El río Tinto no es solo una señal de identidad paisajística de la provincia de Huelva, también supone todo un referente histórico, ya que a finales del siglo XV, fue la verdadera «autovía» sobre la que se gestaba una de las mayores hazañas de la historia de la humanidad: el Descubrimiento de América. Hoy, un ambicioso proyecto busca devolver a estas aguas su protagonismo perdido, recuperando la navegación fluvial entre los denominados Lugares Colombinos.. La iniciativa, impulsada por la Asociación de Estudios Iberoamericanos y Colombinos Rábida, presidida por el catedrático de la Universidad de Huelva, David González Cruz, en colaboración con el Real Club Marítimo de Huelva, está a la espera de los resultados de la batimetría realizada en el río para presentarlos a Capitanía Marítima y que dé los permisos para su balizamiento.. El objetivo es conectar por agua los puertos de Huelva, Palos de la Frontera, Moguer y San Juan del Puerto, tal y como se hacía en la época en que Cristóbal Colón preparaba su partida hacia el Nuevo Mundo.. Para entender la importancia del proyecto, es necesario remontarse a 1492, cuando la geografía de la zona era radicalmente distinta a la actual: «En aquel entonces no había puentes entre un lado y otro del río», explica a La Razón González Cruz. «La comunicación terrestre era prácticamente inexistente para el comercio y el transporte masivo; la vía fluvial era la única forma de conectar los núcleos donde residía la marinería y los centros logísticos», añade.. Personajes clave como Martín Alonso Pinzón, su hermano, o la familia Niño de Moguer, utilizaban el río Tinto para coordinar los preparativos de la expedición. Incluso la familia directa de Colón estaba integrada en esta red fluvial: su cuñada, Briolanja Muñiz de Perestrelo , explotaba una finca en San Juan del Puerto. El río era, por tanto, el nexo de unión de una «comarca náutica» que hoy el proyecto pretende resucitar para el turista del siglo XXI.. Sin embargo, navegar un río con siglos de sedimentación no es tarea sencilla, por ello, el proyecto ha completado recientemente una fase fundamental: la batimetría, mediante tecnologías de medición acústica, se ha realizado un «escaneo» del fondo del río para identificar los canales navegables.. Este estudio, realizado a finales de noviembre, es la llave que permitirá a la Capitanía Marítima otorgar los permisos necesarios para el balizamiento. Sin balizas que marquen el camino seguro, la navegación turística sería inviable debido a los bancos de arena y las mareas. Una vez se analizan estos resultados, el río Tinto volverá a contar con una señalización profesional que guíe a las embarcaciones por esta ruta fluvial.. El itinerario propuesto es una narración visual de la gesta colombina; según explica González Cruz, el punto de partida será el Real Club Marítimo de Huelva, desde donde las embarcaciones pondrán rumbo al emblemático Monumento a Colón en la Punta del Sebo. A partir de ahí, la ruta se adentra en la historia pasando por La Rábida, monasterio donde Colón encontró refugio y apoyo científico; Palos de la Frontera, con escalas en los muelles de la Reina y de la Calzadilla, testigos directores de la partida de las carabelas; Moguer, con acceso al Puerto de la Ribera, fundamental en la construcción de la carabela La Niña; y San Juan del Puerto, el punto más interior de la ruta, consolidando la unión de todos los municipios que aportaron hombres y recursos a la empresa americana.. Si bien el proyecto tiene un componente de ocio innegable –la creación de un paquete de proyección turística internacional–, su trasfondo es mucho más profundo. La iniciativa es un instrumento de peso para reforzar la candidatura de los Lugares Colombinos a la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.. Al recuperar la navegabilidad, señala el presidente de la Asociación La Rábida se está protegiendo y poniendo en valor el patrimonio histórico y natural de las riberas: «Se trata de ofrecer una experiencia auténtica donde el turista no solo observa un monumento, sino que comprende la logística, el esfuerzo y la realidad geográfica que permitió el encuentro entre dos mundos».. El éxito de este ambicioso plan depende de la colaboración institucional. El Ayuntamiento de San Juan del Puerto ya figura como uno de los puertos autorizados oficialmente, sumándose al empuje de la Asociación Rábida y el Club Marítimo. No obstante, el catedrático González Cruz señala que se encuentran a la espera de que otras administraciones se sumen a este esfuerzo que, en última instancia, beneficiará a toda la provincia de Huelva.. Por el momento, se está a la espera, con confianza, de que más pronto que tarde las balizas vuelvan a marcar el camino sobre las aguas del Tinto, lo que permitirá a Huelva no sólo recuperar una ruta de transporte, sino reabrir la puerta a su propio pasado posibilitando que la navegación, cinco siglos después, por la estela de los descubridores.
