Hace unos meses, en la calle principal del municipio gerundense de Sant Feliu de Guíxols, aparecieron hasta ocho pinos muertos. Los árboles llevaban más de veinte años plantados, y aparecieron muertos por envenenamiento con algún tipo de producto químico. En declaraciones a TV3, el alcalde de Sant Feliu de Guíxols, Carles Motas, aseguró ayer que los responsables, que todavía no están identificados, «hicieron un agujero en la base donde pusieron el veneno». Un año después, los árboles han muerto. El alcalde «tiene todas las sospechas, algunas muy claras», pero «no puede demostrar» ninguna de ellas. Sin embargo, la hipótesis más extendida por el municipio es que un grupo de vecinos podrían haber envenenado a los árboles para tener mejores vistas al mar. «Oficiosamente no puedo dar una opinión», añadió Motas. En cualquier caso, el alcalde aseguró que durante este verano dejarán los árboles «para que la gente lo vea, y quién lo ha hecho pueda sentir vergüenza», pero cuando pase la temporada de verano «pensaremos en replantar». Así, si las teorías son ciertas, los vecinos no habrán conseguido su objetivo.
«Oficiosamente no puedo dar una opinión», asegura el alcalde de Sant Feliu de Guíxols
Hace unos meses, en la calle principal del municipio gerundense de Sant Feliu de Guíxols, aparecieron hasta ocho pinos muertos. Los árboles llevaban más de veinte años plantados, y aparecieron muertos por envenenamiento con algún tipo de producto químico.En declaraciones a TV3, el alcalde de Sant Feliu de Guíxols, Carles Motas, aseguró ayer que los responsables, que todavía no están identificados, «hicieron un agujero en la base donde pusieron el veneno». Un año después, los árboles han muerto.El alcalde «tiene todas las sospechas, algunas muy claras», pero «no puede demostrar» ninguna de ellas. Sin embargo, la hipótesis más extendida por el municipio es que un grupo de vecinos podrían haber envenenado a los árboles para tener mejores vistas al mar. «Oficiosamente no puedo dar una opinión», añadió Motas.En cualquier caso, el alcalde aseguró que durante este verano dejarán los árboles «para que la gente lo vea, y quién lo ha hecho pueda sentir vergüenza», pero cuando pase la temporada de verano «pensaremos en replantar». Así, si las teorías son ciertas, los vecinos no habrán conseguido su objetivo.
Noticias de Cataluña en La Razón
