La presencia de España en la ONU sigue creciendo. El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha confirmado recientemente el nombramiento de Elena Carolina Díaz Galán (Madrid, 1990) como nueva relatora especial sobre extrema pobreza y derechos humanos. Profesora titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales y directora académica del Vicerrectorado de Relaciones Internacionales de la Universidad Rey Juan Carlos, Díaz Galán reconoce a LA RAZÓN que asume este cargo con orgullo. Durante los próximos seis años, su labor estará centrada en analizar, visibilizar y contribuir a la búsqueda de soluciones frente a la pobreza extrema, una realidad estrechamente ligada a la protección de los derechos humanos.. Como profesora de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, ¿en qué momento surgió la vocación por el ámbito internacional y los derechos humanos?. Desde el inicio de mi carrera académica, me interesé por la cuestión de los derechos humanos. Esto se ha visto demostrado fundamentalmente en las actividades de investigación, en el marco de proyectos de este tipo que hemos desarrollado en la Universidad Rey Juan Carlos y colaborando con otras universidades madrileñas y también extranjeras. Y por otro lado, en la dimensión de la docencia y de la organización de actividades, de congresos, seminarios, jornadas, que versan sobre las cuestiones centrales de este mandato sobre el tema pobreza y derechos humanos. Como hemos contado con diversos proyectos en la materia, hemos tenido también cátedras de Naciones Unidas precisamente sobre la erradicación de la pobreza.. ¿En algún momento llegaste a imaginar que serías relatora de Naciones Unidas?. No lo había imaginado, pero es verdad que he enfocado mi carrera profesional, mi carrera académica, también mi experiencia en este ámbito. De hecho, el propio Consejo de Derechos Humanos, al elegirme como relatora especial de la extrema pobreza y los derechos humanos, ponía de manifiesto mi trayectoria académica, investigadora y mi experiencia en este campo. Nosotros consideramos que el cumplimiento estricto de los derechos humanos es el mecanismo más idóneo para acabar con la pobreza en el mundo.. De cara a esta nueva etapa, ¿cuáles serán tus principales retos?. Estamos en un momento donde los retos son importantes. Hace ya un tiempo que venimos observando un convulso orden internacional, con muchos desafíos, y en particular en el campo de los derechos humanos. Es un sector clave para todos, para el desarrollo social, para la justicia, para acabar con la extrema pobreza, para el acceso a derechos de diversas índoles, fundamentalmente sociales. Creo que hay que fortalecer los mecanismos de garantía en relación con los derechos de contenido social. Estoy refiriéndome a los derechos económicos, sociales y culturales, donde se han hecho avances muy significativos, pero es cierto que todavía hay que concienciar y establecer mecanismos efectivos de garantía que obliguen a los Estados al reconocimiento y al cumplimiento y a la protección y al respeto de esos derechos de contenido social.. ¿Las sociedades son realmente conscientes de la magnitud y las implicaciones de la pobreza extrema a nivel global?. Estamos viendo algunos ataques importantes a valores esenciales de la comunidad internacional, entre ellos la protección de los derechos humanos, que además, como sabemos, sí es un principio estructural del orden internacional. Recordemos que se cumple ahora el 60 aniversario de la aprobación de los Pactos de Derechos Civiles y Políticos, Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, y se han dado pasos muy significativos, pero todavía quedan cosas por hacer porque los datos demuestran que hay bastante desigualdad. Una de las labores que nosotros tenemos asignadas en este mandato es aproximarnos a aquellas regiones, Estados o países que quizás tengan que impulsar acciones contundentes en este campo para hacer avances significativos, y dar visibilidad a quienes viven en extrema pobreza. Esto es fundamental para concienciar, para crear esa voluntad de los Estados que luego se transforme en obligación y poner de relieve las consecuencias que en materia de derechos humanos tiene el abandono sistemático al que esas personas están sometidas.. ¿Qué países se encuentran en una situación más vulnerable?. Creo que aquí la situación más vulnerable se observa en aquellos países que no son parte de sistemas de protección de derechos humanos, ya sea a nivel universal o a nivel regional. Esto se explica muchas veces por las propias debilidades de los sistemas internos, o falta de voluntad. Por regiones, pues nos damos cuenta de que Europa, América y África son regiones muy comprometidas en términos generales, y así lo demuestra que cuenten con esquemas de cooperación o integración en los