El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa (Alicante), Miguel Felipe Solbes Amor, ha presentado alegaciones contra el borrador de resolución que reduce a dos horas y media el plazo de notificación previa de entrada a puerto y que obliga a enviar el peso real de las especies transportadas a bordo.. Según Solbes Amor, se trata de una medida impuesta para este año y «materialmente imposible de cumplir en el mar», ya que «obliga a declarar datos que aún no existen, pone en riesgo la seguridad marítima y recorta de forma indirecta el tiempo real de pesca».. La Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa es una de las más importantes de la Comunitat Valenciana, cuenta con 35 embarcaciones, de las que veintisiete se dedican a la pesca de arrastre y ocho, al trasmallo.. “En gran parte del Mediterráneo pescamos muy cerca de la costa y hasta el último momento antes de entrar a puerto. Cuando se nos exige hacer la notificación previa, todavía estamos pescando y el pescado ni siquiera se ha subido a bordo, por lo que es imposible saber con exactitud qué especies llevamos y cuánto pesan”, ha argumentado el patrón mayor.. También ha recordado que, «durante la navegación y la entrada a puerto, la prioridad absoluta del patrón es mantener la vigilancia y garantizar la seguridad del buque y de la tripulación, por lo que no puede abandonar el puente ni distraerse con tareas administrativas».. “Se nos pide que, mientras gobernamos el barco y entramos a puerto, hagamos cálculos y pesajes que no son seguros ni fiables”, ha señalado, según un comunicado de la Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa.. A esta dificultad se suma que pesar el pescado a bordo con el barco en movimiento no ofrece garantías, pues el balance, el oleaje y el viento hacen imposible obtener cifras precisas dentro de márgenes tan ajustados. “No es un problema de voluntad, es un problema físico y técnico”, ha subrayado Solbes Amor.. Desde la Cofradía se advierte de que esta exigencia coloca al pescador en una situación límite: “O declaramos datos a ciegas, con el riesgo de sanciones graves, o dejamos de pescar antes de tiempo. Y eso significa menos horas de trabajo en un sector que ya trabaja cada vez menos días”.. “El problema no es avisar de la hora a la que vamos a llegar a puerto, eso se ha hecho siempre”, sino «exigir cifras exactas cuando todavía estamos faenando y cuando el patrón no puede dejar el puente sin comprometer la seguridad”, ha expuesto el patrón mayor.. Por todo ello, la Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa solicita que la notificación previa tenga un carácter meramente informativo sobre la hora de llegada y que la declaración de especies y pesos se realice una vez el buque esté atracado, con el pescado a bordo y «en condiciones reales de control».. “No pedimos privilegios ni excepciones. Pedimos normas coherentes que se puedan cumplir en el mar y que no sigan alejándose de la realidad diaria de los puertos y de quienes vivimos de este oficio», ha dicho Solbes Amor.
Alegan contra la reducción del plazo de notificación previa
El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa (Alicante), Miguel Felipe Solbes Amor, ha presentado alegaciones contra el borrador de resolución que reduce a dos horas y media el plazo de notificación previa de entrada a puerto y que obliga a enviar el peso real de las especies transportadas a bordo.. Según Solbes Amor, se trata de una medida impuesta para este año y «materialmente imposible de cumplir en el mar», ya que «obliga a declarar datos que aún no existen, pone en riesgo la seguridad marítima y recorta de forma indirecta el tiempo real de pesca».. La Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa es una de las más importantes de la Comunitat Valenciana, cuenta con 35 embarcaciones, de las que veintisiete se dedican a la pesca de arrastre y ocho, al trasmallo.. “En gran parte del Mediterráneo pescamos muy cerca de la costa y hasta el último momento antes de entrar a puerto. Cuando se nos exige hacer la notificación previa, todavía estamos pescando y el pescado ni siquiera se ha subido a bordo, por lo que es imposible saber con exactitud qué especies llevamos y cuánto pesan”, ha argumentado el patrón mayor.. También ha recordado que, «durante la navegación y la entrada a puerto, la prioridad absoluta del patrón es mantener la vigilancia y garantizar la seguridad del buque y de la tripulación, por lo que no puede abandonar el puente ni distraerse con tareas administrativas».. “Se nos pide que, mientras gobernamos el barco y entramos a puerto, hagamos cálculos y pesajes que no son seguros ni fiables”, ha señalado, según un comunicado de la Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa.. A esta dificultad se suma que pesar el pescado a bordo con el barco en movimiento no ofrece garantías, pues el balance, el oleaje y el viento hacen imposible obtener cifras precisas dentro de márgenes tan ajustados. “No es un problema de voluntad, es un problema físico y técnico”, ha subrayado Solbes Amor.. Desde la Cofradía se advierte de que esta exigencia coloca al pescador en una situación límite: “O declaramos datos a ciegas, con el riesgo de sanciones graves, o dejamos de pescar antes de tiempo. Y eso significa menos horas de trabajo en un sector que ya trabaja cada vez menos días”.. “El problema no es avisar de la hora a la que vamos a llegar a puerto, eso se ha hecho siempre”, sino «exigir cifras exactas cuando todavía estamos faenando y cuando el patrón no puede dejar el puente sin comprometer la seguridad”, ha expuesto el patrón mayor.. Por todo ello, la Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa solicita que la notificación previa tenga un carácter meramente informativo sobre la hora de llegada y que la declaración de especies y pesos se realice una vez el buque esté atracado, con el pescado a bordo y «en condiciones reales de control».. “No pedimos privilegios ni excepciones. Pedimos normas coherentes que se puedan cumplir en el mar y que no sigan alejándose de la realidad diaria de los puertos y de quienes vivimos de este oficio», ha dicho Solbes Amor.
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