Cada 8 de marzo recordamos algo fundamental: que las mujeres hemos avanzado gracias a nuestro esfuerzo, nuestro talento y nuestra determinación. Y que ese avance debe seguir construyéndose desde la libertad individual, el mérito y la igualdad real ante la ley. Como mujer que se reconoce feminista de derechas -y como secretaria provincial- reivindico un feminismo que no divide, que no señala culpables imaginarios y que no utiliza la causa de las mujeres como arma partidista. Reivindico un feminismo que nos respete como personas, no como etiquetas.. Porque ser mujer nunca ha significado pensar igual. La pluralidad también es nuestra fuerza.. Las mujeres no necesitamos tutelas ideológicas ni discursos que nos presenten como eternas víctimas. Nuestro país es un lugar donde hemos demostrado, generación tras generación, que somos perfectamente capaces de conquistar los espacios que nos corresponden. No necesitamos que nadie hable por nosotras: lo hacemos desde nuestra voz, nuestra experiencia y nuestros valores.. Y lo vemos cada día en nuestro propio partido. Cada vez somos más las mujeres que ocupamos responsabilidades, más afiliadas, más concejalas, más diputadas y más alcaldesas. Mujeres que toman decisiones, que lideran equipos y que tienen claro que la igualdad se construye desde la libertad, no desde la imposición.. En nuestra provincia convivimos con alcaldesas veteranas, con una trayectoria que demuestra que las mujeres llevan años asumiendo el liderazgo municipal con solvencia, y con alcaldesas nuevas, que llegan con energía renovada, con formación, con visión, y que representan el futuro de una política más abierta y más equilibrada.. Ese crecimiento femenino no es casualidad: es el resultado de un partido que confía en sus mujeres y las impulsa sin cuotas ni tutelas.. La defensa de las mujeres también es decir la verdad. En este camino hacia la igualdad, es fundamental escuchar a mujeres que, desde las instituciones, han señalado sin miedo aquello que afecta a las más vulnerables.. La portavoz del Partido Popular, Esther Muñoz, ha puesto palabras a realidades que demasiadas veces se silencian. Integrar sus mensajes es también reconocer la pluralidad de voces femeninas que defienden a las mujeres desde perspectivas diversas, pero igualmente legítimas.. Defensa directa de las mujeres. «Es bueno pedir disculpas, porque muchas mujeres han estado muy inquietas, siguen inquietas, generalmente las más vulnerables, las que han denunciado una agresión, que piensan que las pueden volver a agredir en cualquier momento».. «Hace cien veces más daño que una mujer permita que la usen para blanquear el machismo que un Íñigo Errejón o un señor Ábalos».. «Están permitiendo que usen su condición de mujer para blanquear el machismo más deleznable».. Estas frases de Esther Muñoz reflejan una idea esencial: la defensa de las mujeres no puede supeditarse a intereses partidistas ni convertirse en un ejercicio de silencios selectivos. La igualdad real exige valentía, coherencia y una protección efectiva de quienes más lo necesitan.. La igualdad no se construye enfrentando a hombres y mujeres, sino trabajando juntos.. No nace de cuotas impuestas, sino de políticas que permitan a todas elegir cómo quieren vivir: con libertad para formar una familia, libertad para emprender, libertad para desarrollar una carrera profesional sin renunciar a nada.. Defiendo un feminismo que no infantiliza, que no utiliza a las mujeres como arma arrojadiza y que no convierte la igualdad en un eslogan vacío.. Un feminismo que cree en la responsabilidad individual, en la educación en el respeto y en la protección eficaz frente a cualquier forma de violencia.. Hoy recordamos a las que abrieron camino antes que nosotras: científicas, empresarias, agricultoras, docentes, madres, emprendedoras… mujeres que demostraron que la fortaleza femenina no se hereda, se construye.. Y celebramos también a las mujeres de hoy: las que se levantan antes del amanecer para sacar adelante su negocio, las que cuidan y trabajan a la vez, las que lideran equipos, las que estudian carreras STEM, las que se atreven a entrar donde otros aún creen que no llegaremos.. Un mensaje para el futuro. Mi feminismo no busca dividir, sino unir. No es un feminismo de trincheras, sino de libertad. No se basa en discursos de superioridad moral, sino en hechos: en trabajar para que cada niña, cada joven y cada mujer, viva donde viva, tenga las herramientas para construir su propio proyecto vital.. Porque la verdadera igualdad no necesita gritos, necesita resultados.. Hoy, 8 de marzo, celebramos nuestra fuerza, nuestra historia y nuestra determinación. Y reafirmamos algo que ninguna ideología puede monopolizar: que ser mujer es una conquista diaria, y que nuestro futuro se escribirá con esfuerzo, libertad y oportunidades reales para todas.
