Un equipo de investigadores españoles ha desarrollado una técnica que permite aislar y estudiar directamente neuronas humanas implicadas en trastornos mentales como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la esquizofrenia o los trastornos del espectro autista, un avance que abre nuevas vías para «analizar cómo factores como el estrés o el entorno influyen en estas patologías».. El método, «sencillo, económico y replicable», se centra en las interneuronas ‘GABAérgicas’, células clave para mantener el equilibrio entre la actividad excitatoria e inhibitoria del cerebro, cuyo mal funcionamiento se ha relacionado con diversos trastornos psiquiátricos.. El estudio ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX), el Hospital Universitario Ramón y Cajal y el Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (Irycis), con trabajo experimental realizado en el Laboratorio de Investigaciones Biológicas Profesor Giacomo Rizzolatti, en el Parque Científico de Madrid.. «Romper una barrera técnica». Según explicó el investigador Raúl Alelú-Paz, uno de los impulsores del trabajo, el objetivo era «romper una barrera técnica» que dificultaba el estudio directo de estas neuronas en humanos y facilitar que cualquier grupo científico pueda aplicar esta metodología, incluso con recursos limitados.. El protocolo, denominado ‘HIN-Epi’, permite aislar núcleos de interneuronas a partir de pequeñas muestras de tejido cerebral humano post mortem, desde apenas 0,1 gramos, mediante técnicas de digestión enzimática, separación por densidad y citometría de flujo, sin necesidad de equipamiento sofisticado.. Hasta ahora, la investigación en este campo se basaba principalmente en modelos animales o en tejidos periféricos como sangre o saliva, que no reflejan con precisión lo que ocurre en el cerebro humano. Además, la técnica ha sido validada con muestras de distintos donantes, lo que «refuerza su fiabilidad y su potencial aplicación en contextos clínicos y de investigación».. Estudiar modificaciones epigenéticas. Uno de los principales aportes del avance es la posibilidad de estudiar modificaciones epigenéticas, es decir, cambios químicos en el ADN que alteran la expresión de los genes sin modificar su secuencia. En este sentido, los investigadores analizaron la metilación del gen ‘GRM3’, vinculado a la esquizofrenia y a la regulación del neurotransmisor glutamato, observando que estas neuronas permiten identificar de forma clara alteraciones asociadas a factores ambientales.. «El innovador enfoque permite extraer información directamente de las neuronas reales, no de tejidos sustitutos, lo que cambia la forma de abordar la salud mental desde la biología», señaló el coautor principal Ariel Cariaga-Martínez.. Para validar el método, el equipo generó interneuronas en laboratorio a partir de células madre pluripotentes inducidas (iPSCs) y comparó su perfil molecular con el de las células obtenidas del tejido cerebral, constatando «una alta coincidencia entre ambas».. Los investigadores subrayaron además el carácter abierto del protocolo, publicado con detalle para facilitar su adopción por otros equipos científicos. «Queríamos democratizar el acceso a este tipo de investigación y eliminar barreras económicas», apuntó Alelú-Paz.. Este avance proporciona una herramienta accesible para estudiar directamente las neuronas implicadas en enfermedades mentales, lo que podría contribuir a «mejorar su comprensión y, a largo plazo, el desarrollo de tratamientos más eficaces».
El método se centra en las interneuronas ‘GABAérgicas’, células clave para mantener el equilibrio entre la actividad excitatoria e inhibitoria del cerebro.
Un equipo de investigadores españoles ha desarrollado una técnica que permite aislar y estudiar directamente neuronas humanas implicadas en trastornos mentales como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la esquizofrenia o los trastornos del espectro autista, un avance que abre nuevas vías para «analizar cómo factores como el estrés o el entorno influyen en estas patologías».. El método, «sencillo, económico y replicable», se centra en las interneuronas ‘GABAérgicas’, células clave para mantener el equilibrio entre la actividad excitatoria e inhibitoria del cerebro, cuyo mal funcionamiento se ha relacionado con diversos trastornos psiquiátricos.. El estudio ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX), el Hospital Universitario Ramón y Cajal y el Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (Irycis), con trabajo experimental realizado en el Laboratorio de Investigaciones Biológicas Profesor Giacomo Rizzolatti, en el Parque Científico de Madrid.. «Romper una barrera técnica». Según explicó el investigador Raúl Alelú-Paz, uno de los impulsores del trabajo, el objetivo era «romper una barrera técnica» que dificultaba el estudio directo de estas neuronas en humanos y facilitar que cualquier grupo científico pueda aplicar esta metodología, incluso con recursos limitados.. El protocolo, denominado ‘HIN-Epi’, permite aislar núcleos de interneuronas a partir de pequeñas muestras de tejido cerebral humano post mortem, desde apenas 0,1 gramos, mediante técnicas de digestión enzimática, separación por densidad y citometría de flujo, sin necesidad de equipamiento sofisticado.. Hasta ahora, la investigación en este campo se basaba principalmente en modelos animales o en tejidos periféricos como sangre o saliva, que no reflejan con precisión lo que ocurre en el cerebro humano. Además, la técnica ha sido validada con muestras de distintos donantes, lo que «refuerza su fiabilidad y su potencial aplicación en contextos clínicos y de investigación».. Estudiar modificaciones epigenéticas. Uno de los principales aportes del avance es la posibilidad de estudiar modificaciones epigenéticas, es decir, cambios químicos en el ADN que alteran la expresión de los genes sin modificar su secuencia. En este sentido, los investigadores analizaron la metilación del gen ‘GRM3’, vinculado a la esquizofrenia y a la regulación del neurotransmisor glutamato, observando que estas neuronas permiten identificar de forma clara alteraciones asociadas a factores ambientales.. «El innovador enfoque permite extraer información directamente de las neuronas reales, no de tejidos sustitutos, lo que cambia la forma de abordar la salud mental desde la biología», señaló el coautor principal Ariel Cariaga-Martínez.. Para validar el método, el equipo generó interneuronas en laboratorio a partir de células madre pluripotentes inducidas (iPSCs) y comparó su perfil molecular con el de las células obtenidas del tejido cerebral, constatando «una alta coincidencia entre ambas».. Los investigadores subrayaron además el carácter abierto del protocolo, publicado con detalle para facilitar su adopción por otros equipos científicos. «Queríamos democratizar el acceso a este tipo de investigación y eliminar barreras económicas», apuntó Alelú-Paz.. Este avance proporciona una herramienta accesible para estudiar directamente las neuronas implicadas en enfermedades mentales, lo que podría contribuir a «mejorar su comprensión y, a largo plazo, el desarrollo de tratamientos más eficaces».
