La vivienda vive un momento complicado en España, especialmente para los jóvenes. Las medidas implantadas no terminan de funcionar como ejemplifica el aval ICO del Gobierno para facilitar la compra de vivienda por parte menores de 35 años, que tiene un alcance muy limitado ya que solo uno de cada cinco compradores jóvenes de vivienda (19%) lo ha solicitado, según datos de Fotocasa. Esto provoca que muchos jóvenes españoles alarguen su estancia en casa de sus padres.. Otros quieren ahorrar, pero también vivir su propia vida. Algunos buscan soluciones dentro de España como irse a los pueblos o incluso vivir en autocaravanas y contenedores. Otra opción cada vez más recurrente es emigrar hacia países con sueldos superiores que permitan ahorrar pese a vivir de manera autónoma. No significa que el precio de la vivienda sea menor necesariamente, pero el balance con el sueldo es más positivo. Uno de esos españoles es David, que ahora vive en Noruega: «Vivir en Noruega me cambió incluso la forma de ver el futuro. Aquí por primera vez sentí que comprar vivienda podía ser algo real».. Cómo es comprar una casa en Noruega. El joven desveló las grandes diferencias entre ambos países: «Cuando vivía en España, comprar una casa siempre parecía algo súper difícil». Muchos jóvenes españoles ven la posibilidad de adquirir una vivienda como algo fuera de sus manos: «Como si fuera una meta súper difícil para la gente normal», añade. Cree que esta sensación no se da en el país nórdico: «Aquí la sensación es diferente». También pide romper con la idealización: «Y no, no es porque Noruega sea perfecta ni porque aquí todo sea más fácil».. David revela la gran diferencia: «Es por la sensación de estabilidad que te dan». Cree que hay un hilo de esperanza que se ha perdido prácticamente en España: «Si trabajas y haces las cosas bien, puedes construir algo». Cree que ahí está el punto que lo condiciona todo: «Es que eso cambia muchísimo la manera de ver el futuro». En nuestro país la situación es opuesta: «Creo que en España mucha gente de mi generación piensa o siente que nunca va a poder comprarse nada».. Una vida a futuro. «Eso desgraciadamente acaba afectando como imaginas tu vida», añade sobre la imposibilidad de adquirir una casa en propiedad en España. Cree que Noruega permite una planificación a la que en España solo aspiran las personas con muchos recursos: «Aquí por primera vez he sentido que puedo construir una vida estable y que puede ser real». Esto ayuda en todos los aspectos: «Sinceramente creo que eso da mucha paz mental». «Noruega tiene muchísimos problemas, pero hay algo aquí que hace que el futuro dé bastante menos miedo en España», sentencia sobre su experiencia en el país nórdico.. Más asequible no significa sencillo. David también desveló en otro de sus vídeos que conseguir una vivienda en Noruega es una batalla: «En Noruega puedes perder la casa de tus sueños en cinco minutos y solo porque alguien ofreció 1.000 euros más que tú». «Comprar una vivienda en Bergen no es lo mismo que en España. Aquí no negocias tranquilo ni firmas cuando quieres tampoco», avisa. Así es el proceso: «Vas a la visita, la casa te gusta y empieza una batalla encarnizada, es decir, una subasta entre los compradores».. El sistema es muy claro: «La gente empieza a subir el precio en tiempo real y el dueño puede aceptar la oferta que mejor le convenga y se termina la subasta». La conclusión es clara: «Si lo piensas mucho, la casa desaparece. Por eso mucha gente dice que comprar una vivienda en Noruega es más una competición que una compra».
David explicó las posibilidades para los jóvenes en el país nórdico: «Si trabajas y haces las cosas bien, puedes construir algo»
La vivienda vive un momento complicado en España, especialmente para los jóvenes. Las medidas implantadas no terminan de funcionar como ejemplifica el aval ICO del Gobierno para facilitar la compra de vivienda por parte menores de 35 años, que tiene un alcance muy limitado ya que solo uno de cada cinco compradores jóvenes de vivienda (19%) lo ha solicitado, según datos de Fotocasa. Esto provoca que muchos jóvenes españoles alarguen su estancia en casa de sus padres.. Otros quieren ahorrar, pero también vivir su propia vida. Algunos buscan soluciones dentro de España como irse a los pueblos o incluso vivir en autocaravanas y contenedores. Otra opción cada vez más recurrente es emigrar hacia países con sueldos superiores que permitan ahorrar pese a vivir de manera autónoma. No significa que el precio de la vivienda sea menor necesariamente, pero el balance con el sueldo es más positivo. Uno de esos españoles es David, que ahora vive en Noruega: «Vivir en Noruega me cambió incluso la forma de ver el futuro. Aquí por primera vez sentí que comprar vivienda podía ser algo real».. Cómo es comprar una casa en Noruega. El joven desveló las grandes diferencias entre ambos países: «Cuando vivía en España, comprar una casa siempre parecía algo súper difícil». Muchos jóvenes españoles ven la posibilidad de adquirir una vivienda como algo fuera de sus manos: «Como si fuera una meta súper difícil para la gente normal», añade. Cree que esta sensación no se da en el país nórdico: «Aquí la sensación es diferente». También pide romper con la idealización: «Y no, no es porque Noruega sea perfecta ni porque aquí todo sea más fácil».. David revela la gran diferencia: «Es por la sensación de estabilidad que te dan». Cree que hay un hilo de esperanza que se ha perdido prácticamente en España: «Si trabajas y haces las cosas bien, puedes construir algo». Cree que ahí está el punto que lo condiciona todo: «Es que eso cambia muchísimo la manera de ver el futuro». En nuestro país la situación es opuesta: «Creo que en España mucha gente de mi generación piensa o siente que nunca va a poder comprarse nada».. Una vida a futuro. «Eso desgraciadamente acaba afectando como imaginas tu vida», añade sobre la imposibilidad de adquirir una casa en propiedad en España. Cree que Noruega permite una planificación a la que en España solo aspiran las personas con muchos recursos: «Aquí por primera vez he sentido que puedo construir una vida estable y que puede ser real». Esto ayuda en todos los aspectos: «Sinceramente creo que eso da mucha paz mental». «Noruega tiene muchísimos problemas, pero hay algo aquí que hace que el futuro dé bastante menos miedo en España», sentencia sobre su experiencia en el país nórdico.. Más asequible no significa sencillo. David también desveló en otro de sus vídeos que conseguir una vivienda en Noruega es una batalla: «En Noruega puedes perder la casa de tus sueños en cinco minutos y solo porque alguien ofreció 1.000 euros más que tú». «Comprar una vivienda en Bergen no es lo mismo que en España. Aquí no negocias tranquilo ni firmas cuando quieres tampoco», avisa. Así es el proceso: «Vas a la visita, la casa te gusta y empieza una batalla encarnizada, es decir, una subasta entre los compradores».. El sistema es muy claro: «La gente empieza a subir el precio en tiempo real y el dueño puede aceptar la oferta que mejor le convenga y se termina la subasta». La conclusión es clara: «Si lo piensas mucho, la casa desaparece. Por eso mucha gente dice que comprar una vivienda en Noruega es más una competición que una compra».
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