Guadalajara vuelve a convertirse en escenario de la mejor danza contemporánea. El festival Miradas de Danza llega a su quinta edición los días 4 y 5 de julio con siete propuestas escénicas de Galicia, Cataluña, Navarra, Ucrania y el Reino Unido que se presentarán al aire libre, de forma totalmente gratuita, frente a la Capilla de Luis de Lucena. El concejal de Cultura, Javier Toquero, ha destacado el carácter fundacional del proyecto. «Nació en 2022 con una idea muy clara: acercar a Guadalajara la mejor creación contemporánea en torno al cuerpo y el movimiento, romper barreras y demostrar que la danza también puede emocionar, sorprender y transformar cuando sale de los teatros para encontrarse con la ciudad. Cinco años después, podemos decir que ese objetivo se ha cumplido». Toquero ha subrayado además la apuesta del Ayuntamiento por una cultura «accesible, abierta y para todos», en la que cualquier vecino, independientemente de su edad o de si es habitual de las artes escénicas, pueda descubrir el talento de compañías nacionales e internacionales simplemente paseando por Guadalajara. El festival está dirigido artísticamente por Andrés Beladiez, creador escénico con trayectoria en festivales de Europa, Asia y América, y gestor cultural que ha dirigido la Feria de Teatro de Castilla-La Mancha y ha sido asesor artístico de la Red Española de Teatros. Para Beladiez, esta edición supone un salto cualitativo en la ambición del cartel: «Hemos construido un programa que es un viaje: empezamos con piezas íntimas que abren el corazón del espectador y terminamos con catarsis colectivas que transforman la plaza en un ritual compartido. Eso es lo que distingue a Miradas de Danza: no es un escaparate de tendencias, es una dramaturgia de festival». El director artístico añade que la presencia de una coreógrafa ucraniana como Kateryna Humenyuk no es casual: «Traer a Guadalajara una pieza sobre la migración y la resistencia construida desde el temblor del propio cuerpo es exactamente la clase de apuesta que justifica un festival como este. La danza contemporánea habla del mundo, y este año el mundo exige ser escuchado». El viernes 4 de julio abrirá la noche ‘Lola y los lamentos’, de la gallega Andrea Castro, un solo de teatro físico de diez minutos en el que un alter ego escénico atraviesa la crisis de identidad que provoca la ruptura con las creencias heredadas. Le seguirá Trémolo, de la coreógrafa ucraniana Kateryna Humenyuk, producida por No Bautizados, una pieza de danza física de dieciséis minutos construida sobre la vibración y el temblor como materiales expresivos, atravesada por los temas de la migración y la resistencia. La noche del viernes se cierra con dos piezas de calle: Tempo y tono, del catalán Edward Tamayo, de la compañía La Cerda, una exploración conceptual sobre la musicalidad del movimiento en la que el espectador y el entorno forman parte de la partitura; y Diz-me, meu amor, el dúo de Raquel
La quinta edición de esta iniciativa reunirá los días 4 y 5 de julio siete propuestas escénicas de Galicia, Cataluña, Navarra, Ucrania y el Reino Unido.
Guadalajara vuelve a convertirse en escenario de la mejor danza contemporánea. El festival Miradas de Danza llega a su quinta edición los días 4 y 5 de julio con siete propuestas escénicas de Galicia, Cataluña, Navarra, Ucrania y el Reino Unido que se presentarán al aire libre, de forma totalmente gratuita, frente a la Capilla de Luis de Lucena.El concejal de Cultura, Javier Toquero, ha destacado el carácter fundacional del proyecto. «Nació en 2022 con una idea muy clara: acercar a Guadalajara la mejor creación contemporánea en torno al cuerpo y el movimiento, romper barreras y demostrar que la danza también puede emocionar, sorprender y transformar cuando sale de los teatros para encontrarse con la ciudad. Cinco años después, podemos decir que ese objetivo se ha cumplido».Toquero ha subrayado además la apuesta del Ayuntamiento por una cultura «accesible, abierta y para todos», en la que cualquier vecino, independientemente de su edad o de si es habitual de las artes escénicas, pueda descubrir el talento de compañías nacionales e internacionales simplemente paseando por Guadalajara.El festival está dirigido artísticamente por Andrés Beladiez, creador escénico con trayectoria en festivales de Europa, Asia y América, y gestor cultural que ha dirigido la Feria de Teatro de Castilla-La Mancha y ha sido asesor artístico de la Red Española de Teatros. Para Beladiez, esta edición supone un salto cualitativo en la ambición del cartel: «Hemos construido un programa que es un viaje: empezamos con piezas íntimas que abren el corazón del espectador y terminamos con catarsis colectivas que transforman la plaza en un ritual compartido. Eso es lo que distingue a Miradas de Danza: no es un escaparate de tendencias, es una dramaturgia de festival».El director artístico añade que la presencia de una coreógrafa ucraniana como Kateryna Humenyuk no es casual: «Traer a Guadalajara una pieza sobre la migración y la resistencia construida desde el temblor del propio cuerpo es exactamente la clase de apuesta que justifica un festival como este. La danza contemporánea habla del mundo, y este año el mundo exige ser escuchado».El viernes 4 de julio abrirá la noche ‘Lola y los lamentos’, de la gallega Andrea Castro, un solo de teatro físico de diez minutos en el que un alter ego escénico atraviesa la crisis de identidad que provoca la ruptura con las creencias heredadas. Le seguirá Trémolo, de la coreógrafa ucraniana Kateryna Humenyuk, producida por No Bautizados, una pieza de danza física de dieciséis minutos construida sobre la vibración y el temblor como materiales expresivos, atravesada por los temas de la migración y la resistencia. La noche del viernes se cierra con dos piezas de calle: Tempo y tono, del catalán Edward Tamayo, de la compañía La Cerda, una exploración conceptual sobre la musicalidad del movimiento en la que el espectador y el entorno forman parte de la partitura; y Diz-me, meu amor, el dúo de Raquel Ferra
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