La capacidad para estar en todas partes hizo de Valverde un jugador imprescindible en el Real Madrid. Era incansable, del minuto uno al noventa, y aparecía en cualquier lugar del campo para ayudar al equipo. Es lo que se conoce como un centrocampista total, un «box to box», porque tiene pulmones para estar en las dos áreas. Zidane lo describió como un Pogba uruguayo y por todo eso Kroos lo eligió como su heredero para el «8» y ahora es el capitán del Real Madrid. Pero llevaba tiempo sin encontrarse Fede, ni en el centro del campo ni en ese lateral derecho en el que sin ser su lugar también consiguió en muchos momentos ser importante.. El madridista más inspirado. Justo lo que hizo ayer, abriendo el partido con un gol de falta directa desde fuera del área y cerrándolo achicando agua cuando el Atlético buscaba el empate. Fue otra vez ese centrocampista con tres pulmones, y seguramente el madridista más inspirado en un partido que no fue precisamente bonito. Levantó el telón Valverde con un tiro de los suyos desde lejos, esos que le animaba Ancelotti a ejecutar con más frecuencia. Estaban Camavinga y Rodrygo con la pelota pensando cómo botar la falta, y le animaron a que se la quedara él. Acertó con la decisión en lo que fue su primer gol de la temporada, porque los dos últimos los había marcado en el Mundial de Clubes, uno ante el Pachuca y otro frente al Salzburgo, en el mes de junio, en lo que todavía era el final del curso pasado. «Era el primer gol después de muchos partidos sin marcar y ha sido bueno para que el equipo ganara», decía Valverde, que fue autocrítico con su equipo. «Uno siempre quiere empezar ganando, pero igual nos relajamos con el gol del principio y nos costaba tener la pelota y hacer nuestro juego. Hemos tenido ocasiones, pero de contragolpe y hay que seguir mejorando», explicaba sobre la semifinal de la Supercopa.. Dedicado a Roberto Carlos. Courtois volvió a estar muy seguro, con varias paradas, y alucinó con el gol de su compañero, que vio desde la otra portería. «Es un regalo dedicado para Roberto Carlos, que está en Brasil», explicaba sobre el lanzamiento, parecido a los del brasileño, que se recupera de una intervención cardíaca. «Desde mi posición, lo vi desde atrás perfectamente y pensé “qué golazo”. Sabemos que es una locura cómo le pega a la pelota. Nadie esperaba ese efecto por fuera de la barrera», detallaba el portero belga sobre un disparo que alcanzó los 108 kilómetros por hora y que ejecutó a 28,2 metros de la portería de Oblak. «Lo estaba deseando, porque he visto muchas veces ejecutar ese golpeo de Fede y ya lo ha conseguido por fin», apuntaba Xabi Alonso.
El uruguayo marca su primer gol de la temporada en el derbi de la Supercopa y vuelve a ser el centrocampista total de sus mejores momentos
La capacidad para estar en todas partes hizo de Valverde un jugador imprescindible en el Real Madrid. Era incansable, del minuto uno al noventa, y aparecía en cualquier lugar del campo para ayudar al equipo. Es lo que se conoce como un centrocampista total, un «box to box», porque tiene pulmones para estar en las dos áreas. Zidane lo describió como un Pogba uruguayo y por todo eso Kroos lo eligió como su heredero para el «8» y ahora es el capitán del Real Madrid. Pero llevaba tiempo sin encontrarse Fede, ni en el centro del campo ni en ese lateral derecho en el que sin ser su lugar también consiguió en muchos momentos ser importante.. El madridista más inspirado. Justo lo que hizo ayer, abriendo el partido con un gol de falta directa desde fuera del área y cerrándolo achicando agua cuando el Atlético buscaba el empate. Fue otra vez ese centrocampista con tres pulmones, y seguramente el madridista más inspirado en un partido que no fue precisamente bonito. Levantó el telón Valverde con un tiro de los suyos desde lejos, esos que le animaba Ancelotti a ejecutar con más frecuencia. Estaban Camavinga y Rodrygo con la pelota pensando cómo botar la falta, y le animaron a que se la quedara él. Acertó con la decisión en lo que fue su primer gol de la temporada, porque los dos últimos los había marcado en el Mundial de Clubes, uno ante el Pachuca y otro frente al Salzburgo, en el mes de junio, en lo que todavía era el final del curso pasado. «Era el primer gol después de muchos partidos sin marcar y ha sido bueno para que el equipo ganara», decía Valverde, que fue autocrítico con su equipo. «Uno siempre quiere empezar ganando, pero igual nos relajamos con el gol del principio y nos costaba tener la pelota y hacer nuestro juego. Hemos tenido ocasiones, pero de contragolpe y hay que seguir mejorando», explicaba sobre la semifinal de la Supercopa.. Dedicado a Roberto Carlos. Courtois volvió a estar muy seguro, con varias paradas, y alucinó con el gol de su compañero, que vio desde la otra portería. «Es un regalo dedicado para Roberto Carlos, que está en Brasil», explicaba sobre el lanzamiento, parecido a los del brasileño, que se recupera de una intervención cardíaca. «Desde mi posición, lo vi desde atrás perfectamente y pensé “qué golazo”. Sabemos que es una locura cómo le pega a la pelota. Nadie esperaba ese efecto por fuera de la barrera», detallaba el portero belga sobre un disparo que alcanzó los 108 kilómetros por hora y que ejecutó a 28,2 metros de la portería de Oblak. «Lo estaba deseando, porque he visto muchas veces ejecutar ese golpeo de Fede y ya lo ha conseguido por fin», apuntaba Xabi Alonso.
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