Skip to content
Crónica Actual
  domingo 2 agosto 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
2 de agosto de 2026Alimentar la fauna: la tarea del día después del incendio de Fermoselle 2 de agosto de 2026Medios aéreos y terrestres trabajan en un incendio declarado en la zona de La Contraparada de Murcia 2 de agosto de 2026Las matriculaciones de vehículos eléctricos en la Región de Murcia crecen un 52% en junio 2 de agosto de 2026El Consell acusa al PSPV de «cinismo»: «Fue el Botànic quien precarizó al bombero forestal» 2 de agosto de 2026El pastor «galáctico» desvela la mejor zona de España para ver el eclipse solar 2 de agosto de 2026El Incibe ayuda a una empresa a la que le habían manipulado su sistema de facturación 2 de agosto de 2026La OPEP+ completa la retirada de los recortes de 2023 con otro aumento de producción de petróleo 2 de agosto de 2026El terremoto de Murcia, de 4,1 grados se ha sentido también en Alicante 2 de agosto de 2026Controlado el incendio de Moixent que ha afectado a una pinada y ha cortado la CV-589 2 de agosto de 2026Un terremoto de 4,1 grados sacude Murcia y deja casi un centenar de llamadas al 112
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Cultura  «Yo también soy adúltera»
Cultura

«Yo también soy adúltera»

23 de enero de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

«Yo también soy adúltera», gritaban las mujeres que marchaban por las calles de Madrid. Era una manifestación no autorizada por el gobierno de la capital. La prohibición no detuvo a las organizaciones feministas. Era el 15 de enero de 1976. Las mujeres se reunieron en la madrileña calle de Goya a las siete de la tarde. Las autoridades dijeron que eran unas mil, pero las convocantes contaron cuatro veces más. El lema de la marcha era «Pro derechos de la mujer». Las pancartas reclamaban igualdad ante la ley. El detonante fue la sentencia a dos mujeres acusadas de adulterio.. La cama podía ser testigo de un delito, aunque de forma distinta según quién lo cometiera. El artículo 449 del Código Penal de 1944 establecía que la mujer que yaciera con un hombre que no fuera su marido podía ser denunciada por éste, con penas de seis meses a seis años de prisión. El hombre engañado tenía otra salida más violenta. Si pillaba a su esposa con el mancebo en plena coyunda y decidía hacer «justicia» por su propia mano cometía «uxoricidio». Si los mataba o causaba lesiones graves, la pena era el destierro. Si solo los golpeaba sin grandes consecuencias, «quedará exento de pena». Esto fue así hasta 1963, aunque el adulterio de las casadas siguió siendo un delito, tanto como el amancebamiento de los varones casados. En los hombres no era infidelidad para el Código Penal, y exigía convivencia estable y pública con la amante. En el caso de las mujeres se castigaba la deshonra, y en el de los hombres, el escándalo social.. Las mujeres penadas por adulterio llevaban para siempre el estigma. Celia C. fue condenada en un pueblo de Galicia. Contó a la prensa que sintió el repudio de sus vecinos, como en «La letra escarlata», pero que alguna persona, en privado, le había manifestado su apoyo. Los esposos utilizaban frecuentemente la sentencia que señalaba como adúltera a su mujer para quitarle la custodia de los hijos menores. Eran acusadas de «inmorales» y, por tanto, de ser un mal ejemplo para los hijos. Esta pena era mucho más dura que la cárcel o la multa económica porque eran separadas de lo que más querían, y también los pequeños eran castigados sin ver a su madre. El Tribunal Tutelar de Menores sentenciaba que esas mujeres eran «inmorales» y «adúlteras», y arrastraban el señalamiento en su barrio o pueblo.. A estas desigualdades legales se unían muchas otras, por lo que las feministas celebraron las Primeras Jornadas por la Liberación de la Mujer entre el 6 y 8 de diciembre de 1975, tras la muerte de Franco. El lugar de la reunión fue el colegio de monjas franciscanas Montpellier, en el barrio de la Concepción de Madrid, y que todavía existe. El acto fue clandestino, y acudieron unas 500 personas de toda España. Muchas de ellas estaban vinculadas a la política, especialmente a grupos democristianos y comunistas. No estaban de acuerdo en muchas cosas, pero sí en exigir la derogación de las leyes discriminatorias y en el acceso a los anticonceptivos.. «¡Únete!». Era cuestión de tiempo que hicieran presencia pública en las calles de las grandes ciudades. Esperaban un detonante, que fue la sentencia condenatoria a dos mujeres adúlteras en enero de 1976. El Secretariado de Organizaciones No Gubernamentales de Madrid convocó una manifestación. El objetivo, además de la propaganda y la visibilización, era entregar una carta al presidente del Gobierno, Arias Navarro. El escrito recogía las demandas de igualdad legal que se habían acordado en la reunión de diciembre anterior. El lema fue: «Mujer, lucha por tu liberación. ¡Únete!». Su intención era llegar a la plaza de Colón y de ahí a la Castellana 3, donde estaba la sede de la presidencia.. Las cargas policiales aparecieron muy pronto. A las primeras demandas de disolución les siguieron los empujones y los porrazos. Las mujeres corrieron y se reagruparon, lo que hizo que las fuerzas del orden usaran gases lacrimógenos. Aquello fue una distracción para la contención policial porque tres feministas consiguieron llegar a la puerta del edificio del Paseo de la Castellana. Llevaban la carta para Arias Navarro. Sabían que era inútil, pero el gesto era lo que importaba. Al oír sus intenciones, la policía de la entrada les dijo que volvieran por donde habían venido. Mientras, a lo lejos, se oía el griterío por la represión de la manifestación. A los pocos días, el secretario del presidente del Gobierno recibió una carta certificada. Era el manifiestoreivindicativo firmado por las representantes de las asociaciones. Debió archivarlo en la «P» de «Papelera».

