VOX Sevilla ha hecho pública una crítica tras los hechos acontecidos durante la concentración organizada por diversas asociaciones LGTBIQ+ como celebración del Orgullo, donde se pudo observar a uno de los asistentes portando una imagen que representaba la cabeza decapitada del presidente del partido, Santiago Abascal. Ante la difusión de estas imágenes, la delegación sevillana del partido ha utilizado sus perfiles oficiales para cuestionar la naturaleza de estas manifestaciones, centrando sus críticas en el hecho de que este tipo de eventos, cuenten con el respaldo y la financiación de dinero público. La formación sostiene que permitir este tipo de exhibiciones supone una contradicción insalvable con los valores democráticos y de tolerancia. La denuncia sobre el uso de recursos públicos El núcleo de la crítica formulada por la formación política en Sevilla se articula en torno al cuestionamiento de la legitimidad de las subvenciones o el apoyo institucional recibido por las entidades organizadoras de la concentración. Desde VOX Sevilla han señalado que resulta inaceptable que los impuestos se destinen a sufragar encuentros donde, bajo el paraguas de la libertad de expresión o la reivindicación de derechos, se despliegan recursos que incitan al odio de forma evidente contra figuras públicas. Para el partido, la exhibición de una figura representando la cabeza decapitada de Abascal sobre un plato constituye un punto de inflexión que debe obligar a replantearse los criterios de concesión de ayudas públicas a estas asociaciones. Incitación al odio en la esfera pública Más allá de la cuestión económica, el partido ha hecho hincapié en la gravedad de lo que consideran una clara incitación al odio. Según la formación, normalizar que en una concentración se lleven imágenes de decapitaciones de cargos públicos degrada la convivencia y abre la puerta a una mayor polarización social. Para VOX, el hecho de que tales comportamientos no hayan sido rechazados por la mayoría de las fuerzas políticas ni por los organizadores del acto demuestra, a su juicio, un peligroso sesgo en la valoración de lo que se considera discurso de odio en España. La formación política ha instado a las autoridades competentes a investigar si la exhibición de dichas imágenes puede ser constitutiva de delito, reafirmando que no permitirán que la violencia visual contra sus dirigentes se convierta en parte habitual de la agenda reivindicativa sufragada con fondos comunes en la capital andaluza.
La formación política ha reaccionado ante la exhibición de una imagen que muestra la cabeza de Santiago Abascal decapitado durante una concentración organizada por asociaciones del colectivo
VOX Sevilla ha hecho pública una crítica tras los hechos acontecidos durante la concentración organizada por diversas asociaciones LGTBIQ+ como celebración del Orgullo, donde se pudo observar a uno de los asistentes portando una imagen que representaba la cabeza decapitada del presidente del partido, Santiago Abascal. Ante la difusión de estas imágenes, la delegación sevillana del partido ha utilizado sus perfiles oficiales para cuestionar la naturaleza de estas manifestaciones, centrando sus críticas en el hecho de que este tipo de eventos, cuenten con el respaldo y la financiación de dinero público. La formación sostiene que permitir este tipo de exhibiciones supone una contradicción insalvable con los valores democráticos y de tolerancia.La denuncia sobre el uso de recursos públicosEl núcleo de la crítica formulada por la formación política en Sevilla se articula en torno al cuestionamiento de la legitimidad de las subvenciones o el apoyo institucional recibido por las entidades organizadoras de la concentración. Desde VOX Sevilla han señalado que resulta inaceptable que los impuestos se destinen a sufragar encuentros donde, bajo el paraguas de la libertad de expresión o la reivindicación de derechos, se despliegan recursos que incitan al odio de forma evidente contra figuras públicas. Para el partido, la exhibición de una figura representando la cabeza decapitada de Abascal sobre un plato constituye un punto de inflexión que debe obligar a replantearse los criterios de concesión de ayudas públicas a estas asociaciones.Incitación al odio en la esfera públicaMás allá de la cuestión económica, el partido ha hecho hincapié en la gravedad de lo que consideran una clara incitación al odio. Según la formación, normalizar que en una concentración se lleven imágenes de decapitaciones de cargos públicos degrada la convivencia y abre la puerta a una mayor polarización social. Para VOX, el hecho de que tales comportamientos no hayan sido rechazados por la mayoría de las fuerzas políticas ni por los organizadores del acto demuestra, a su juicio, un peligroso sesgo en la valoración de lo que se considera discurso de odio en España. La formación política ha instado a las autoridades competentes a investigar si la exhibición de dichas imágenes puede ser constitutiva de delito, reafirmando que no permitirán que la violencia visual contra sus dirigentes se convierta en parte habitual de la agenda reivindicativa sufragada con fondos comunes en la capital andaluza.
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