que haya instrumentos que reconocen derechos humanos y mecanismos de garantía, a veces más, menos efectivos. Por ejemplo, Asia es un continente en el que todavía, a nivel internacional, cuesta encontrar mecanismos que tengan como principal función la protección de los derechos humanos.. ¿El concepto de pobreza ha ido evolucionando en las últimas décadas?. Sí, la pobreza ahora mismo es un concepto más amplio que abarca diferentes dimensiones. Lo podríamos vincular sin ninguna duda con el desarrollo sostenible, la dimensión social, económica, la medioambiental y, ¿por qué no?, la dimensión cultural, es decir, son todos factores que van a influir de alguna manera en generar pobreza o generar obstáculos para acabar con la misma. Hay distintos mandatos. Es verdad que el Consejo de Derechos Humanos le ha dado una alta prioridad a la cuestión de la extrema pobreza y los derechos humanos, porque si uno acaba con la pobreza, muchos de los males que tenemos en la comunidad internacional se solventarían. La idea es seguir profundizando en este tema. Creo que estamos en un momento que permite hacer aportaciones importantes, complementando así la labor que ya han ido realizando los predecesores. Yo soy un poco la cara visible, pero realmente es un trabajo que necesita también del compromiso de los diferentes actores involucrados, que muchas veces están en el terreno. Me refiero a la sociedad civil, a las ONGs, a todas las asociaciones en materia de promoción y protección y defensa de los derechos humanos. Como experto independiente, espero dar acogida a todas esas preocupaciones e información que pueda ser relevante para aportar lo máximo posible a la protección de los derechos humanos.. ¿Podemos hablar de pobreza extrema en países desarrollados? ¿Se manifiesta de forma distinta?. Sí. No es quizá la misma dimensión en los países desarrollados que en aquellos que están en vías de desarrollo, pero sí es cierto que se ha identificado normalmente la pobreza como un problema estructural. Es decir, al final genera muchas situaciones de desigualdad y también se aprecia de manera más intensa en determinados grupos. En los países desarrollados podemos encontrarlo desde el momento en que no se ha producido, en términos generales, una protección completa, muchas veces de los derechos económicos, sociales y culturales. Es decir, si bien los derechos civiles y políticos sí cuentan con mecanismos más fuertes, los derechos de contenido económico, social y cultural, tanto a nivel universal como regional, muchas veces no tienen aparejados esos mecanismos de garantía efectivos.. ¿Hasta qué punto la guerra se ha convertido hoy en día en uno de los principales motores de la pobreza extrema?. El hecho de que en los últimos años hayamos observado un aumento de los conflictos a nivel internacional, un ataque también al multilateralismo, ha generado situaciones importantes de violación de los derechos humanos y, junto a eso, pues, ha debilitado también la protección de los derechos humanos. Recordemos que, por ejemplo, Rusia. Cuando comienza el conflicto con Ucrania, sale de la organización del Consejo de Europa, especializada en materia de derechos humanos. Entonces, creo que, efectivamente, eso está generando una violación de los derechos humanos, y a su vez situaciones de pobreza por diferentes motivos y, bueno, es una cuestión que tenemos que abordar. También lo que se observa es que se está tendiendo en los últimos años a ampliar las situaciones en las que se podría hacer uso de la fuerza. Todos sabemos que ese es un principio -igual que el principio de protección de los derechos humanos- sagrado para el derecho internacional, para la comunidad internacional, para Naciones Unidas. Estas situaciones lo que están provocando en la práctica es que haya también una dicotomía entre lo que se observa en la teoría y lo que se ve en la práctica. Por eso es importante conocer la realidad y tener la información de los diferentes actores que están sobre el terreno. Todo conflicto armado acrecienta las situaciones de pobreza.. Las sanciones internacionales son una herramienta habitual en la política exterior. ¿Cree que, en la práctica, terminan afectando más a las poblaciones vulnerables que a los gobiernos o regímenes a los que van dirigidas?. Infortunadamente, en muchas ocasiones, las consecuencias de las sanciones internacionales las sufre la sociedad entera y, en particular, aquellos grupos de mayor vulnerabilidad, y por supuesto los que están en una situación de pobreza o extrema pobreza. En la práctica, estas sanciones dirigidas fundamentalmente a gobiernos abarcan a un conjunto amplio de personas, de la población civil, que sufren las consecuencias principales, pero sobre todo profundizan la situación de pobreza de aquellos que están en mayor desventaja y vulnerabilidad.