Más noticias

Abre ‘La caverna’ sobre el río Sena tras diez días en manos de la climatología

16 de junio de 2026

Misa por la mañana, taller de arte por la tarde: El Escorial abre sus puertas para crear y explorar lo invisible

25 de julio de 2026

La vida de Alfredo Bryce Echenique, escritor peruano, en imágenes

10 de marzo de 2026

La Feria del Libro de Buenos Aires abre sus puertas con expresiones de rechazo al Gobierno de Milei

24 de abril de 2026

 

La sentencia a dos mujeres por adulterio fue el detonante para convocar, en la calle Goya de Madrid, una manifestación para reclamar la igualdad ante la ley

  

«Yo también soy adúltera», gritaban las mujeres que marchaban por las calles de Madrid. Era una manifestación no autorizada por el gobierno de la capital. La prohibición no detuvo a las organizaciones feministas. Era el 15 de enero de 1976. Las mujeres se reunieron en la madrileña calle de Goya a las siete de la tarde. Las autoridades dijeron que eran unas mil, pero las convocantes contaron cuatro veces más. El lema de la marcha era «Pro derechos de la mujer». Las pancartas reclamaban igualdad ante la ley. El detonante fue la sentencia a dos mujeres acusadas de adulterio.. La cama podía ser testigo de un delito, aunque de forma distinta según quién lo cometiera. El artículo 449 del Código Penal de 1944 establecía que la mujer que yaciera con un hombre que no fuera su marido podía ser denunciada por éste, con penas de seis meses a seis años de prisión. El hombre engañado tenía otra salida más violenta. Si pillaba a su esposa con el mancebo en plena coyunda y decidía hacer «justicia» por su propia mano cometía «uxoricidio». Si los mataba o causaba lesiones graves, la pena era el destierro. Si solo los golpeaba sin grandes consecuencias, «quedará exento de pena». Esto fue así hasta 1963, aunque el adulterio de las casadas siguió siendo un delito, tanto como el amancebamiento de los varones casados. En los hombres no era infidelidad para el Código Penal, y exigía convivencia estable y pública con la amante. En el caso de las mujeres se castigaba la deshonra, y en el de los hombres, el escándalo social.. Las mujeres penadas por adulterio llevaban para siempre el estigma. Celia C. fue condenada en un pueblo de Galicia. Contó a la prensa que sintió el repudio de sus vecinos, como en «La letra escarlata», pero que alguna persona, en privado, le había manifestado su apoyo. Los esposos utilizaban frecuentemente la sentencia que señalaba como adúltera a su mujer para quitarle la custodia de los hijos menores. Eran acusadas de «inmorales» y, por tanto, de ser un mal ejemplo para los hijos. Esta pena era mucho más dura que la cárcel o la multa económica porque eran separadas de lo que más querían, y también los pequeños eran castigados sin ver a su madre. El Tribunal Tutelar de Menores sentenciaba que esas mujeres eran «inmorales» y «adúlteras», y arrastraban el señalamiento en su barrio o pueblo.. A estas desigualdades legales se unían muchas otras, por lo que las feministas celebraron las Primeras Jornadas por la Liberación de la Mujer entre el 6 y 8 de diciembre de 1975, tras la muerte de Franco. El lugar de la reunión fue el colegio de monjas franciscanas Montpellier, en el barrio de la Concepción de Madrid, y que todavía existe. El acto fue clandestino, y acudieron unas 500 personas de toda España. Muchas de ellas estaban vinculadas a la política, especialmente a grupos