La parlamentaria holandesa Mona Keyser desató la polémica tras pedir medidas más severas contra los implicados en los disturbios que siguieron a las celebraciones por la victoria de la selección marroquí sobre los Países Bajos. Incluso sugirió, en algunos casos, disparar a las piernas de quienes atacaran a los agentes de policía. Las declaraciones de Keyser se produjeron tras los sucesos en el distrito de Schilderswijk, en La Haya, donde cientos de personas salieron a las calles para celebrar la victoria marroquí. Algunas de estas concentraciones se tornaron violentas, con enfrentamientos entre jóvenes y la policía, que incluyeron lanzamiento de piedras y cristales, y el uso de fuegos artificiales. La parlamentaria neerlandesa instó a la policía y a la fiscalía a actuar con rapidez y decisión para prevenir la repetición de tales disturbios. También propuso establecer cordones de seguridad alrededor de las zonas afectadas por los disturbios y ampliar el alcance de la fuerza cuando fuera necesario, incluyendo disparar a las piernas de los manifestantes en ciertos casos. Estas declaraciones suscitaron reacciones encontradas en los Países Bajos. Sus críticos argumentaron que abogar por el uso de munición real durante las celebraciones públicas podría intensificar la violencia, mientras que sus partidarios sostuvieron que proteger a los agentes de policía y hacer frente a los ataques contra ellos requería medidas más contundentes.
La desproporcionada propuesta ha contado con muchos apoyos
La parlamentaria holandesa Mona Keyser desató la polémica tras pedir medidas más severas contra los implicados en los disturbios que siguieron a las celebraciones por la victoria de la selección marroquí sobre los Países Bajos. Incluso sugirió, en algunos casos, disparar a las piernas de quienes atacaran a los agentes de policía.Las declaraciones de Keyser se produjeron tras los sucesos en el distrito de Schilderswijk, en La Haya, donde cientos de personas salieron a las calles para celebrar la victoria marroquí. Algunas de estas concentraciones se tornaron violentas, con enfrentamientos entre jóvenes y la policía, que incluyeron lanzamiento de piedras y cristales, y el uso de fuegos artificiales.La parlamentaria neerlandesa instó a la policía y a la fiscalía a actuar con rapidez y decisión para prevenir la repetición de tales disturbios. También propuso establecer cordones de seguridad alrededor de las zonas afectadas por los disturbios y ampliar el alcance de la fuerza cuando fuera necesario, incluyendo disparar a las piernas de los manifestantes en ciertos casos.Estas declaraciones suscitaron reacciones encontradas en los Países Bajos. Sus críticos argumentaron que abogar por el uso de munición real durante las celebraciones públicas podría intensificar la violencia, mientras que sus partidarios sostuvieron que proteger a los agentes de policía y hacer frente a los ataques contra ellos requería medidas más contundentes.
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