El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha presentado la nueva Área de Oncohematología Infantil y Adolescente del Hospital de la Vall d’Hebron, que desde su puesta en marcha en otoño del año pasado, ya ha registrado más de 400 ingresos y ha llevado a cabo un total de 72 Trasplantes de Progenitores Hematopoyéticos y terapias CAR-T.. El proyecto de reforma del espacio ha priorizado el poder ofrecer a los pacientes y familiares un espacio más amable, humano y confortable para así favorecer su bienestar, así como también se ha centrado en garantizar las óptimas condiciones de trabajo para los profesores. Al respecto, cabe recordar que las enfermedades oncohematológicas suelen requerir numerosos y prolongados periodos de hospitalización, con el impacto que ello conlleva para la vida de los pacientes y sus familiares, por lo que garantizar al máximo su bienestar y minimizar en la medida de lo posible las consecuencias de la enfermedad y su tratamiento en su día a día y sus proyectos vitales, es clave.. Una vivienda temporal. Buena fe de ello da María José, que, desde que el pasado 8 de enero diagnosticaran a su hija Ainhoa una leucemia mieloide, ha permanecido junto a la niña ingresada en Vall d’Hebron casi todo el tiempo. «Ahora llevamos desde el 27 de abril en el hospital porque le están poniendo su tercera quimioterapia, un tratamiento que es muy intenso y le deja sin defensas, de manera que ha de estar monitorizada», cuenta María José, quien señala además que «Ainhoa también sufre una osteomielitis, es decir, una infección en su rodilla izquierda».. «Este es nuestro segundo ingreso», recuerda la madre, quien ya tuvo que permanecer junto a su hija en el hospital desde el diagnóstico hasta que le dieron el alta a principios de abril. Es decir que, desde el 8 de enero, Ainhoa solo ha podido pasar en casa dos semanas, entre hospitalización y hospitalización.. Al respecto, el doctor Lucas Moreno, jefe del Servicio de Oncología y Hematología Pediátricas de Vall d’Hebron, insiste en que «el mitigar el impacto de la enfermedad en sus vidas es esencial». «Es importe que los pacientes puedan seguir haciendo ejercicio, continuar con su escolarización, puedan mantener relaciones sociales y tengan a sus familiares cerca», porque, como señala Elena Nogales, supervisora de enfermería del Servicio de Oncología y Hematología Pediátricas de Vall d’Hebron, «favorecer la socialización, el desarrollo madurativo y el bienestar emocional del paciente es esencial para asegurar la adherencia al tratamiento y mejorar su pronóstico».. En este sentido, el plan de remodelación del área se llevó a cabo a partir de una proceso de cocreación entre pacientes, familiares y profesionales para asegurar así que el nuevo espacio daba respuesta a las necesidades de todos ellos.. En lo que respecta a los pacientes y sus familias, la nueva área, que con una superficie total de 2.646 metros cuadrados duplica el espacio de la anterior, ofrece un mayor confort, mejor bienestar y más comodidad. Si bien su capacidad se mantiene, ahora, las 29 habitaciones son todas individuales, mientras que antes solo lo eran las de trasplante hematopoyético.. Así pues, el espacio cuenta con una docena de habitaciones para niños y ocho para adolescentes, las cuales son como pequeños apartamentos, con nevera, microhondas y baño completo, para favorecer y facilitar la vida familiar. En cuanto a las nueve habitaciones de entorno protegido, han pasado de medir 7 metros cuadrados cada una a triplicar su superficie y ya cuentan con una cama para el acompañante, que antes debía conformarse con una butaca, así como con baño completo, mientras que el clásico ojo de buey en la puerta de entrada que limitaba el acceso de luz y la conexión visual con el exterior ha sido sustituido por un ventanal.. Además, esta área se ha dotado de la última tecnología, lo cual, entre otras cosas, permite monitorizar a los pacientes desde el Área de Control, lo que unido a la instalación de cámaras en todas las habitaciones, permite un control continuado de los pacientes y facilita la toma de decisiones sin necesidad de interrumpir el descanso y la tranquilidad de los enfermos continuamente.. Espacios comunes. Con el fin de favorecer la socialización entre los pacientes y proporcionarles espacios de ocio y desconexión, la nueva área dispone de zonas de juego y descanso diferenciadas por franja de edad y ahí radica uno de los principales valores de este nuevo equipamiento. Y es que ahora los adolescentes y adultos jóvenes, por un lado, y los pacientes pediátricos, por el otro, tienen habitaciones en zonas separadas, así como salas de ocio diferenciadas y es que, como indica Lucas Moreno, son grupos «con necesidades diferentes».. Bajo esta consideración, la sala para los niños, que se encuentra ubicada frente al espacio para las familias, está distribuida en diferentes áreas adaptadas a las distintas etapas evolutivas de la infancia. Desde esta se puede acceder a una terraza exterior de 240 metros cuadrados, donde pacientes y familiares pueden disfrutar del aire libre.. En cuanto a la sala para los adolescentes, consta de mesas