Hay figuras sin las que no se entiende el arte valenciano. Historia viva de la pintura que deben ser reivindicados. El Museo de la Ciudad acaba de inaugurar una exhibición deliciosa, «José Vergara Gimeno (1726-1799). Pintura, fama y fortuna», organizada con motivo del tercer centenario del nacimiento del célebre pintor valenciano y disponible hasta el próximo 6 de septiembre.. Comisariada por David Gimilio, responsable de las colecciones del Museo de Bellas Artes de Valencia, se trata de una amplia exposición que explora la evolución estilística del artista valenciano, el más destacado de la segunda mitad del siglo XVIII, desde el dinamismo tardobarroco hasta la serenidad neoclásica, poniendo especial atención en su uso del color, en la composición y en su contrastada capacidad para narrar escenas sagradas con emotividad y con rigor técnico.. La articulación de la muestra se produce a través de cuatro de los ocho grandes lienzos de la antigua Capilla de Santa Rosa de Lima, realizados por José Vergara, bajo el mecenazgo del arzobispo Mayoral, como parte de la decoración de la Real Casa de Enseñanza, institución educativa fundada en el siglo XVIII y actual sede del Ayuntamiento de València. Un encargo que refleja la estrecha relación entre arte, educación y patrocinio eclesiástico en el contexto valenciano del Setecientos. En la actualidad, los citados lienzos se conservan en el Museo de la Ciudad y forman parte destacada de las colecciones artísticas municipales.. A través de esta cuidada selección de lienzos, bocetos y dibujos, la exposición propone un recorrido por la obra de uno de los grandes maestros del siglo XVIII, destacando su papel en la creación de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y en la consolidación del academicismo artístico en València. En concreto, la muestra reúne un total de 85 obras de instituciones como el Museo de la Ciudad, la Casa Museo Benlliure, el Museo de Bellas Artes de Valencia, el Museo de Zaragoza, la Fundación Bancaja, el Museo Nacional del Prado o el Museo Arqueológico Nacional, así como de diversas colecciones.. José Vergara fue uno de los máximos exponentes de la pintura valenciana del siglo XVIII. Nacido en 1726 en el seno de una familia de artistas, desarrollaría su obra en un momento de transición artística, cuando el barroco tardío evolucionaba hacia formas más académicas y clasicistas. Pintor de referencia y hombre ilustrado, su producción, centrada principalmente en la pintura religiosa y decorativa, transitaría desde el tardobarroco hacia un clasicismo equilibrado, en sintonía con los gustos cambiantes de la época, y destacaría por la elegancia del dibujo, la serenidad de sus composiciones y por una notable sensibilidad cromática.. Pintura religiosa. A lo largo de su carrera, se especializaría en la pintura religiosa, realizando numerosos frescos y lienzos para iglesias y conventos valencianos. Entre sus trabajos más destacados, se encuentran las pinturas de la Iglesia de San Juan Bautista de Chiva, la Iglesia de San Andrés de l’Alcúdia, así como las pinturas del camarín del Monasterio de Santa María de El Puig. Ya en la ciudad de Valencia cabe destacar la Iglesia del Temple, el Oratorio de San Felipe Neri, la Capilla de la Comunión de la Real Parroquia de los Santos Juanes o la Capilla de San Vicente Ferrer del Convento de Santo Domingo, por citar unos ejemplos.. Además de su actividad profesional como pintor, desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de la enseñanza artística en nuestra ciudad, siendo uno de los impulsores de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, institución de la que llegaría a ser su primer director y desde donde ejercería una notable influencia en la formación de nuevas generaciones. Vergara falleció en 1799, a la edad de 72 años.
El Museo de la Ciudad de Valencia reivindica en una gran muestra al pintor valenciano más importante de la segunda mitad del siglo XVIII
Hay figuras sin las que no se entiende el arte valenciano. Historia viva de la pintura que deben ser reivindicados. El Museo de la Ciudad acaba de inaugurar una exhibición deliciosa, «José Vergara Gimeno (1726-1799). Pintura, fama y fortuna», organizada con motivo del tercer centenario del nacimiento del célebre pintor valenciano y disponible hasta el próximo 6 de septiembre.. Comisariada por David Gimilio, responsable de las colecciones del Museo de Bellas Artes de Valencia, se trata de una amplia exposición que explora la evolución estilística del artista valenciano, el más destacado de la segunda mitad del siglo XVIII, desde el dinamismo tardobarroco hasta la serenidad neoclásica, poniendo especial atención en su uso del color, en la composición y en su contrastada capacidad para narrar escenas sagradas con emotividad y con rigor técnico.. La articulación de la muestra se produce a través de cuatro de los ocho grandes lienzos de la antigua Capilla de Santa Rosa de Lima, realizados por José Vergara, bajo el mecenazgo del arzobispo Mayoral, como parte de la decoración de la Real Casa de Enseñanza, institución educativa fundada en el siglo XVIII y actual sede del Ayuntamiento de València. Un encargo que refleja la estrecha relación entre arte, educación y patrocinio eclesiástico en el contexto valenciano del Setecientos. En la actualidad, los citados lienzos se conservan en el Museo de la Ciudad y forman parte destacada de las colecciones artísticas municipales.. A través de esta cuidada selección de lienzos, bocetos y dibujos, la exposición propone un recorrido por la obra de uno de los grandes maestros del siglo XVIII, destacando su papel en la creación de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y en la consolidación del academicismo artístico en València. En concreto, la muestra reúne un total de 85 obras de instituciones como el Museo de la Ciudad, la Casa Museo Benlliure, el Museo de Bellas Artes de Valencia, el Museo de Zaragoza, la Fundación Bancaja, el Museo Nacional del Prado o el Museo Arqueológico Nacional, así como de diversas colecciones.. José Vergara fue uno de los máximos exponentes de la pintura valenciana del siglo XVIII. Nacido en 1726 en el seno de una familia de artistas, desarrollaría su obra en un momento de transición artística, cuando el barroco tardío evolucionaba hacia formas más académicas y clasicistas. Pintor de referencia y hombre ilustrado, su producción, centrada principalmente en la pintura religiosa y decorativa, transitaría desde el tardobarroco hacia un clasicismo equilibrado, en sintonía con los gustos cambiantes de la época, y destacaría por la elegancia del dibujo, la serenidad de sus composiciones y por una notable sensibilidad cromática.. Pintura religiosa. A lo largo de su carrera, se especializaría en la pintura religiosa, realizando numerosos frescos y lienzos para iglesias y conventos valencianos. Entre sus trabajos más destacados, se encuentran las pinturas de la Iglesia de San Juan Bautista de Chiva, la Iglesia de San Andrés de l’Alcúdia, así como las pinturas del camarín del Monasterio de Santa María de El Puig. Ya en la ciudad de Valencia cabe destacar la Iglesia del Temple, el Oratorio de San Felipe Neri, la Capilla de la Comunión de la Real Parroquia de los Santos Juanes o la Capilla de San Vicente Ferrer del Convento de Santo Domingo, por citar unos ejemplos.. Además de su actividad profesional como pintor, desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de la enseñanza artística en nuestra ciudad, siendo uno de los impulsores de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, institución de la que llegaría a ser su primer director y desde donde ejercería una notable influencia en la formación de nuevas generaciones. Vergara falleció en 1799, a la edad de 72 años.
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