En el marco del tira y afloja que están manteniendo la Generalitat y ERC en la última semana tras el portazo de los republicanos a la negociación presupuestaria, Salvador Illa ha querido mover ficha. Si diferentes representantes republicanos han dejado claro que el PSOE no está por la labor de cederle la recaudación del IRPF a Cataluña, hoy el presidente ha querido desmarcarse en la sesión de control al Govern en el Parlament: «Como presidente de Cataluña cumplo todos mis compromisos. El partido del que formo parte, que es el Partido de los Socialistas de Cataluña, y el grupo parlamentario del que formo parte, cumplimos todos los compromisos». Así, Illa ha reafirmado que cumplirá con el IRPF citando, como aval, sus cumplimientos pasados: «la financiación singular y la empresa de Rodalies de Catalunya son hechos tangibles». Según él, ha recordado, el 75% de los acuerdos de investidura firmados por el PSC y ERC «o se han cumplido, o están en fase de cumplimiento».. En su primera sesión de control tras estar casi un mes de baja por enfermedad, Illa ha dicho que en este año y medio de legislatura se han hecho muchas cosas por Cataluña, y se la ha puesto en la dirección correcta, «aunque aún quedan retos por hacer». Para esos retos, ha dicho, Cataluña necesita presupuestos: «No hay vuelta de hoja». Así, ha reiterado que desde que inicie la tramitación parlamentaria hasta que se voten las cuentas, hay margen para llegar a un acuerdo con ERC: «No es el final de nada, es el inicio de una tramitación. Les extiendo la mano y les pido que la cojan».. Lo ha dicho en respuesta a Josep Maria Jové i Lladó, líder republicano en el Parlament, quien ha espetado a Illa que «Cataluña necesita hechos, no declaraciones» y que «lo que los catalanes reclaman es confiar en su Govern, y para ello el Govern debe cumplir con lo acordado». Jové ha recordado que ERC fue claro desde el principio: sin garantías en la recaudación del IRPF, no iba a haber negociación presupuestaria. Así, ha esgrimido que Illa no cumple sus acuerdos.. Sin embargo, Jové ha dicho que con los presupuestos no es suficiente, pues con las cuentas aprobadas Cataluña tendría una «falta de recursos endémica, a causa de un déficit fiscal estructural, consecuencia directa de la falta de soberanía», una soberanía hacia la cual se avanza, según Jové, con la financiación singular y la recaudación del IRPF. Por eso, ha reiterado, ERC no se levantará de la mesa y seguirá abierto a negociar, pero siempre que haya avances hacia la materialización del acuerdo del IRPF. Eso sí, para el portavoz republicano «la responsabilidad es toda y absolutamente» y «a quien ha de presionar es al PSOE, no a ERC».. Por su parte, Mònica Sales, líder de Junts en la cámara catalana, había reprochado al presidente haber tardado más de un año y medio en presentar una primera propuesta de presupuestos, «y aún así lo hace sin tener una mayoría asegurada» lo que, dice Sales, demuestra que «el problema no es de calendario, sino de confianza». Además, Sales le ha recordado a Illa que ya a inicios de la legislatura advirtieron que «es irresponsable tener un Govern tan débil, en minoría y con unos acuerdos que no garantizan la estabilidad. Según la posconvergente, esta situación del ejecutivo la está pagando la ciudadanía: «usuarios de Rodalies, médicos, docentes, agricultores y pescadores. Ni buena gestión, ni realidad. Solo propaganda».
Los republicanos piden al presidente que presione a Pedro Sánchez
En el marco del tira y afloja que están manteniendo la Generalitat y ERC en la última semana tras el portazo de los republicanos a la negociación presupuestaria, Salvador Illa ha querido mover ficha. Si diferentes representantes republicanos han dejado claro que el PSOE no está por la labor de cederle la recaudación del IRPF a Cataluña, hoy el presidente ha querido desmarcarse en la sesión de control al Govern en el Parlament: «Como presidente de Cataluña cumplo todos mis compromisos. El partido del que formo parte, que es el Partido de los Socialistas de Cataluña, y el grupo parlamentario del que formo parte, cumplimos todos los compromisos». Así, Illa ha reafirmado que cumplirá con el IRPF citando, como aval, sus cumplimientos pasados: «la financiación singular y la empresa de Rodalies de Catalunya son hechos tangibles». Según él, ha recordado, el 75% de los acuerdos de investidura firmados por el PSC y ERC «o se han cumplido, o están en fase de cumplimiento».. En su primera sesión de control tras estar casi un mes de baja por enfermedad, Illa ha dicho que en este año y medio de legislatura se han hecho muchas cosas por Cataluña, y se la ha puesto en la dirección correcta, «aunque aún quedan retos por hacer». Para esos retos, ha dicho, Cataluña necesita presupuestos: «No hay vuelta de hoja». Así, ha reiterado que desde que inicie la tramitación parlamentaria hasta que se voten las cuentas, hay margen para llegar a un acuerdo con ERC: «No es el final de nada, es el inicio de una tramitación. Les extiendo la mano y les pido que la cojan».. Lo ha dicho en respuesta a Josep Maria Jové i Lladó, líder republicano en el Parlament, quien ha espetado a Illa que «Cataluña necesita hechos, no declaraciones» y que «lo que los catalanes reclaman es confiar en su Govern, y para ello el Govern debe cumplir con lo acordado». Jové ha recordado que ERC fue claro desde el principio: sin garantías en la recaudación del IRPF, no iba a haber negociación presupuestaria. Así, ha esgrimido que Illa no cumple sus acuerdos.. Sin embargo, Jové ha dicho que con los presupuestos no es suficiente, pues con las cuentas aprobadas Cataluña tendría una «falta de recursos endémica, a causa de un déficit fiscal estructural, consecuencia directa de la falta de soberanía», una soberanía hacia la cual se avanza, según Jové, con la financiación singular y la recaudación del IRPF. Por eso, ha reiterado, ERC no se levantará de la mesa y seguirá abierto a negociar, pero siempre que haya avances hacia la materialización del acuerdo del IRPF. Eso sí, para el portavoz republicano «la responsabilidad es toda y absolutamente» y «a quien ha de presionar es al PSOE, no a ERC».. Por su parte, Mònica Sales, líder de Junts en la cámara catalana, había reprochado al presidente haber tardado más de un año y medio en presentar una primera propuesta de presupuestos, «y aún así lo hace sin tener una mayoría asegurada» lo que, dice Sales, demuestra que «el problema no es de calendario, sino de confianza». Además, Sales le ha recordado a Illa que ya a inicios de la legislatura advirtieron que «es irresponsable tener un Govern tan débil, en minoría y con unos acuerdos que no garantizan la estabilidad. Según la posconvergente, esta situación del ejecutivo la está pagando la ciudadanía: «usuarios de Rodalies, médicos, docentes, agricultores y pescadores. Ni buena gestión, ni realidad. Solo propaganda».
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