con enchufes, una pantalla de cine, una sala de recreación donde grabar vídeos y audios y una habitación con paredes de pizarra en las que pueden escribir sus pensamientos o reflexiones.. En definitiva, se trata de espacios diferenciados con los que se pretende «fomentar que los pacientes se relacionen con otras personas de su misma edad que atraviesan circunstancias similares», comenta al respecto Nogales, quien añade que, además, «llevar a cabo actividades pensadas para ellos favorece la socialización».. Por último, la zona para pacientes dispone también de un área terapéutica de rehabilitación, un aula hospitalaria para facilitar que los niños y adolescentes puedan seguir con su formación pese a estar ingresados y un despacho de psicooncología.. Todo ello favorece el bienestar de los pacientes y sus familias, como reconoce María José. «La habitación es súper completa y tiene de todo», asegura, para a continuación comentar que «además, cuando Ainhoa está estable y sus defensas lo permiten, le dejan salir de la habitación y puede entonces ir a la sala de juegos, a la terraza o al aula y esos momentos le dan vida», asegura, porque «en ocasiones se agobia por estar encerrada entre las cuatro paredes de la habitación».. En esa situación, la niña «suele cerrarse en banda y rehúye hablar con nosotros», relata María José y es entonces cuando el papel de la psicooncóloga se vuelve primordial. Así pues, pese a todo, la niña «está contenta», afirma su madre, quien explica que «desde el primer ingreso en enero, incluso ha aprendido a tocar el teclado gracias a los voluntarios».. Pero además, más allá de ofrecer un mejor bienestar y mayor confort a los pacientes, este nuevo espacio cuenta con una Unidad de Ensayos Clínicos donde se desarrollan los 60 ensayos activos en Vall d’Hebron en líneas de investigación como las terapias avanzadas y CAR-T, la terapia génica y el neuroblastoma.. La reforma del Área de Oncohematología infantil y adolescente, que se ha llevado en dos fases, la primera de las cuales, la de la zona de trasplantes, se inauguró en septiembre de 2024, supone también una mejora en las condiciones de trabajo de los profesionales, que ahora disponen de espacios más amplios y luminosos.. El proyecto ha tenido un coste total de 7,4 millones de euros, incluyendo obra y equipamiento, y ha sido financiado en su totalidad por la Fundación Albert Bosch, la Fundación Aladina y la Fundación Small
Con el doble de superficie que la anterior, cuenta con 29 habitaciones individuales y espacios comunes de ocio y descanso, todo ello distribuido en dos zonas diferencias, una para el paciente infantil y la otra, para el adolescente
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha presentado la nueva Área de Oncohematología Infantil y Adolescente del Hospital de la Vall d’Hebron, que desde su puesta en marcha en otoño del año pasado, ya ha registrado más de 400 ingresos y ha llevado a cabo un total de 72 Trasplantes de Progenitores Hematopoyéticos y terapias CAR-T.. El proyecto de reforma del espacio ha priorizado el poder ofrecer a los pacientes y familiares un espacio más amable, humano y confortable para así favorecer su bienestar, así como también se ha centrado en garantizar las óptimas condiciones de trabajo para los profesores. Al respecto, cabe recordar que las enfermedades oncohematológicas suelen requerir numerosos y prolongados periodos de hospitalización, con el impacto que ello conlleva para la vida de los pacientes y sus familiares, por lo que garantizar al máximo su bienestar y minimizar en la medida de lo posible las consecuencias de la enfermedad y su tratamiento en su día a día y sus proyectos vitales, es clave.. Una vivienda temporal. Buena fe de ello da María José, que, desde que el pasado 8 de enero diagnosticaran a su hija Ainhoa una leucemia mieloide, ha permanecido junto a la niña ingresada en Vall d’Hebron casi todo el tiempo. «Ahora llevamos desde el 27 de abril en el hospital porque le están poniendo su tercera quimioterapia, un tratamiento que es muy intenso y le deja sin defensas, de manera que ha de estar monitorizada», cuenta María José, quien señala además que «Ainhoa también sufre una osteomielitis, es decir, una infección en su rodilla izquierda».. «Este es nuestro segundo ingreso», recuerda la madre, quien ya tuvo que permanecer junto a su hija en el hospital desde el diagnóstico hasta que le dieron el alta a principios de abril. Es decir que, desde el 8 de enero, Ainhoa solo ha podido pasar en casa dos semanas, entre hospitalización y hospitalización.. Al respecto, el doctor Lucas Moreno, jefe del Servicio de Oncología y Hematología Pediátricas de Vall d’Hebron, insiste en que «el mitigar el impacto de la enfermedad en sus vidas es esencial». «Es importe que los pacientes puedan seguir haciendo ejercicio, continuar con su escolarización, puedan mantener relaciones sociales y tengan a sus familiares cerca», porque, como señala Elena Nogales, supervisora de enfermería del Servicio de Oncología y Hematología Pediátricas de Vall d’Hebron, «favorecer la socialización, el desarrollo madurativo y el bienestar emocional del paciente