La presencia de España en la ONU sigue creciendo. El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha confirmado recientemente el nombramiento de Elena Carolina Díaz Galán (Madrid, 1990) como nueva relatora especial sobre extrema pobreza y derechos humanos. Profesora titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales y directora académica del Vicerrectorado de Relaciones Internacionales de la Universidad Rey Juan Carlos, Díaz Galán reconoce a LA RAZÓN que asume este cargo con orgullo. Durante los próximos seis años, su labor estará centrada en analizar, visibilizar y contribuir a la búsqueda de soluciones frente a la pobreza extrema, una realidad estrechamente ligada a la protección de los derechos humanos.. Como profesora de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, ¿en qué momento surgió la vocación por el ámbito internacional y los derechos humanos?. Desde el inicio de mi carrera académica, me interesé por la cuestión de los derechos humanos. Esto se ha visto demostrado fundamentalmente en las actividades de investigación, en el marco de proyectos de este tipo que hemos desarrollado en la Universidad Rey Juan Carlos y colaborando con otras universidades madrileñas y también extranjeras. Y por otro lado, en la dimensión de la docencia y de la organización de actividades, de congresos, seminarios, jornadas, que versan sobre las cuestiones centrales de este mandato sobre el tema pobreza y derechos humanos. Como hemos contado con diversos proyectos en la materia, hemos tenido también cátedras de Naciones Unidas precisamente sobre la erradicación de la pobreza.. ¿En algún momento llegaste a imaginar que serías relatora de Naciones Unidas?. No lo había imaginado, pero es verdad que he enfocado mi carrera profesional, mi carrera académica, también mi experiencia en este ámbito. De hecho, el propio Consejo de Derechos Humanos, al elegirme como relatora especial de la extrema pobreza y los derechos humanos, ponía de manifiesto mi trayectoria académica, investigadora y mi experiencia en este campo. Nosotros consideramos que el cumplimiento estricto de los derechos humanos es el mecanismo más idóneo para acabar con la pobreza en el mundo.. De cara a esta nueva etapa, ¿cuáles serán tus principales retos?. Estamos en un momento donde los retos son importantes. Hace ya un tiempo que venimos observando un convulso orden internacional, con muchos desafíos, y en particular en el campo de los derechos humanos. Es un sector clave para todos, para el desarrollo social, para la justicia, para acabar con la extrema pobreza, para el acceso a derechos de diversas índoles, fundamentalmente sociales. Creo que hay que fortalecer los mecanismos de garantía en relación con los derechos de contenido social. Estoy refiriéndome a los derechos económicos, sociales y culturales, donde se han hecho avances muy significativos, pero es cierto que todavía hay que concienciar y establecer mecanismos efectivos de garantía que obliguen a los Estados al reconocimiento y al cumplimiento y a la protección y al respeto de esos derechos de contenido social.. ¿Las sociedades son realmente conscientes de la magnitud y las implicaciones de la pobreza extrema a nivel global?. Estamos viendo algunos ataques importantes a valores esenciales de la comunidad internacional, entre ellos la protección de los derechos humanos, que además, como sabemos, sí es un principio estructural del orden internacional. Recordemos que se cumple ahora el 60 aniversario de la aprobación de los Pactos de Derechos Civiles y Políticos, Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, y se han dado pasos muy significativos, pero todavía quedan cosas por hacer porque los datos demuestran que hay bastante desigualdad. Una de las labores que nosotros tenemos asignadas en este mandato es aproximarnos a aquellas regiones, Estados o países que quizás tengan que impulsar acciones contundentes en este campo para hacer avances significativos, y dar visibilidad a quienes viven en extrema pobreza. Esto es fundamental para concienciar, para crear esa voluntad de los Estados que luego se transforme en obligación y poner de relieve las consecuencias que en materia de derechos humanos tiene el abandono sistemático al que esas personas están sometidas.. ¿Qué países se encuentran en una situación más vulnerable?. Creo que aquí la situación más vulnerable se observa en aquellos países que no son parte de sistemas de protección de derechos humanos, ya sea a nivel universal o a nivel regional. Esto se explica muchas veces por las propias debilidades de los sistemas internos, o falta de voluntad. Por regiones, pues nos damos cuenta de que Europa, América y África son regiones muy comprometidas en términos generales, y así lo demuestra que cuenten con esquemas de cooperación o integración en los que haya instrumentos que reconocen derechos humanos y mecanismos de garantía, a veces más, menos efectivos. Por ejemplo, Asia es un continente