democristianos y comunistas. No estaban de acuerdo en muchas cosas, pero sí en exigir la derogación de las leyes discriminatorias y en el acceso a los anticonceptivos.. Era cuestión de tiempo que hicieran presencia pública en las calles de las grandes ciudades. Esperaban un detonante, que fue la sentencia condenatoria a dos mujeres adúlteras en enero de 1976. El Secretariado de Organizaciones No Gubernamentales de Madrid convocó una manifestación. El objetivo, además de la propaganda y la visibilización, era entregar una carta al presidente del Gobierno, Arias Navarro. El escrito recogía las demandas de igualdad legal que se habían acordado en la reunión de diciembre anterior. El lema fue: «Mujer, lucha por tu liberación. ¡Únete!». Su intención era llegar a la plaza de Colón y de ahí a la Castellana 3, donde estaba la sede de la presidencia.. Las cargas policiales aparecieron muy pronto. A las primeras demandas de disolución les siguieron los empujones y los porrazos. Las mujeres corrieron y se reagruparon, lo que hizo que las fuerzas del orden usaran gases lacrimógenos. Aquello fue una distracción para la contención policial porque tres feministas consiguieron llegar a la puerta del edificio del Paseo de la Castellana. Llevaban la carta para Arias Navarro. Sabían que era inútil, pero el gesto era lo que importaba. Al oír sus intenciones, la policía de la entrada les dijo que volvieran por donde habían venido. Mientras, a lo lejos, se oía el griterío por la represión de la manifestación. A los pocos días, el secretario del presidente del Gobierno recibió una carta certificada. Era el manifiestoreivindicativo firmado por las representantes de las asociaciones. Debió archivarlo en la «P» de «Papelera».

 

​Noticias de cultura en La Razón

Takaichi disuelve hoy la Cámara Baja japonesa para celebrar elecciones anticipadas
La UE activa el “seguro anti-Farage” para que el Brexit no vuelva a explotar
Leer también
Castilla y León

Alimentar la fauna: la tarea del día después del incendio de Fermoselle

2 de agosto de 2026 10037
España

Medios aéreos y terrestres trabajan en un incendio declarado en la zona de La Contraparada de Murcia

2 de agosto de 2026 8732
España

Las matriculaciones de vehículos eléctricos en la Región de Murcia crecen un 52% en junio

2 de agosto de 2026 11111
Comunidad de Valencia

El Consell acusa al PSPV de «cinismo»: «Fue el Botànic quien precarizó al bombero forestal»

2 de agosto de 2026 3314
Castilla y León

El pastor «galáctico» desvela la mejor zona de España para ver el eclipse solar

2 de agosto de 2026 9627
Castilla y León

El Incibe ayuda a una empresa a la que le habían manipulado su sistema de facturación

2 de agosto de 2026 11349
Cargar más
Entradas Recientes

Alimentar la fauna: la tarea del día después del incendio de Fermoselle

2 de agosto de 2026

Medios aéreos y terrestres trabajan en un incendio declarado en la zona de La Contraparada de Murcia

2 de agosto de 2026

Las matriculaciones de vehículos eléctricos en la Región de Murcia crecen un 52% en junio

2 de agosto de 2026

El Consell acusa al PSPV de «cinismo»: «Fue el Botànic quien precarizó al bombero forestal»

2 de agosto de 2026

El pastor «galáctico» desvela la mejor zona de España para ver el eclipse solar

2 de agosto de 2026

El Incibe ayuda a una empresa a la que le habían manipulado su sistema de facturación

2 de agosto de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad