Para muchas personas mayores, controlar los gastos de cada mes resulta especialmente importante. En Andalucía existe una opción que permite almorzar por 2,80 euros en determinados Centros de Participación Activa de la Junta gracias a la Tarjeta Andalucía Junta 65.. El precio máximo habitual del menú es de 5,61 euros. Sin embargo, las personas titulares de la modalidad Oro de esta tarjeta abonan únicamente la mitad, por lo que el coste se reduce hasta los 2,80 euros.. La Junta de Andalucía señala que este servicio busca facilitar el acceso de las personas mayores a una alimentación saludable y, al mismo tiempo, favorecer la convivencia y combatir situaciones de soledad. Durante el primer semestre de 2026 se sirvieron más de 185.000 comidas bonificadas a través de este programa.. El menú incluye dos platos, postre y bebida. El servicio no está disponible en todos los Centros de Participación Activa y su funcionamiento está condicionado, entre otros requisitos, a que exista una demanda mínima de diez usuarios.. Quién puede conseguir la Tarjeta Oro. La Tarjeta Andalucía Junta 65 es gratuita y se ofrece en dos modalidades, Verde y Oro. Para solicitarla es necesario cumplir dos requisitos generales:. Tener 65 años o más.. Residir en un municipio de Andalucía.. Para obtener la modalidad Oro es necesario, además, acreditar que los ingresos personales del año anterior son inferiores al 75% del IPREM. Quienes superen ese límite pueden acceder a la modalidad Verde, que también permite beneficiarse de diferentes servicios y descuentos.. Entre las ventajas asociadas a la tarjeta se encuentran bonificaciones en transporte, productos ópticos, prótesis auditivas y otros servicios destinados a las personas mayores.. La tarjeta puede solicitarse durante todo el año. El trámite está disponible por Internet a través de la Junta de Andalucía mediante los sistemas de identificación electrónica admitidos. También puede utilizarse el modelo oficial de solicitud y recurrir a los canales presenciales habilitados por la Administración autonómica.. Tiene 75 años, vive sola y ha dejado de buscar ofertas: «Ahorrar dinero ya no tiene sentido». Yoshiko, nombre ficticio de una mujer japonesa de 75 años, es viuda y vive sola en una casa unifamiliar. Cada mes recibe 110.000 yenes, unos 595 euros al cambio, que constituyen su única fuente de ingresos.. Durante años ha intentado reducir al máximo sus gastos en alimentación y productos de primera necesidad. Comparaba habitualmente los folletos de distintos supermercados e incluso se desplazaba hasta establecimientos alejados de su casa para encontrar precios más bajos, pese a que esos trayectos cada vez le resultaban más difíciles.. Con el paso del tiempo comenzó a preguntarse si ese esfuerzo realmente compensaba. «Por mucho que intente ir al supermercado más barato, al final no ahorro mucho. Intentar ahorrar unas pocas decenas de yenes solo me deja con una sensación de vacío», explicó.. El cansancio y las dificultades físicas propias de la edad hicieron que finalmente cambiara sus hábitos. Yoshiko empezó a comprar con mayor frecuencia en tiendas de conveniencia situadas a pocos minutos de su domicilio, aunque los precios fueran algo más elevados, priorizando así la comodidad frente al pequeño ahorro que obtenía desplazándose más lejos.
Quiénes cuentan con la versión oro de la Tarjeta Andalucía Junta 65 podrán ahorrarse una buena cantidad de dinero al mes en comida
Para muchas personas mayores, controlar los gastos de cada mes resulta especialmente importante. En Andalucía existe una opción que permite almorzar por 2,80 euros en determinados Centros de Participación Activa de la Junta gracias a la Tarjeta Andalucía Junta 65.. El precio máximo habitual del menú es de 5,61 euros. Sin embargo, las personas titulares de la modalidad Oro de esta tarjeta abonan únicamente la mitad, por lo que el coste se reduce hasta los 2,80 euros.. La Junta de Andalucía señala que este servicio busca facilitar el acceso de las personas mayores a una alimentación saludable y, al mismo tiempo, favorecer la convivencia y combatir situaciones de soledad. Durante el primer semestre de 2026 se sirvieron más de 185.000 comidas bonificadas a través de este programa.. El menú incluye dos platos, postre y bebida. El servicio no está disponible en todos los Centros de Participación Activa y su funcionamiento está condicionado, entre otros requisitos, a que exista una demanda mínima de diez usuarios.. Quién puede conseguir la Tarjeta Oro. La Tarjeta Andalucía Junta 65 es gratuita y se ofrece en dos modalidades, Verde y Oro. Para solicitarla es necesario cumplir dos requisitos generales:. Tener 65 años o más.. Residir en un municipio de Andalucía.. Para obtener la modalidad Oro es necesario, además, acreditar que los ingresos personales del año anterior son inferiores al 75% del IPREM. Quienes superen ese límite pueden acceder a la modalidad Verde, que también permite beneficiarse de diferentes servicios y descuentos.. Entre las ventajas asociadas a la tarjeta se encuentran bonificaciones en transporte, productos ópticos, prótesis auditivas y otros servicios destinados a las personas mayores.. La tarjeta puede solicitarse durante todo el año. El trámite está disponible por Internet a través de la Junta de Andalucía mediante los sistemas de identificación electrónica admitidos. También puede utilizarse el modelo oficial de solicitud y recurrir a los canales presenciales habilitados por la Administración autonómica.. Tiene 75 años, vive sola y ha dejado de buscar ofertas: «Ahorrar dinero ya no tiene sentido». Yoshiko, nombre ficticio de una mujer japonesa de 75 años, es viuda y vive sola en una casa unifamiliar. Cada mes recibe 110.000 yenes, unos 595 euros al cambio, que constituyen su única fuente de ingresos.. Durante años ha intentado reducir al máximo sus gastos en alimentación y productos de primera necesidad. Comparaba habitualmente los folletos de distintos supermercados e incluso se desplazaba hasta establecimientos alejados de su casa para encontrar precios más bajos, pese a que esos trayectos cada vez le resultaban más difíciles.. Con el paso del tiempo comenzó a preguntarse si ese esfuerzo realmente compensaba. «Por mucho que intente ir al supermercado más barato, al final no ahorro mucho. Intentar ahorrar unas pocas decenas de yenes solo me deja con una sensación de vacío», explicó.. El cansancio y las dificultades físicas propias de la edad hicieron que finalmente cambiara sus hábitos. Yoshiko empezó a comprar con mayor frecuencia en tiendas de conveniencia situadas a pocos minutos de su domicilio, aunque los precios fueran algo más elevados, priorizando así la comodidad frente al pequeño ahorro que obtenía desplazándose más lejos.
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