Durante siglos, tras los muros de Santa Clara apenas se intuía lo que ocurría en su interior. Un espacio de silencio, de clausura y de historia contenida que permanecía ajeno al pulso de la ciudad. Hoy, ese mismo recinto se prepara para abrirse definitivamente y convertirse en uno de los grandes espacios verdes y culturales de Pontevedra.. El antiguo convento encara ahora una transformación de gran calado que cambiará por completo su relación con la ciudad. La Diputación provincial ha dado a conocer este jueves nuevos detalles del proyecto de rehabilitación, centrados especialmente en la intervención paisajística y arqueológica de sus jardines, que aspiran a convertirse en un elemento clave del futuro complejo museístico.. El plan contempla la plantación de más de 500 árboles y especies vegetales, en una apuesta decidida por reforzar el valor ambiental y estético del recinto. La intención no es solo conservar el entorno actual, sino regenerarlo profundamente para dotarlo de mayor calidad y convertirlo en un espacio de referencia tanto desde el punto de vista natural como cultural.. En este sentido, la Diputación defiende que los jardines tendrán un peso equivalente al propio edificio dentro del conjunto, lo que supone un cambio de enfoque respecto a proyectos museísticos tradicionales. La apertura de este espacio al público se presenta como uno de los grandes atractivos, permitiendo a la ciudadanía disfrutar de un recinto que durante siglos permaneció cerrado por su carácter de clausura.. Intervención arqueológica. Junto a la actuación paisajística, el proyecto incorpora una excavación arqueológica de gran envergadura en los jardines, considerada por la institución provincial como una de las más importantes desarrolladas en Galicia en las últimas décadas. Esta fase será clave para garantizar la integración del recinto en el Museo de Pontevedra y para preservar su valor histórico.. La campaña tendrá una duración inicial de al menos tres meses y está prevista para arrancar en mayo, a la espera de los últimos informes técnicos necesarios. Este trabajo permitirá documentar y proteger los restos existentes antes de cualquier intervención constructiva, consolidando el carácter patrimonial del conjunto.. Renovación del arbolado y criterios técnicos. Uno de los aspectos más sensibles del proyecto es la gestión del arbolado existente. Los informes técnicos apuntan a un envejecimiento y deterioro significativo de muchas de las especies actuales, lo que ha llevado a plantear la retirada de parte de ellas. Esta decisión, según subrayan los responsables del proyecto, responde a criterios legales, sanitarios y de protección patrimonial.. Los ejemplares de mayor valor natural, como secuoyas, castaños históricos o un boj de grandes dimensiones, quedarán fuera de las zonas de intervención y serán preservados. Además, los expertos descartan el trasplante de los árboles afectados debido a su baja viabilidad y al riesgo que implicaría para la estabilidad del entorno.. Cambios en el proyecto constructivo. La revisión del proyecto también introduce modificaciones relevantes en el diseño del futuro complejo. Entre ellas, destaca la reducción en un 20% de la superficie del edificio subterráneo previsto, que pasará de más de 4.200 metros cuadrados a algo más de 3.300.. Asimismo, se ha decidido eliminar su uso como espacio de almacenamiento arqueológico, optando en su lugar por la construcción de un depósito robotizado en el polígono de Barro para cubrir las necesidades del Museo de Pontevedra. Esta decisión busca optimizar el uso del espacio y responder a las carencias estructurales de la institución.. La transformación de Santa Clara supone un nuevo capítulo en la historia de un recinto fundado en 1271 y que durante siglos permaneció aislado de la vida urbana. Tras su adquisición por el Concello en 2021 y su cesión a la Diputación en 2023 para su integración en el Museo de Pontevedra, el complejo se encamina ahora hacia una apertura definitiva a la ciudadanía.
Se sumarán más de 500 nuevas especies vegetales y se impulsará una intervención arqueológica de gran envergadura
Durante siglos, tras los muros de Santa Clara apenas se intuía lo que ocurría en su interior. Un espacio de silencio, de clausura y de historia contenida que permanecía ajeno al pulso de la ciudad. Hoy, ese mismo recinto se prepara para abrirse definitivamente y convertirse en uno de los grandes espacios verdes y culturales de Pontevedra.. El antiguo convento encara ahora una transformación de gran calado que cambiará por completo su relación con la ciudad. La Diputación provincial ha dado a conocer este jueves nuevos detalles del proyecto de rehabilitación, centrados especialmente en la intervención paisajística y arqueológica de sus jardines, que aspiran a convertirse en un elemento clave del futuro complejo museístico.. El plan contempla la plantación de más de 500 árboles y especies vegetales, en una apuesta decidida por reforzar el valor ambiental y estético del recinto. La intención no es solo conservar el entorno actual, sino regenerarlo profundamente para dotarlo de mayor calidad y convertirlo en un espacio de referencia tanto desde el punto de vista natural como cultural.. En este sentido, la Diputación defiende que los jardines tendrán un peso equivalente al propio edificio dentro del conjunto, lo que supone un cambio de enfoque respecto a proyectos museísticos tradicionales. La apertura de este espacio al público se presenta como uno de los grandes atractivos, permitiendo a la ciudadanía disfrutar de un recinto que durante siglos permaneció cerrado por su carácter de clausura.. Intervención arqueológica. Junto a la actuación paisajística, el proyecto incorpora una excavación arqueológica de gran envergadura en los jardines, considerada por la institución provincial como una de las más importantes desarrolladas en Galicia en las últimas décadas. Esta fase será clave para garantizar la integración del recinto en el Museo de Pontevedra y para preservar su valor histórico.. La campaña tendrá una duración inicial de al menos tres meses y está prevista para arrancar en mayo, a la espera de los últimos informes técnicos necesarios. Este trabajo permitirá documentar y proteger los restos existentes antes de cualquier intervención constructiva, consolidando el carácter patrimonial del conjunto.. Renovación del arbolado y criterios técnicos. Uno de los aspectos más sensibles del proyecto es la gestión del arbolado existente. Los informes técnicos apuntan a un envejecimiento y deterioro significativo de muchas de las especies actuales, lo que ha llevado a plantear la retirada de parte de ellas. Esta decisión, según subrayan los responsables del proyecto, responde a criterios legales, sanitarios y de protección patrimonial.. Los ejemplares de mayor valor natural, como secuoyas, castaños históricos o un boj de grandes dimensiones, quedarán fuera de las zonas de intervención y serán preservados. Además, los expertos descartan el trasplante de los árboles afectados debido a su baja viabilidad y al riesgo que implicaría para la estabilidad del entorno.. Cambios en el proyecto constructivo. La revisión del proyecto también introduce modificaciones relevantes en el diseño del futuro complejo. Entre ellas, destaca la reducción en un 20% de la superficie del edificio subterráneo previsto, que pasará de más de 4.200 metros cuadrados a algo más de 3.300.. Asimismo, se ha decidido eliminar su uso como espacio de almacenamiento arqueológico, optando en su lugar por la construcción de un depósito robotizado en el polígono de Barro para cubrir las necesidades del Museo de Pontevedra. Esta decisión busca optimizar el uso del espacio y responder a las carencias estructurales de la institución.. La transformación de Santa Clara supone un nuevo capítulo en la historia de un recinto fundado en 1271 y que durante siglos permaneció aislado de la vida urbana. Tras su adquisición por el Concello en 2021 y su cesión a la Diputación en 2023 para su integración en el Museo de Pontevedra, el complejo se encamina ahora hacia una apertura definitiva a la ciudadanía.
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