El objetivo es conectar por agua los puertos de Huelva, Palos de la Frontera, Moguer y San Juan del Puerto, tal y como se hacía en la época en que Cristóbal Colón
El río Tinto no es solo una señal de identidad paisajística de la provincia de Huelva, también supone todo un referente histórico, ya que a finales del siglo XV, fue la verdadera «autovía» sobre la que se gestaba una de las mayores hazañas de la historia de la humanidad: el Descubrimiento de América. Hoy, un ambicioso proyecto busca devolver a estas aguas su protagonismo perdido, recuperando la navegación fluvial entre los denominados Lugares Colombinos.. La iniciativa, impulsada por la Asociación de Estudios Iberoamericanos y Colombinos Rábida, presidida por el catedrático de la Universidad de Huelva, David González Cruz, en colaboración con el Real Club Marítimo de Huelva, está a la espera de los resultados de la batimetría realizada en el río para presentarlos a Capitanía Marítima y que dé los permisos para su balizamiento.. El objetivo es conectar por agua los puertos de Huelva, Palos de la Frontera, Moguer y San Juan del Puerto, tal y como se hacía en la época en que Cristóbal Colón preparaba su partida hacia el Nuevo Mundo.. Para entender la importancia del proyecto, es necesario remontarse a 1492, cuando la geografía de la zona era radicalmente distinta a la actual: «En aquel entonces no había puentes entre un lado y otro del río», explica a La Razón González Cruz. «La comunicación terrestre era prácticamente inexistente para el comercio y el transporte masivo; la vía fluvial era la única forma de conectar los núcleos donde residía la marinería y los centros logísticos», añade.. Personajes clave como Martín Alonso Pinzón, su hermano, o la familia Niño de Moguer, utilizaban el río Tinto para coordinar los preparativos de la expedición. Incluso la familia directa de Colón estaba integrada en esta red fluvial: su cuñada, Briolanja Muñiz de Perestrelo , explotaba una finca en San Juan del Puerto. El río era, por tanto, el nexo de unión de una «comarca náutica» que hoy el proyecto pretende resucitar para el turista del siglo XXI.. Sin embargo, navegar un río con siglos de sedimentación no es tarea sencilla, por ello, el proyecto ha completado recientemente una fase fundamental: la batimetría, mediante tecnologías de medición acústica, se ha realizado un «escaneo» del fondo del río para identificar los canales navegables.. Este estudio, realizado a finales de noviembre, es la llave que permitirá a la Capitanía Marítima otorgar los permisos necesarios para el balizamiento. Sin balizas que marquen el camino seguro, la navegación turística sería inviable debido a los bancos de arena y las mareas. Una vez se analizan estos resultados, el río Tinto volverá a contar con una señalización profesional que guíe a las embarcaciones por esta ruta fluvial.. El itinerario propuesto es una narración visual de la gesta colombina; según explica González Cruz, el punto de partida será el Real Club Marítimo de Huelva, desde donde las embarcaciones pondrán rumbo al emblemático Monumento a Colón en la Punta del Sebo. A partir de ahí, la ruta se adentra en la historia pasando por La Rábida, monasterio donde Colón encontró refugio y apoyo científico; Palos de la Frontera, con escalas en los muelles de la Reina y de la Calzadilla, testigos directores de la partida de las carabelas; Moguer, con acceso al Puerto de la Ribera, fundamental en la construcción de la carabela La Niña; y San Juan del Puerto, el punto más interior de la ruta, consolidando la unión de todos los municipios que aportaron hombres y recursos a la empresa americana.. Si bien el proyecto tiene un componente de ocio innegable –la creación de un paquete de proyección turística internacional–, su trasfondo es mucho más profundo. La iniciativa es un instrumento de peso para reforzar la candidatura de los Lugares Colombinos a la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.. Al recuperar la navegabilidad, señala el presidente de la Asociación La Rábida se está protegiendo y poniendo en valor el patrimonio histórico y natural de las riberas: «Se trata de ofrecer una experiencia auténtica donde el turista no solo observa un monumento, sino que comprende la logística, el esfuerzo y la realidad geográfica que permitió el encuentro entre dos mundos».. El éxito de este ambicioso plan depende de la colaboración institucional. El Ayuntamiento de San Juan del Puerto ya figura como uno de los puertos autorizados oficialmente, sumándose al empuje de la Asociación Rábida y el Club Marítimo. No obstante, el catedrático González Cruz señala que se encuentran a la espera de que otras administraciones se sumen a este esfuerzo que, en última instancia, beneficiará a toda la provincia de Huelva.. Por el momento, se está a la espera, con confianza, de que más pronto que tarde las balizas vuelvan a marcar el camino sobre las aguas del Tinto, lo que permitirá a Huelva no sólo recuperar una ruta de transporte, sino reabrir la puerta a su propio pasado posibilitando que la navegación, cinco siglos después, por la estela de los descubridores.
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