en el que todavía, a nivel internacional, cuesta encontrar mecanismos que tengan como principal función la protección de los derechos humanos.. ¿El concepto de pobreza ha ido evolucionando en las últimas décadas?. Sí, la pobreza ahora mismo es un concepto más amplio que abarca diferentes dimensiones. Lo podríamos vincular sin ninguna duda con el desarrollo sostenible, la dimensión social, económica, la medioambiental y, ¿por qué no?, la dimensión cultural, es decir, son todos factores que van a influir de alguna manera en generar pobreza o generar obstáculos para acabar con la misma. Hay distintos mandatos. Es verdad que el Consejo de Derechos Humanos le ha dado una alta prioridad a la cuestión de la extrema pobreza y los derechos humanos, porque si uno acaba con la pobreza, muchos de los males que tenemos en la comunidad internacional se solventarían. La idea es seguir profundizando en este tema. Creo que estamos en un momento que permite hacer aportaciones importantes, complementando así la labor que ya han ido realizando los predecesores. Yo soy un poco la cara visible, pero realmente es un trabajo que necesita también del compromiso de los diferentes actores involucrados, que muchas veces están en el terreno. Me refiero a la sociedad civil, a las ONGs, a todas las asociaciones en materia de promoción y protección y defensa de los derechos humanos. Como experto independiente, espero dar acogida a todas esas preocupaciones e información que pueda ser relevante para aportar lo máximo posible a la protección de los derechos humanos.. ¿Podemos hablar de pobreza extrema en países desarrollados? ¿Se manifiesta de forma distinta?. Sí. No es quizá la misma dimensión en los países desarrollados que en aquellos que están en vías de desarrollo, pero sí es cierto que se ha identificado normalmente la pobreza como un problema estructural. Es decir, al final genera muchas situaciones de desigualdad y también se aprecia de manera más intensa en determinados grupos. En los países desarrollados podemos encontrarlo desde el momento en que no se ha producido, en términos generales, una protección completa, muchas veces de los derechos económicos, sociales y culturales. Es decir, si bien los derechos civiles y políticos sí cuentan con mecanismos más fuertes, los derechos de contenido económico, social y cultural, tanto a nivel universal como regional, muchas veces no tienen aparejados esos mecanismos de garantía efectivos.. ¿Hasta qué punto la guerra se ha convertido hoy en día en uno de los principales motores de la pobreza extrema?. El hecho de que en los últimos años hayamos observado un aumento de los conflictos a nivel internacional, un ataque también al multilateralismo, ha generado situaciones importantes de violación de los derechos humanos y, junto a eso, pues, ha debilitado también la protección de los derechos humanos. Recordemos que, por ejemplo, Rusia. Cuando comienza el conflicto con Ucrania, sale de la organización del Consejo de Europa, especializada en materia de derechos humanos. Entonces, creo que, efectivamente, eso está generando una violación de los derechos humanos, y a su vez situaciones de pobreza por diferentes motivos y, bueno, es una cuestión que tenemos que abordar. También lo que se observa es que se está tendiendo en los últimos años a ampliar las situaciones en las que se podría hacer uso de la fuerza. Todos sabemos que ese es un principio -igual que el principio de protección de los derechos humanos- sagrado para el derecho internacional, para la comunidad internacional, para Naciones Unidas. Estas situaciones lo que están provocando en la práctica es que haya también una dicotomía entre lo que se observa en la teoría y lo que se ve en la práctica. Por eso es importante conocer la realidad y tener la información de los diferentes actores que están sobre el terreno. Todo conflicto armado acrecienta las situaciones de pobreza.. Las sanciones internacionales son una herramienta habitual en la política exterior. ¿Cree que, en la práctica, terminan afectando más a las poblaciones vulnerables que a los gobiernos o regímenes a los que van dirigidas?. Infortunadamente, en muchas ocasiones, las consecuencias de las sanciones internacionales las sufre la sociedad entera y, en particular, aquellos grupos de mayor vulnerabilidad, y por supuesto los que están en una situación de pobreza o extrema pobreza. En la práctica, estas sanciones dirigidas fundamentalmente a gobiernos abarcan a un conjunto amplio de personas, de la población civil, que sufren las consecuencias principales, pero sobre todo profundizan la situación de pobreza de aquellos que están en mayor desventaja y vulnerabilidad.
La nueva relatora especial de la ONU sobre derechos humanos y extrema pobreza defiende la importancia de que los Estados aprueben «mecanismos efectivos de garantía, que es realmente lo que va a proteger a la sociedad y al individuo»
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