Escribo hoy, amable lector, sobre una abulense que ha participado en centenares de encuentros y congresos y es autora de más de 70 publicaciones. Pero Sonsoles Sánchez Reyes, no pone altavoces a lo que hace. Es discreta y pertenece a esas personas de las que Don Antonio Machado decía que, “a su trabajo acuden, con su dinero pagan y, al final, nada nos deben, les debemos cuánto escriben” y cuanto hacen.. En el caso de Sánchez-Reyes, desde la Universidad de Ávila, los Cursos Internacionales de la Usal, o el Área de Humanidades de la Institución Gran Duque de Alba, además de sus constantes artículos y conferencias. Publica ahora ‘Lo que perdieron los héroes’, Premio Internacional Cuadernos del Laberinto de Historia, Biografía y Memorias’.. Un relato que presenta las encrucijadas vitales de personajes y hechos históricos, más o menos conocidos, que fueron obligados a desarrollar una enorme capacidad de superación, en medio de dudas, oscuridades y quebrantos, pero que no traicionaron por ello su voz creativa y veraz, por más enfermedades, persecuciones y tribulaciones que se ensañarán con ellos, como fue el caso de Monet, pintando frenéticamente unos colores que ya no podía percibir a través de sus ojos, que habían perdido la visión, pero que si permanecían en los pliegues de su corazón y los veía sin verlos o la historia del Empecinado, quien tras someter al invasor extranjero, fue fiel a sus principios hasta el punto de ser ejecutado por el propio monarca, al que había servido lealmente.. O San Lucas, el evangelista que, sin haber conocido a Cristo, viajó hasta tierras lejanas para predicar su Palabra. Sin olvidar a aquellos supervivientes santanderinos capaces de reconstruir con sus manos una ciudad en escombros. Lo más atractivo de los héroes que desfilan por las páginas de este libro ameno y bien pensado, es su capacidad para sobreponerse; para vivir desde el empeño y la valentía, por más miedos y contrariedades que se crucen en sus vidas.. En Castilla y León, tenemos abundantes escritores de inteligencia serena, -de los que apenas se habla- pero en los que es bueno reparar, por lo que aportan al saber de esta tierra. Sonsoles Sánchez-Reyes rescata la historia oculta y gestas sobrecogedoras de un buen puñado de héroes. Pero, sobre todo, da voz a creadores que auparon la vida desde la nada, la esclavitud, o una existencia desconocida pero encarnan las convicciones y verdades eternas que hacen que el mundo siga caminando.. La mayor parte de ellos trabajaron en silencio, con humildad, con tenacidad, en medio de los infortunios propios de la frágil naturaleza humana, para apuntalar una sociedad libre, como es el caso de Dickens, tras aquél accidente ferroviario que lo marcó para siempre. Pero si algo los une a todos, es la humanización de lo Divino. Esa capacidad para vivir con naturalidad la trascendencia y aferrarse a la vida y a la esperanza, aún en la duda o el desespero. Sin olvidar nunca que una fe que no duda es una fe dudosa.
Sánchez-Reyes publica «Lo que perdieron los héroes’, Premio Internacional Cuadernos del Laberinto de Historia, Biografía y Memorias»
Escribo hoy, amable lector, sobre una abulense que ha participado en centenares de encuentros y congresos y es autora de más de 70 publicaciones. Pero Sonsoles Sánchez Reyes, no pone altavoces a lo que hace. Es discreta y pertenece a esas personas de las que Don Antonio Machado decía que, “a su trabajo acuden, con su dinero pagan y, al final, nada nos deben, les debemos cuánto escriben” y cuanto hacen.. En el caso de Sánchez-Reyes, desde la Universidad de Ávila, los Cursos Internacionales de la Usal, o el Área de Humanidades de la Institución Gran Duque de Alba, además de sus constantes artículos y conferencias. Publica ahora ‘Lo que perdieron los héroes’, Premio Internacional Cuadernos del Laberinto de Historia, Biografía y Memorias’.. Un relato que presenta las encrucijadas vitales de personajes y hechos históricos, más o menos conocidos, que fueron obligados a desarrollar una enorme capacidad de superación, en medio de dudas, oscuridades y quebrantos, pero que no traicionaron por ello su voz creativa y veraz, por más enfermedades, persecuciones y tribulaciones que se ensañarán con ellos, como fue el caso de Monet, pintando frenéticamente unos colores que ya no podía percibir a través de sus ojos, que habían perdido la visión, pero que si permanecían en los pliegues de su corazón y los veía sin verlos o la historia del Empecinado, quien tras someter al invasor extranjero, fue fiel a sus principios hasta el punto de ser ejecutado por el propio monarca, al que había servido lealmente.. O San Lucas, el evangelista que, sin haber conocido a Cristo, viajó hasta tierras lejanas para predicar su Palabra. Sin olvidar a aquellos supervivientes santanderinos capaces de reconstruir con sus manos una ciudad en escombros. Lo más atractivo de los héroes que desfilan por las páginas de este libro ameno y bien pensado, es su capacidad para sobreponerse; para vivir desde el empeño y la valentía, por más miedos y contrariedades que se crucen en sus vidas.. En Castilla y León, tenemos abundantes escritores de inteligencia serena, -de los que apenas se habla- pero en los que es bueno reparar, por lo que aportan al saber de esta tierra. Sonsoles Sánchez-Reyes rescata la historia oculta y gestas sobrecogedoras de un buen puñado de héroes. Pero, sobre todo, da voz a creadores que auparon la vida desde la nada, la esclavitud, o una existencia desconocida pero encarnan las convicciones y verdades eternas que hacen que el mundo siga caminando.. La mayor parte de ellos trabajaron en silencio, con humildad, con tenacidad, en medio de los infortunios propios de la frágil naturaleza humana, para apuntalar una sociedad libre, como es el caso de Dickens, tras aquél accidente ferroviario que lo marcó para siempre. Pero si algo los une a todos, es la humanización de lo Divino. Esa capacidad para vivir con naturalidad la trascendencia y aferrarse a la vida y a la esperanza, aún en la duda o el desespero. Sin olvidar nunca que una fe que no duda es una fe dudosa.
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