La figura del tutor en los centros educativos atraviesa un momento complicado. Cada vez son más los profesores que rechazan asumir esta responsabilidad, una situación que, según explica el docente y creador de contenido Arturo, conocido en TikTok como @estotambieneseducar, no responde a una falta de compromiso con los alumnos, sino a la creciente carga de trabajo que implica el cargo. En un vídeo publicado en la red social, el profesor ha querido desmontar una idea que, a su juicio, está muy extendida. «Voy a contaros un secreto y es que cada vez hay más profesores que no quieren ser tutores y no es porque no quieran ayudar a sus alumnos», comienza explicando. «Mucha gente no sabe lo que hoy significa ser tutor» A continuación, detalla cómo ha cambiado el papel del tutor en los últimos años. «Mucha gente no sabe lo que hoy significa ser tutor», afirma, antes de enumerar algunas de sus funciones. «Ya no solo es pasar lista, es mediar en conflictos, hablar con familias, gestionar problemas de convivencia, coordinarse con orientación, rellenar multitud de informes, hacer llamadas y atender situaciones personales muy complicadas». El docente asegura que todas esas responsabilidades se desarrollan «muchas veces sin una formación específica, con muy poco tiempo y con escasos recursos». Además, denuncia que, en muchas comunidades autónomas, esta labor «apenas tiene reconocimiento ni remuneración». Desde su experiencia, considera que a los profesores se les exige asumir cada vez más funciones que van mucho más allá de impartir clase. «Cada año se nos pide ser psicólogos, mediadores, trabajadores sociales, administrativos y, además, que todo funcione perfectamente», señala. Arturo también critica que la figura del tutor sea la primera a la que se recurre cuando surge cualquier incidencia en el centro educativo. «Cuando un alumno tiene un problema, todo el mundo mira al tutor. Cuando hay que hablar con la familia, todo el mundo mira al tutor», explica. Sin embargo, lamenta que ese protagonismo desaparezca cuando llega el momento de reconocer el trabajo que realizan. «Cuando hablamos de reconocer esa responsabilidad, ahí el tutor desaparece», sostiene. «Quizá ha llegado el momento de dejar de cargar cada vez más pesos sobre la tutoría» Por ello, considera que ha llegado el momento de replantear el funcionamiento de las tutorías. «Quizá ha llegado el momento de dejar de cargar cada vez más pesos sobre la tutoría y empezar a darle las herramientas que necesita», reclama. El profesor concluye su reflexión reivindicando el valor que tiene esta figura dentro del sistema educativo, pero insistiendo en que necesita más apoyo institucional. «Una buena tutoría puede cambiar la vida de un alumno», asegura. No obstante, advierte de que «no podemos seguir pidiéndole milagros a quien cada año tiene menos medios para hacer cada vez más trabajo», una situación que, en su opinión, merece una reflexión profunda sobre el papel q
En un vídeo publicado en la red social, el profesor ha querido desmontar una idea que, a su juicio, está muy extendida
La figura del tutor en los centros educativos atraviesa un momento complicado. Cada vez son más los profesores que rechazan asumir esta responsabilidad, una situación que, según explica el docente y creador de contenido Arturo, conocido en TikTok como @estotambieneseducar, no responde a una falta de compromiso con los alumnos, sino a la creciente carga de trabajo que implica el cargo.En un vídeo publicado en la red social, el profesor ha querido desmontar una idea que, a su juicio, está muy extendida. «Voy a contaros un secreto y es que cada vez hay más profesores que no quieren ser tutores y no es porque no quieran ayudar a sus alumnos», comienza explicando.»Mucha gente no sabe lo que hoy significa ser tutor»A continuación, detalla cómo ha cambiado el papel del tutor en los últimos años. «Mucha gente no sabe lo que hoy significa ser tutor», afirma, antes de enumerar algunas de sus funciones. «Ya no solo es pasar lista, es mediar en conflictos, hablar con familias, gestionar problemas de convivencia, coordinarse con orientación, rellenar multitud de informes, hacer llamadas y atender situaciones personales muy complicadas».El docente asegura que todas esas responsabilidades se desarrollan «muchas veces sin una formación específica, con muy poco tiempo y con escasos recursos». Además, denuncia que, en muchas comunidades autónomas, esta labor «apenas tiene reconocimiento ni remuneración».Desde su experiencia, considera que a los profesores se les exige asumir cada vez más funciones que van mucho más allá de impartir clase. «Cada año se nos pide ser psicólogos, mediadores, trabajadores sociales, administrativos y, además, que todo funcione perfectamente», señala.Arturo también critica que la figura del tutor sea la primera a la que se recurre cuando surge cualquier incidencia en el centro educativo. «Cuando un alumno tiene un problema, todo el mundo mira al tutor. Cuando hay que hablar con la familia, todo el mundo mira al tutor», explica.Sin embargo, lamenta que ese protagonismo desaparezca cuando llega el momento de reconocer el trabajo que realizan. «Cuando hablamos de reconocer esa responsabilidad, ahí el tutor desaparece», sostiene.»Quizá ha llegado el momento de dejar de cargar cada vez más pesos sobre la tutoría»Por ello, considera que ha llegado el momento de replantear el funcionamiento de las tutorías. «Quizá ha llegado el momento de dejar de cargar cada vez más pesos sobre la tutoría y empezar a darle las herramientas que necesita», reclama.El profesor concluye su reflexión reivindicando el valor que tiene esta figura dentro del sistema educativo, pero insistiendo en que necesita más apoyo institucional. «Una buena tutoría puede cambiar la vida de un alumno», asegura. No obstante, advierte de que «no podemos seguir pidiéndole milagros a quien cada año tiene menos medios para hacer cada vez más trabajo», una situación que, en su opinión, merece una reflexión profunda sobre el papel que desempeñan l
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