Hay momentos en la Semana Santa en los que todo parece detenerse, el silencio, la música, el paso avanzando poco a poco entre la gente. Detrás de esa imagen tan medida hay horas de ensayo, coordinación y un esfuerzo físico enorme. Porque llevar un paso no es solo cuestión de fuerza, sino de técnica, resistencia y también de cabeza.. Los costaleros son una pieza fundamental de esta tradición. Sobre ellos recae el peso, literal, de estructuras que pueden alcanzar varias toneladas, en recorridos largos y exigentes. Una labor que combina lo físico con lo simbólico y que deja huella. Pero alguna vez te has preguntado, ¿Cuánto pesa el paso?. Preparación durante todo el año. Lejos de lo que pueda parecer, ser costalero no es algo improvisado. Las cuadrillas, especialmente en ciudades con gran tradición, entrenan durante meses.. No solo se trata de soportar peso. También hay que dominar los movimientos del paso, mantener el ritmo, adaptarse a diferentes velocidades y, sobre todo, coordinarse con el resto del equipo. Bajo el paso, cada movimiento cuenta y cualquier desajuste puede afectar al conjunto.. En este engranaje, la figura del capataz es clave. Es quien dirige, marca los tiempos y da las órdenes necesarias para que todo funcione con precisión.. ¿Cuánto pesan los pasos?. Los pasos procesionales no son todos iguales. Su peso varía considerablemente según la estructura, las imágenes y los elementos decorativos que portan.. Lo habitual es que oscilen entre los 1.000 y los 5.000 kilos, aunque hay excepciones llamativas. En Málaga, por ejemplo, uno de los tronos más pesados supera los 5.700 kilos, lo que obliga a la participación de más de 250 personas para poder moverlo.. En otros casos, como algunos pasos de menor tamaño, el peso puede quedarse por debajo de los 700 kilos, aunque siguen siendo estructuras exigentes de portar.. ¿Cómo se reparte la carga?. Una de las claves para entender este esfuerzo está en cómo se distribuye el peso. No todos los costaleros cargan lo mismo, ya que depende de su posición bajo el paso.. En algunos casos, puede haber diferencias de hasta 200 kilos entre unas zonas y otras. Las partes delanteras o traseras, según el tipo de paso, suelen ser las más exigentes.. Aun así, la media habitual es que cada costalero soporte alrededor de 30 kilos sobre su cuerpo. En recorridos largos, además, es frecuente que haya relevos entre distintas cuadrillas para hacer el esfuerzo más llevadero.. La tradición que se sostiene desde abajo. Las procesiones son uno de los pilares de la Semana Santa en España, presentes en ciudades grandes y pequeñas. Y aunque la mirada suele dirigirse hacia los pasos y las imágenes, lo cierto es que todo se sostiene gracias al trabajo invisible de quienes van debajo.. Un esfuerzo colectivo en el que técnica, preparación y tradición se combinan para mantener viva una de las celebraciones más importantes del país.
Un trabajo físico y exigente que, además, implica coordinación, técnica y una fuerte carga simbólica
Hay momentos en la Semana Santa en los que todo parece detenerse, el silencio, la música, el paso avanzando poco a poco entre la gente. Detrás de esa imagen tan medida hay horas de ensayo, coordinación y un esfuerzo físico enorme. Porque llevar un paso no es solo cuestión de fuerza, sino de técnica, resistencia y también de cabeza.. Los costaleros son una pieza fundamental de esta tradición. Sobre ellos recae el peso, literal, de estructuras que pueden alcanzar varias toneladas, en recorridos largos y exigentes. Una labor que combina lo físico con lo simbólico y que deja huella. Pero alguna vez te has preguntado, ¿Cuánto pesa el paso?. Preparación durante todo el año. Lejos de lo que pueda parecer, ser costalero no es algo improvisado. Las cuadrillas, especialmente en ciudades con gran tradición, entrenan durante meses.. No solo se trata de soportar peso. También hay que dominar los movimientos del paso, mantener el ritmo, adaptarse a diferentes velocidades y, sobre todo, coordinarse con el resto del equipo. Bajo el paso, cada movimiento cuenta y cualquier desajuste puede afectar al conjunto.. En este engranaje, la figura del capataz es clave. Es quien dirige, marca los tiempos y da las órdenes necesarias para que todo funcione con precisión.. ¿Cuánto pesan los pasos?. Los pasos procesionales no son todos iguales. Su peso varía considerablemente según la estructura, las imágenes y los elementos decorativos que portan.. Lo habitual es que oscilen entre los 1.000 y los 5.000 kilos, aunque hay excepciones llamativas. En Málaga, por ejemplo, uno de los tronos más pesados supera los 5.700 kilos, lo que obliga a la participación de más de 250 personas para poder moverlo.. En otros casos, como algunos pasos de menor tamaño, el peso puede quedarse por debajo de los 700 kilos, aunque siguen siendo estructuras exigentes de portar.. ¿Cómo se reparte la carga?. Una de las claves para entender este esfuerzo está en cómo se distribuye el peso. No todos los costaleros cargan lo mismo, ya que depende de su posición bajo el paso.. En algunos casos, puede haber diferencias de hasta 200 kilos entre unas zonas y otras. Las partes delanteras o traseras, según el tipo de paso, suelen ser las más exigentes.. Aun así, la media habitual es que cada costalero soporte alrededor de 30 kilos sobre su cuerpo. En recorridos largos, además, es frecuente que haya relevos entre distintas cuadrillas para hacer el esfuerzo más llevadero.. La tradición que se sostiene desde abajo. Las procesiones son uno de los pilares de la Semana Santa en España, presentes en ciudades grandes y pequeñas. Y aunque la mirada suele dirigirse hacia los pasos y las imágenes, lo cierto es que todo se sostiene gracias al trabajo invisible de quienes van debajo.. Un esfuerzo colectivo en el que técnica, preparación y tradición se combinan para mantener viva una de las celebraciones más importantes del país.
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