La España despoblada ofrece muchas curiosidades además de albergar bastantes tesoros que muchas veces pasan desapercibidos. Un un inmenso patrimonio que asombra por la peculiaridad de sus formas. Y una de estas curiosidades sale a la luz en un pequeño pueblecito de Soria, Hinojosa del Campo, donde solo moran en la actualidad unos 25 habitantes.. Nos encontramos al pie de la sierra del Madero, y allí se yergue esta esbelta iglesia-fortaleza, que a primera vista parece que nos encontramos con un castillo. La razón, sus dos torres, una de estilo berebere las torres es de estilo bereber (Bien de Interés Cultural de 1949) y la otra de origen cristiano, de la que queda buena parte de su fábrica románica.. El perfil de la iglesia-fortaleza y sus dos torres destacan sobre el conjunto del pueblo por su considerable altura y desde sus alturas se puede ver toda la Vega del Rituerto, desde donde se pueden ver otras torres similares.. Se trata, sin lugar a duda de uno de los ejemplos de iglesia fortificada de las existentes en Castilla y León. Su primitiva construcción responde al esquema habitual del Románico popular, con una nave cubierta con estructura de madera y cabecera y compuesta por un presbiterio y ábside semicircular.. Investigadores apuntan a que la menor de las torres, podrá haber sido construida en el siglo X, aunque otros la atribuyen a dos siglos después. Fue construida con la técnica del tapial, en mampostería y calicanto. Conserva una de las ventanas originales en el muro sur. Junto a la cabecera de la iglesia se levantaba una torre defensiva de gran altura por la que se accede por una puerta abierta en el arco de la gloria, tiene un pequeño campanario y perfil almenado coronando el otero.. La más antigua, la árabe está fechada en el el siglo X aproximadamente, mientras que la otra, de origen cristiano, cuenta con una considerable altura. Actualmente, la iglesia cuenta con una planta de una sola nave y la cabecera se cubre con un cañón apuntado sobre el presbiterio y bóveda de horno en el ábside y la que sobrevive ahora, son a partir de obras realizadas en el siglo XVIII. En su interior destaca su retablo barroco y una pila bautismal. Está decorado con un friso con dientes de sierra y tallos ondulantes y donde destacan las aves y serpientes decorativas.
Cuenta con dos torres, que sirven de campanarios, una árabe y otra cristiana
La España despoblada ofrece muchas curiosidades además de albergar bastantes tesoros que muchas veces pasan desapercibidos. Un un inmenso patrimonio que asombra por la peculiaridad de sus formas. Y una de estas curiosidades sale a la luz en un pequeño pueblecito de Soria, Hinojosa del Campo, donde solo moran en la actualidad unos 25 habitantes.. Nos encontramos al pie de la sierra del Madero, y allí se yergue esta esbelta iglesia-fortaleza, que a primera vista parece que nos encontramos con un castillo. La razón, sus dos torres, una de estilo berebere las torres es de estilo bereber (Bien de Interés Cultural de 1949) y la otra de origen cristiano, de la que queda buena parte de su fábrica románica.. El perfil de la iglesia-fortaleza y sus dos torres destacan sobre el conjunto del pueblo por su considerable altura y desde sus alturas se puede ver toda la Vega del Rituerto, desde donde se pueden ver otras torres similares.. Se trata, sin lugar a duda de uno de los ejemplos de iglesia fortificada de las existentes en Castilla y León. Su primitiva construcción responde al esquema habitual del Románico popular, con una nave cubierta con estructura de madera y cabecera y compuesta por un presbiterio y ábside semicircular.. Investigadores apuntan a que la menor de las torres, podrá haber sido construida en el siglo X, aunque otros la atribuyen a dos siglos después. Fue construida con la técnica del tapial, en mampostería y calicanto. Conserva una de las ventanas originales en el muro sur. Junto a la cabecera de la iglesia se levantaba una torre defensiva de gran altura por la que se accede por una puerta abierta en el arco de la gloria, tiene un pequeño campanario y perfil almenado coronando el otero.. La más antigua, la árabe está fechada en el el siglo X aproximadamente, mientras que la otra, de origen cristiano, cuenta con una considerable altura. Actualmente, la iglesia cuenta con una planta de una sola nave y la cabecera se cubre con un cañón apuntado sobre el presbiterio y bóveda de horno en el ábside y la que sobrevive ahora, son a partir de obras realizadas en el siglo XVIII. En su interior destaca su retablo barroco y una pila bautismal. Está decorado con un friso con dientes de sierra y tallos ondulantes y donde destacan las aves y serpientes decorativas.
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