Hubo que esperar al último toro de la tarde del 21 de mayo de 1991 para que explotase Las Ventas y César Rincón saliese lanzado como una nueva gran figura.. Aquel día, en la decimotercera función del abono de San isidro, el torero colombiano encontró, por fin, la recompensa a tantos esfuerzos y sinsabores pasados.. Curro Vázquez y Armillita Chico habían pasaportado sin pena ni gloria sus respectivos toros, de Baltasar Ibán, y Rincón había escuhado un aviso antes de acabar con su primero. Pero con el sexto,. “Santanerito”, cambió el panorama y el diestro de Bogotá puso la plaza del revés.. Ese triunfo le valió la sustitución de Fernando Lozano en la corrida del día siguiente, en la que volvió a salir a hombros y se consagró definitivamente.
El triunfo histórico de César Rincón con un toro de Baltasar Ibán que cambió el rumbo de su carrera en Las Ventas
Hubo que esperar al último toro de la tarde del 21 de mayo de 1991 para que explotase Las Ventas y César Rincón saliese lanzado como una nueva gran figura.. Aquel día, en la decimotercera función del abono de San isidro, el torero colombiano encontró, por fin, la recompensa a tantos esfuerzos y sinsabores pasados.. Curro Vázquez y Armillita Chico habían pasaportado sin pena ni gloria sus respectivos toros, de Baltasar Ibán, yRincón había escuhado un aviso antes de acabar con su primero. Pero con el sexto,. “Santanerito”, cambió el panorama y el diestro de Bogotá puso la plaza del revés.. Ese triunfo le valió la sustitución de Fernando Lozano en la corrida del día siguiente, en la que volvió a salir a hombros y se consagró definitivamente.
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