No todo iba a ser polémica en la AP-9. Mientras la principal arteria de Galicia sigue en el centro del debate político y judicial por su concesión, peajes y posible traspaso, la autopista da ahora un paso estratégico hacia el futuro: convertirse en la primera gran vía de la comunidad con un corredor completo de carga ultrarrápida para vehículos eléctricos.. Autopistas del Atlántico (Audasa) pondrá en servicio desde este miércoles el primer corredor de electrolineras ultrarrápidas de Galicia, un despliegue que abarca toda la infraestructura con siete estaciones distribuidas a lo largo del trazado entre Tui y Ferrol.. La primera de estas instalaciones abrirá en el área de servicio de O Burgo, en A Coruña, mientras que en las próximas semanas se irán incorporando progresivamente el resto, como las dos de Ameixeira —en sentido norte y sur—, hasta completar el mapa energético de la autopista.. Cada 36 kilómetros con recargas en minutos. El proyecto supone una inversión de 7,6 millones de euros, impulsada por Audasa junto a Atlante y Plenitude On The Road, dos de los principales operadores del sector de la electromovilidad. En total, el corredor contará con 74 puntos de recarga distribuidos en todas las áreas de servicio de la AP-9.. El objetivo es que ningún conductor tenga que recorrer más de 36 kilómetros sin encontrar un punto de carga, una cifra que sitúa a la autopista gallega en estándares propios de las principales rutas europeas.. Además, las estaciones ofrecerán potencias de entre 160 kW y 300 kW, lo que permitirá recargar la batería de un vehículo eléctrico en un tiempo estimado de entre 5 y 20 minutos, dependiendo del modelo.. Uno de los elementos diferenciales será la instalación en el área de Compostela de una electrolinera específica para camiones, lo que abre la puerta a la electrificación también del transporte pesado en Galicia.. Galicia, a la cola en carga rápida. La iniciativa cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta el contexto actual: solo el 8% de los puntos de recarga en vías gallegas son de media o alta capacidad, lo que limita el desarrollo del vehículo eléctrico en trayectos de larga distancia.. Con este corredor, la AP-9 se convierte en la primera ruta gallega dotada de un sistema integral de carga rápida.. En este marco, cabe recordar que la AP-9 no es una carretera cualquiera. Sus 220 kilómetros forman parte de la red europea de alta capacidad (E1) y registran unos 115 millones de viajes al año, con especial intensidad en los tramos urbanos, donde se concentra más de un tercio del tráfico.
Siete electrolineras y 74 puntos de carga transforman la principal autopista gallega
No todo iba a ser polémica en la AP-9. Mientras la principal arteria de Galicia sigue en el centro del debate político y judicial por su concesión, peajes y posible traspaso, la autopista da ahora un paso estratégico hacia el futuro: convertirse en la primera gran vía de la comunidad con un corredor completo de carga ultrarrápida para vehículos eléctricos.. Autopistas del Atlántico (Audasa) pondrá en servicio desde este miércoles el primer corredor de electrolineras ultrarrápidas de Galicia, un despliegue que abarca toda la infraestructura con siete estaciones distribuidas a lo largo del trazado entre Tui y Ferrol.. La primera de estas instalaciones abrirá en el área de servicio de O Burgo, en A Coruña, mientras que en las próximas semanas se irán incorporando progresivamente el resto, como las dos de Ameixeira —en sentido norte y sur—, hasta completar el mapa energético de la autopista.. Cada 36 kilómetros con recargas en minutos. El proyecto supone una inversión de 7,6 millones de euros, impulsada por Audasa junto a Atlante y Plenitude On The Road, dos de los principales operadores del sector de la electromovilidad. En total, el corredor contará con 74 puntos de recarga distribuidos en todas las áreas de servicio de la AP-9.. El objetivo es que ningún conductor tenga que recorrer más de 36 kilómetros sin encontrar un punto de carga, una cifra que sitúa a la autopista gallega en estándares propios de las principales rutas europeas.. Además, las estaciones ofrecerán potencias de entre 160 kW y 300 kW, lo que permitirá recargar la batería de un vehículo eléctrico en un tiempo estimado de entre 5 y 20 minutos, dependiendo del modelo.. Uno de los elementos diferenciales será la instalación en el área de Compostela de una electrolinera específica para camiones, lo que abre la puerta a la electrificación también del transporte pesado en Galicia.. Galicia, a la cola en carga rápida. La iniciativa cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta el contexto actual: solo el 8% de los puntos de recarga en vías gallegas son de media o alta capacidad, lo que limita el desarrollo del vehículo eléctrico en trayectos de larga distancia.. Con este corredor, la AP-9 se convierte en la primera ruta gallega dotada de un sistema integral de carga rápida.. En este marco, cabe recordar que la AP-9 no es una carretera cualquiera. Sus 220 kilómetros forman parte de la red europea de alta capacidad (E1) y registran unos 115 millones de viajes al año, con especial intensidad en los tramos urbanos, donde se concentra más de un tercio del tráfico.
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