por primera vez analicé esa China comunista que nos habían vendido como un paraíso terrenal. Si eso era un paraíso, ¿qué era entonces el infierno? Me llevó tiempo percatarme de la responsabilidad que tenía Mao. Diez años después fue cuando llegué a Occidente y vi las diferencias, pero ya era consciente de mi desacuerdo con el régimen que dejé atrás.. ¿Recuerda ese poema?. Recuerdo el sentimiento que perseguía, pero no las palabras exactas.. ¿Cree que la cultura puede ser apolítica o no?. Muchos dictadores han gobernado sin destrozar la cultura, pero Mao no. Nadie ha hecho más por destruir nuestro patrimonio que él. Incluso criticó a Stalin por permitir clásicos literarios europeos. Él pensaba que cuantos más libros leyeras, más estúpido te volvías. Fue el encargado de quemar decenas y de incentivar a los jóvenes a destruir nuestra cultura ancestral. Mi colegio, por ejemplo, era el centro público más antiguo del país, fundado en el 141 a.C., y muchos estudiantes lo destrozaron. En Chengdu he visto monumentos ser reemplazados por plazas gigantes con una estatua de Mao.. «Cuando tiré por el retrete un poema para que la Guardia Roja no lo viese supe que China no era libre». Jung Chang. ¿Hay posibilidad actual de una apertura democrática?. Muchos pensamos que con las reformas tecnológicas China podría cambiar. No sé si hacia una democracia, pero sí hacia un sistema más libre y justo. Estábamos equivocados, el Partido Comunista tenía sus planes. Xi Jinping llegó al poder para detener esa posibilidad y que su ideología no perdiera el poder. A pesar del progreso económico, China va en dirección a los tiempos de Mao. Es verdaderamente preocupante.. ¿Y su país necesitaría una intervención exterior para derrocar el régimen?. Francamente, no tengo ni idea. No puedo predecir el futuro porque yo escribo además sobre el pasado. Y hay demasiadas variables de por medio. Si alguien te da una respuesta, no creo que sepa lo que está diciendo.
Incluida en la lista negra del gobierno chino, escribe «Vuelan los cines salvajes», retrato de su país desde 1978 y continuación de su obra más reconocida, «Cisnes salvajes»
La flor de loto es una de los emblemas de China. Dada su adaptabilidad a distintos ecosistemas, en el folclore su figura representa tenacidad y resistencia frente a las adversidades. Ese tesón es conocido para Jung Chang, pues sus obras están prohibidas en su país de origen y lleva exiliada décadas. En 1991 alcanzó el éxito internacional con «Cisnes salvajes», retrospectiva familiar del gigante asiático desde el inicio del siglo XX hasta la muerte de Mao Zedong. Ahora, vuelve a la narración autobiográfica con «Vuelan los cisnes salvajes», contemplando la más reciente historia de la nación vista por sus ojos para intentar, aunque sabe que a las autoridades no les agrada, mostrar la verdad.. ¿La sociedad china conoce su nombre?. Cuando salió «Cisnes salvajes», la gente del mundo literario y con conexión del exterior lo conoció. Con los años, el control ha aumentado gracias a la tecnología, y ahora es imposible adquirir libros no autorizados por el régimen, así que muchos ya no lo conocerán.. ¿Su ahora saga se encuentra dentro del género histórico?. Me meto en temas históricos aunque no esté haciendo una revisión estricta de mi país. Las tres generaciones de mujeres de «Cisnes salvajes» reflejaban el devenir de China, por lo que no puedo renegar de ello. Y en esta última obra la historia sigue siendo inevitable. Empiezo la narración donde la dejé en el anterior, en 1978, cuando muere Mao, hasta nuestros días.. ¿Siente que puede ser considerada una autora especializada en narrativa de entretenimiento al haber hecho una secuela de su anterior novela?. «Cisnes salvajes» realmente no es una novela, trata temas no ficticios. La verdad es que nunca me ha preocupado lo que piensen de mi libro. Si realmente hubiera querido mantener el éxito que coseché esta segunda parte la habría desarrollado mucho antes. Lo que me apeteció escribir después fue una biografía de Mao, pues su figura había dominado mi juventud y quería entenderla. Estuve 20 años documentándome; 35 años después de «Cisnes salvajes», mucha gente quizá ya ni se acordará de ella. La idea surgió en 2023 mientras hablaba con mi madre por teléfono. Ella vivía en Chengdu y estaba muy enferma, pero yo no podía entrar en el país. Sentí que tenía que reflejar nuestras vidas durante los últimos 40 años. Ahora tampoco puedo ir a visitar su tumba.. «Muchos dictadores no destrozaron la cultura, pero Mao hizo todo lo posible por erradicarla». ¿Ha notado prejuicios contra usted o la sociedad china desde que vive en Reino Unido?. Ninguno. Solo me he beneficiado por ser extranjera. Conseguí una beca para estudiar, tuve incluso prioridades y, como escritora, he alcanzado prestigio.. ¿En qué momento supo que China era una dictadura?. Fue incluso antes de llegar a Gran Bretaña. Con 16 años, en 1968 y en plena Revolución Cultural, escribí mi primer poema. De repente, llamaron a la puerta. Los Guardias Rojos venían a evaluar mi domicilio, y, si veían mi escrito, mi familia se metería en problemas. Fui corriendo al baño para tirar el folio por el retrete. Después escuché a mi abuela sollozando y mis padres fueron detenidos. Por primera vez analicé esa China comunista que nos habían vendido como un paraíso terrenal. Si eso era un paraíso, ¿qué era entonces el infierno? Me llevó tiempo percatarme de la responsabilidad que tenía Mao. Diez años después fue cuando llegué a Occidente y vi las diferencias, pero ya era consciente de mi desacuerdo con el régimen que dejé atrás.. ¿Recuerda ese poema?. Recuerdo el sentimiento que perseguía, pero no las palabras exactas.. ¿Cree que la cultura puede ser apolítica o no?. Muchos dictadores han gobernado sin destrozar la cultura, pero Mao no. Nadie ha hecho más por destruir nuestro patrimonio que él. Incluso criticó a Stalin por permitir clásicos literarios europeos. Él pensaba que cuantos más libros leyeras, más estúpido te volvías. Fue el encargado de quemar decenas y de incentivar a los jóvenes a destruir nuestra cultura ancestral. Mi colegio, por ejemplo, era el centro público más antiguo del país, fundado en el 141 a.C., y muchos estudiantes lo destrozaron. En Chengdu he visto monumentos ser reemplazados por plazas gigantes con una estatua de Mao.. «Cuando tiré por el retrete un poema para que la Guardia Roja no lo viese supe que China no era libre». ¿Hay posibilidad actual de una apertura democrática?. Muchos pensamos que con las reformas tecnológicas China podría cambiar. No sé si hacia una democracia, pero sí hacia un sistema más libre y justo. Estábamos equivocados, el Partido Comunista tenía sus planes. Xi Jinping llegó al poder para detener esa posibilidad y que su ideología no perdiera el poder. A pesar del progreso económico, China va en dirección a los tiempos de Mao. Es verdaderamente preocupante.. ¿Y su país necesitaría una intervención exterior para derrocar el régimen?. Francamente, no tengo ni idea. No puedo predecir el futuro porque yo escribo además sobre el pasado. Y hay demasiadas variables de por medio. Si alguien te da una respuesta, no creo que sepa lo que está diciendo.
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