Hay veranos que en los pueblos se miden en grados y otros que se miden en fiestas. En Villarejo de Salvanés, un municipio de 8.042 habitantes, según los datos del INE de 2025, situado a unos 50 kilómetros al sudeste de Madrid, agosto tiene desde hace años unos días marcados en rojo en el calendario. Son jornadas de peñas, verbenas, festejos taurinos y comidas con amigos. Este año, sin embargo, la cuenta atrás se ha detenido a pocos días de llegar a cero. El Ayuntamiento ha aplazado las fiestas de verano y ha abierto una crisis que ha saltado de los despachos municipales a la calle.. Seguir leyendo
El bloqueo administrativo del municipio madrileño deja en el aire una partida de 225.000 euros reservada para los festejos y empuja a las peñas a buscar alternativas por su cuenta
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Hay veranos que en los pueblos se miden en grados y otros que se miden en fiestas. En Villarejo de Salvanés, un municipio de 8.042 habitantes, según los datos del INE de 2025, situado a unos 50 kilómetros al sudeste de Madrid, agosto tiene desde hace años unos días marcados en rojo en el calendario. Son jornadas de peñas, verbenas, festejos taurinos y comidas con amigos. Este año, sin embargo, la cuenta atrás se ha detenido a pocos días de llegar a cero. El Ayuntamiento ha aplazado las fiestas de verano y ha abierto una crisis que ha saltado de los despachos municipales a la calle.. Para los vecinos no se trata únicamente de perder unos días de música y celebración. “Son las fiestas de nuestro pueblo”, resume Javier Alonso, uno de los responsables de la Asociación de Vecinos de Villarejo de Salvanés. Habla de las verbenas, de las actividades para los jóvenes y de los festejos taurinos, pero también de juntarse con los amigos, comer, beber y divertirse.. El golpe alcanza también a la economía local. Alonso recuerda que durante esos días Villarejo recibe visitantes de otros municipios y que bares y establecimientos se benefician de ese movimiento. Sin festejos taurinos, pone como ejemplo, llega menos gente y se reducen desayunos, almuerzos y consumiciones.. El alcalde, Jesús Díaz Raboso, de la formación local Contigo, se resiste a hablar de cancelación. “Las fiestas se aplazan. No se cancelan”, insiste el Gobierno municipal en sus comunicados. Pero, por el momento, no existe una nueva fecha. La explicación oficial es que el problema no está en las arcas municipales, sino en los despachos: Villarejo lleva meses sin interventor ni responsable de Tesorería y, según el Ayuntamiento, esa ausencia hace imposible completar a tiempo determinadas contrataciones.. El Consistorio cifra en 225.000 euros la partida del presupuesto de 2026 destinada a las fiestas y asegura que las últimas cuentas presentadas ante la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid se cerraron con un saldo positivo de 350.899,42 euros. “El dinero está presupuestado”, sostiene el Gobierno local.. La pregunta que se hacen ahora los vecinos es cómo una dificultad que, según reconoce el propio Ayuntamiento, se arrastra desde hace meses ha terminado por estallar a las puertas de las fiestas.. El Gobierno municipal asegura que la organización estaba avanzada y que había trabajado con proveedores y contrataciones “como cada año”, pero que posteriormente se le comunicó que determinados procedimientos no podían seguir realizándose como hasta entonces y debían iniciarse de nuevo. “Todo se paraliza. Y hay que empezar de nuevo”, explica en uno de sus comunicados.. La Asociación de Vecinos no compra esa explicación. “Es falta de previsión”, responde Alonso. Su argumento es que la ausencia de funcionarios habilitados no apareció de repente en vísperas de las fiestas. “Sin secretario ni interventor llevamos ni se sabe”, afirma. El representante vecinal expresa además dudas sobre la situación económica municipal y asegura que existen pagos pendientes a proveedores.. Para Alonso, las fiestas son solo la consecuencia más visible de un problema que viene de atrás. “Han sido la gota que ha colmado el vaso”, sostiene. La asociación denuncia también deficiencias en otros servicios municipales, desde la recogida de basuras hasta el alumbrado en algunas zonas del municipio. El Ayuntamiento señala, por su parte, que Secretaría, Intervención y Tesorería son puestos reservados por ley a funcionarios con habilitación de carácter nacional y que no puede contratar libremente a quienes los ocupan. Según su versión, corresponde al Estado convocar y seleccionar a estos funcionarios y, cuando una vacante debe cubrirse temporalmente, a la Comunidad de Madrid efectuar los nombramientos. Todos los grupos municipales aprobaron además en el último pleno una moción conjunta para reclamar una solución a esta situación.. EL PAÍS ha intentado contactar con el Ayuntamiento de Villarejo de Salvanés para conocer desde cuándo sabía que la falta de interventor y tesorero podía poner en riesgo las fiestas, qué contrataciones quedaron bloqueadas y cuándo prevé finalmente celebrarlas, pero no ha recibido todavía una respuesta.. Mientras tanto, las peñas y algunos establecimientos han empezado a estudiar alternativas para mantener parte de las celebraciones. La Asociación de Vecinos asegura que las apoyará, pero Alonso descarta participar como organizador en actos en los que no estén garantizadas cuestiones como la asistencia sanitaria o un seguro de responsabilidad civil. “Yo no voy a promover un evento cuando, si pasa algo, puedo ser yo responsable”, explica.. El malestar tendrá su siguiente expresión en la calle. Para el próximo martes, 25 de agosto, se ha convocado una concentración contra el aplazamiento. Alonso precisa que la Asociación de Vecinos no es la organizadora de la protesta, cuya convocatoria ha circulado principalmente a través de las redes sociales.. Y el calendario ya coloca otra fecha sobre la mesa. A comienzos de octubre, Villarejo celebra sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Victoria de Lepanto. Alonso teme que las celebraciones de verano no puedan recuperarse de forma independiente y apunta a que podrían terminar desplazándose hacia finales de octubre. Su duda es sencilla: si el problema administrativo continúa, seguirá existiendo dentro de unas semanas.. En Villarejo ya no se discute únicamente sobre cuándo volverán las verbenas o las reuniones de las peñas. Se discute sobre cómo un ayuntamiento que asegura disponer de 225.000 euros para sus fiestas ha terminado sin poder celebrarlas. El Gobierno municipal repite en sus comunicados que “Villarejo no se rinde”. El próximo martes, parte de sus vecinos llevará a la calle su propia respuesta.
