La Policía Local de Burgos busca a los responsables de los destrozos ocasionados en un tobogán de madera de un parque infantil de la capital, que quedó arruinado por un incendio provocado hacia las diez de la noche de ayer con daños que se valoran en unos 12.000 euros, han informado este martes fuentes municipales. Al parecer, un grupo de jóvenes prendió fuego a la estructura de madera del tobogán, que quedó completamente calcinada. Las llamas también afectaron al pavimento de caucho con graves desperfectos en esta instalación infantil. La intervención de los bomberos permitió extinguir el incendio en poco tiempo y evitó que las llamas se propagaran al resto de los elementos del parque, lo que hubiera agravado los daños. No es la primera vez que este parque infantil sufre este tipo de ataques. A finales de 2024 esta misma instalación ya fue objeto de otro incendio intencionado que afectó al suelo de caucho y cuya reparación supuso un coste cercano a los 18.000 euros. El Ayuntamiento de Burgos ha condenado rotundamente este episodio de vandalismo y realizado un llamamiento a la responsabilidad y al civismo, al tiempo que recuerda que los espacios públicos son patrimonio de todos y su deterioro no solo priva a los vecinos de unas instalaciones de uso común, sino que además obliga a destinar importantes recursos económicos públicos a su reparación.
Un incendio intencionado calcina el tobogán y provoca daños de más de 12.000 euros
La Policía Local de Burgos busca a los responsables de los destrozos ocasionados en un tobogán de madera de un parque infantil de la capital, que quedó arruinado por un incendio provocado hacia las diez de la noche de ayer con daños que se valoran en unos 12.000 euros, han informado este martes fuentes municipales.Al parecer, un grupo de jóvenes prendió fuego a la estructura de madera del tobogán, que quedó completamente calcinada. Las llamas también afectaron al pavimento de caucho con graves desperfectos en esta instalación infantil.La intervención de los bomberos permitió extinguir el incendio en poco tiempo y evitó que las llamas se propagaran al resto de los elementos del parque, lo que hubiera agravado los daños.No es la primera vez que este parque infantil sufre este tipo de ataques. A finales de 2024 esta misma instalación ya fue objeto de otro incendio intencionado que afectó al suelo de caucho y cuya reparación supuso un coste cercano a los 18.000 euros.El Ayuntamiento de Burgos ha condenado rotundamente este episodio de vandalismo y realizado un llamamiento a la responsabilidad y al civismo, al tiempo que recuerda que los espacios públicos son patrimonio de todos y su deterioro no solo priva a los vecinos de unas instalaciones de uso común, sino que además obliga a destinar importantes recursos económicos públicos a su reparación.
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