es esencial para asegurar la adherencia al tratamiento y mejorar su pronóstico».. En este sentido, el plan de remodelación del área se llevó a cabo a partir de una proceso de cocreación entre pacientes, familiares y profesionales para asegurar así que el nuevo espacio daba respuesta a las necesidades de todos ellos.. En lo que respecta a los pacientes y sus familias, la nueva área, que con una superficie total de 2.646 metros cuadrados duplica el espacio de la anterior, ofrece un mayor confort, mejor bienestar y más comodidad. Si bien su capacidad se mantiene, ahora, las 29 habitaciones son todas individuales, mientras que antes solo lo eran las de trasplante hematopoyético.. Así pues, el espacio cuenta con una docena de habitaciones para niños y ocho para adolescentes, las cuales son como pequeños apartamentos, con nevera, microhondas y baño completo, para favorecer y facilitar la vida familiar.En cuanto a las nueve habitaciones de entorno protegido, han pasado de medir 7 metros cuadrados cada una a triplicar su superficie y ya cuentan con una cama para el acompañante, que antes debía conformarse con una butaca, así como con baño completo, mientras que el clásico ojo de buey en la puerta de entrada que limitaba el acceso de luz y la conexión visual con el exterior ha sido sustituido por un ventanal.. Además, esta área se ha dotado de la última tecnología, lo cual, entre otras cosas, permite monitorizar a los pacientes desde el Área de Control, lo que unido a la instalación de cámaras en todas las habitaciones, permite un control continuado de los pacientes y facilita la toma de decisiones sin necesidad de interrumpir el descanso y la tranquilidad de los enfermos continuamente.. Espacios comunes. Con el fin de favorecer la socialización entre los pacientes y proporcionarles espacios de ocio y desconexión, la nueva área dispone de zonas de juego y descanso diferenciadas por franja de edad y ahí radica uno de los principales valores de este nuevo equipamiento. Y es que ahora los adolescentes y adultos jóvenes, por un lado, y los pacientes pediátricos, por el otro, tienen habitaciones en zonas separadas, así como salas de ocio diferenciadas y es que, como indica Lucas Moreno, son grupos «con necesidades diferentes».. Bajo esta consideración, la sala para los niños, que se encuentra ubicada frente al espacio para las familias, está distribuida en diferentes áreas adaptadas a las distintas etapas evolutivas de la infancia. Desde esta se puede acceder a una terraza exterior de 240 metros cuadrados, donde pacientes y familiares pueden disfrutar del aire libre.. En cuanto a la sala para los adolescentes, consta de mesas con enchufes, una pantalla de cine, una sala de recreación donde grabar vídeos y audios y una habitación con paredes de pizarra en las que pueden escribir sus pensamientos o reflexiones.. En definitiva, se trata de espacios diferenciados con los que se pretende «fomentar que los pacientes se relacionen con otras personas de su misma edad que atraviesan circunstancias similares», comenta al respecto Nogales, quien añade que, además, «llevar a cabo actividades pensadas para ellos favorece la socialización».. Por último, la zona para pacientes dispone también de un área terapéutica de rehabilitación, un aula hospitalaria para facilitar que los niños y adolescentes puedan seguir con su formación pese a estar ingresados y un despacho de psicooncología.. Todo ello favorece el bienestar de los pacientes y sus familias, como reconoce María José. «La habitación es súper completa y tiene de todo», asegura, para a continuación comentar que «además, cuando Ainhoa está estable y sus defensas lo permiten, le dejan salir de la habitación y puede entonces ir a la sala de juegos, a la terraza o al aula y esos momentos le dan vida», asegura, porque «en ocasiones se agobia por estar encerrada entre las cuatro paredes de la habitación».. En esa situación, la niña «suele cerrarse en banda y rehúye hablar con nosotros», relata María José y es entonces cuando el papel de la psicooncóloga se vuelve primordial. Así pues, pese a todo, la niña «está contenta», afirma su madre, quien explica que «desde el primer ingreso en enero, incluso ha aprendido a tocar el teclado gracias a los voluntarios».. Pero además, más allá de ofrecer un mejor bienestar y mayor confort a los pacientes, este nuevo espacio cuenta con una Unidad de Ensayos Clínicos donde se desarrollan los 60 ensayos activos en Vall d’Hebron en líneas de investigación como las terapias avanzadas y CAR-T, la terapia génica y el neuroblastoma.. La reforma del Área de Oncohematología infantil y adolescente, que se ha llevado en dos fases, la primera de las cuales, la de la zona de trasplantes, se inauguró en septiembre de 2024, supone también una mejora en las condiciones de trabajo de los profesionales, que ahora disponen de espacios más amplios y luminosos.. El proyecto ha tenido un coste total de 7,4 millones de euros, incluyendo obra y equipamiento, y ha sido financiado en su totalidad por la Fundación Albert Bosch, la Fundación Aladina y la Fundación Small
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