La Universidad de Sevilla (US) afronta en 2026 un año histórico para la institución. Será la primera vez que una mujer, Carmen Vargas, ocupe el sillón del Rectorado en la centenaria trayectoria de la hispalense.. Ayer, durante su primer encuentro informativo con medios de comunicación, la nueva rectora desglosó las líneas estratégicas que seguirá la US durante su mandato, con prioridades en la implementación del teletrabajo entre su personal, medidas de transparencia y adaptación de la nueva Ley Universitaria Para Andalucía (LUPA) aprobada por la Junta de Andalucía a falta del trámite parlamentario pertinente.. La norma, que ha suscitado grandes debates en el ámbito universitario, el presidente de la Asociación de Universidades Públicas de Andalucía, Francisco Oliva, llegó a decir que «bordeaba lo inconstitucional», blinda el modelo de financiación andaluz para las universidades públicas, algo que Vargas, que también señaló algunos desacuerdos con la ley, puso en valor de forma destacada. «Hay que agradecer a la comunidad autónoma andaluza que tengamos un modelo de financiación porque no todas las comunidades lo tienen. El modelo ha sido fruto de un consenso y se ha firmado por todas las universidades públicas andaluzas, aunque al llevarlo a la práctica hemos tenido algunas desavenencias», señaló la rectora, que espera no obstante evitar la vía judicial y salvar los puntos en disputa a través del diálogo, especialmente en lo que se refiere a la obligación de tener interventores externos a la entidad. Por otro lado, Vargas señaló otros aspectos reflejados en la LUPA que son del agrado de la US, como la apuesta por la internacionalización, las ayudas y becas contempladas y el impulso a las competencias lingüísticas.. La Junta de Andalucía es el principal financiador de la Universidad de Sevilla y actualmente aporta 438 de los 600 millones de euros que tiene de presupuesto la entidad hispalense, algo que desde el equipo de la nueva rectora esperan revertir, al menos en parte, y han plasmado en cifras este objetivo: pasar del 28 por ciento de autofinanciación actual al 35 por ciento en 2031, cuando termine el mandato. Para lograrlo, Vargas aboga por apostar por proyectos propios de investigación y crear departamentos técnicos específicos para conseguir una «financiación sostenible». En su mandato se redactará un Plan de Subvenciones y se creará un departamento técnico denominado Oficina de Captación de Fondos Estratégicos e Institucionales, del que dependerán los costes para la digitalización progresiva de la universidad, una de las mayores de España tanto en número de alumnos como de profesores y departamentos y que cuenta con varios campus.. Otra de las prioridades de la nueva dirección universitaria es la mejora de las condiciones de su personal laboral, especialmente en lo que al teletrabajo se refiere: «El teletrabajo ayuda a la convivencia, incrementa la productividad y puede traer mayor calidad», defendió durante el encuentro con medios. Se trata de «una línea estratégica» sobre la que «ya tenemos un primer borrador». El modelo, según explicó, estará vinculado a gestión por objetivos. La US determinará las unidades que se podrán acoger y esas unidades «serán las que tendrán que fijar el día con flexibilidad». En cuanto a la implementación de las cuatro jornadas de trabajo semanales, Vargas señaló que, aunque no es prioritario, es otro objetivo a medio plazo para la entidad.
La rectora, apuesta por la autofinanciación y el «diálogo» con la Junta para la LUPA
La Universidad de Sevilla (US) afronta en 2026 un año histórico para la institución. Será la primera vez que una mujer, Carmen Vargas, ocupe el sillón del Rectorado en la centenaria trayectoria de la hispalense.. Ayer, durante su primer encuentro informativo con medios de comunicación, la nueva rectora desglosó las líneas estratégicas que seguirá la US durante su mandato, con prioridades en la implementación del teletrabajo entre su personal, medidas de transparencia y adaptación de la nueva Ley Universitaria Para Andalucía (LUPA) aprobada por la Junta de Andalucía a falta del trámite parlamentario pertinente.. La norma, que ha suscitado grandes debates en el ámbito universitario, el presidente de la Asociación de Universidades Públicas de Andalucía, Francisco Oliva, llegó a decir que «bordeaba lo inconstitucional», blinda el modelo de financiación andaluz para las universidades públicas, algo que Vargas, que también señaló algunos desacuerdos con la ley, puso en valor de forma destacada. «Hay que agradecer a la comunidad autónoma andaluza que tengamos un modelo de financiación porque no todas las comunidades lo tienen. El modelo ha sido fruto de un consenso y se ha firmado por todas las universidades públicas andaluzas, aunque al llevarlo a la práctica hemos tenido algunas desavenencias», señaló la rectora, que espera no obstante evitar la vía judicial y salvar los puntos en disputa a través del diálogo, especialmente en lo que se refiere a la obligación de tener interventores externos a la entidad. Por otro lado, Vargas señaló otros aspectos reflejados en la LUPA que son del agrado de la US, como la apuesta por la internacionalización, las ayudas y becas contempladas y el impulso a las competencias lingüísticas.. La Junta de Andalucía es el principal financiador de la Universidad de Sevilla y actualmente aporta 438 de los 600 millones de euros que tiene de presupuesto la entidad hispalense, algo que desde el equipo de la nueva rectora esperan revertir, al menos en parte, y han plasmado en cifras este objetivo: pasar del 28 por ciento de autofinanciación actual al 35 por ciento en 2031, cuando termine el mandato. Para lograrlo, Vargas aboga por apostar por proyectos propios de investigación y crear departamentos técnicos específicos para conseguir una «financiación sostenible». En su mandato se redactará un Plan de Subvenciones y se creará un departamento técnico denominado Oficina de Captación de Fondos Estratégicos e Institucionales, del que dependerán los costes para la digitalización progresiva de la universidad, una de las mayores de España tanto en número de alumnos como de profesores y departamentos y que cuenta con varios campus.. Otra de las prioridades de la nueva dirección universitaria es la mejora de las condiciones de su personal laboral, especialmente en lo que al teletrabajo se refiere: «El teletrabajo ayuda a la convivencia, incrementa la productividad y puede traer mayor calidad», defendió durante el encuentro con medios. Se trata de «una línea estratégica» sobre la que «ya tenemos un primer borrador». El modelo, según explicó, estará vinculado a gestión por objetivos. La US determinará las unidades que se podrán acoger y esas unidades «serán las que tendrán que fijar el día con flexibilidad». En cuanto a la implementación de las cuatro jornadas de trabajo semanales, Vargas señaló que, aunque no es prioritario, es otro objetivo a medio plazo para la entidad.
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