No necesitamos tutelas ideológicas ni discursos que nos presenten como eternas víctimas
Cada 8 de marzo recordamos algo fundamental: que las mujeres hemos avanzado gracias a nuestro esfuerzo, nuestro talento y nuestra determinación. Y que ese avance debe seguir construyéndose desde la libertad individual, el mérito y la igualdad real ante la ley. Como mujer que se reconoce feminista de derechas -y como secretaria provincial- reivindico un feminismo que no divide, que no señala culpables imaginarios y que no utiliza la causa de las mujeres como arma partidista. Reivindico un feminismo que nos respete como personas, no como etiquetas.. Porque ser mujer nunca ha significado pensar igual. La pluralidad también es nuestra fuerza.. Las mujeres no necesitamos tutelas ideológicas ni discursos que nos presenten como eternas víctimas. Nuestro país es un lugar donde hemos demostrado, generación tras generación, que somos perfectamente capaces de conquistar los espacios que nos corresponden. No necesitamos que nadie hable por nosotras: lo hacemos desde nuestra voz, nuestra experiencia y nuestros valores.. Y lo vemos cada día en nuestro propio partido. Cada vez somos más las mujeres que ocupamos responsabilidades, más afiliadas, más concejalas, más diputadas y más alcaldesas. Mujeres que toman decisiones, que lideran equipos y que tienen claro que la igualdad se construye desde la libertad, no desde la imposición.. En nuestra provincia convivimos con alcaldesas veteranas, con una trayectoria que demuestra que las mujeres llevan años asumiendo el liderazgo municipal con solvencia, y con alcaldesas nuevas, que llegan con energía renovada, con formación, con visión, y que representan el futuro de una política más abierta y más equilibrada.. Ese crecimiento femenino no es casualidad: es el resultado de un partido que confía en sus mujeres y las impulsa sin cuotas ni tutelas.. La defensa de las mujeres también es decir la verdad. En este camino hacia la igualdad, es fundamental escuchar a mujeres que, desde las instituciones, han señalado sin miedo aquello que afecta a las más vulnerables.. La portavoz del Partido Popular, Esther Muñoz, ha puesto palabras a realidades que demasiadas veces se silencian. Integrar sus mensajes es también reconocer la pluralidad de voces femeninas que defienden a las mujeres desde perspectivas diversas, pero igualmente legítimas.. Defensa directa de las mujeres. «Es bueno pedir disculpas, porque muchas mujeres han estado muy inquietas, siguen inquietas, generalmente las más vulnerables, las que han denunciado una agresión, que piensan que las pueden volver a agredir en cualquier momento».. «Hace cien veces más daño que una mujer permita que la usen para blanquear el machismo que un Íñigo Errejón o un señor Ábalos».. «Están permitiendo que usen su condición de mujer para blanquear el machismo más deleznable».. Estas frases de Esther Muñoz reflejan una idea esencial: la defensa de las mujeres no puede supeditarse a intereses partidistas ni convertirse en un ejercicio de silencios selectivos. La igualdad real exige valentía, coherencia y una protección efectiva de quienes más lo necesitan.. La igualdad no se construye enfrentando a hombres y mujeres, sino trabajando juntos.. No nace de cuotas impuestas, sino de políticas que permitan a todas elegir cómo quieren vivir: con libertad para formar una familia, libertad para emprender, libertad para desarrollar una carrera profesional sin renunciar a nada.. Defiendo un feminismo que no infantiliza, que no utiliza a las mujeres como arma arrojadiza y que no convierte la igualdad en un eslogan vacío.. Un feminismo que cree en la responsabilidad individual, en la educación en el respeto y en la protección eficaz frente a cualquier forma de violencia.. Hoy recordamos a las que abrieron camino antes que nosotras: científicas, empresarias, agricultoras, docentes, madres, emprendedoras… mujeres que demostraron que la fortaleza femenina no se hereda, se construye.. Y celebramos también a las mujeres de hoy: las que se levantan antes del amanecer para sacar adelante su negocio, las que cuidan y trabajan a la vez, las que lideran equipos, las que estudian carreras STEM, las que se atreven a entrar donde otros aún creen que no llegaremos.. Un mensaje para el futuro. Mi feminismo no busca dividir, sino unir. No es un feminismo de trincheras, sino de libertad. No se basa en discursos de superioridad moral, sino en hechos: en trabajar para que cada niña, cada joven y cada mujer, viva donde viva, tenga las herramientas para construir su propio proyecto vital.. Porque la verdadera igualdad no necesita gritos, necesita resultados.. Hoy, 8 de marzo, celebramos nuestra fuerza, nuestra historia y nuestra determinación. Y reafirmamos algo que ninguna ideología puede monopolizar: que ser mujer es una conquista diaria, y que nuestro futuro se escribirá con esfuerzo, libertad y oportunidades reales para todas.
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