Robots capaces de levantar viviendas en menos de un día, impresoras 3D que construyen casas completas y máquinas que colocan miles de ladrillos automáticamente. La tecnología para revolucionar el sector de la construcción ya existe, pero su implantación en España sigue siendo mínima.. El arquitecto y divulgador Juan Goñi (@juangoniarquitecto) ha reflexionado sobre esta situación en uno de sus vídeos de TikTok, donde señala la contradicción que vive actualmente el sector: “Estamos en un momento en el que, paradójicamente, tendría mucho sentido aplicar todos los avances que se pudieran por la falta de mano de obra y, sin embargo, no se está haciendo”.. Uno de los ejemplos más llamativos es Charlotte, un robot desarrollado por las startups Earthbuilt Technology y Crest Robotics. Esta máquina, con apariencia de araña de seis patas, puede construir de forma autónoma una vivienda de 200 metros cuadrados en menos de 24 horas mediante impresión 3D sin cemento.. Un trabajo similar al de 100 humanos. Sus creadores aseguran que puede realizar un trabajo equivalente al de 100 albañiles. Además, analiza el terreno, corrige desviaciones y se desplaza por toda la obra sin necesidad de raíles ni estructuras adicionales.. Pero Charlotte no es la única innovación. Goñi recuerda que ya existen “robots albañiles que pueden colocar hasta mil ladrillos al día” e impresoras 3D de hormigón “que te pueden imprimir la casa, disminuyendo en cinco veces la necesidad de mano de obra”.. A esto se suman exoesqueletos para ayudar a los operarios a cargar peso o drones capaces de medir y replantear obras automáticamente. Pese a ello, el arquitecto lamenta que “la construcción es uno de los sectores más artesanales y menos industrializados”.. El problema, según los expertos, no es la falta de tecnología, sino la escasa adopción. España aparece entre los países europeos más rezagados en este ámbito. Solo el 4,5% de las constructoras españolas utiliza inteligencia artificial, una cifra muy inferior a la de otros sectores económicos.. Todo ello ocurre en un contexto marcado por la falta de mano de obra. De hecho, el 30% de los contratistas españoles considera que este será el principal desafío de la próxima década.
El arquitecto y divulgador Juan Goñi ha reflexionado sobre esta situación en uno de sus vídeos
Robots capaces de levantar viviendas en menos de un día, impresoras 3D que construyen casas completas y máquinas que colocan miles de ladrillos automáticamente. La tecnología para revolucionar el sector de la construcción ya existe, pero su implantación en España sigue siendo mínima.. El arquitecto y divulgador Juan Goñi (@juangoniarquitecto) ha reflexionado sobre esta situación en uno de sus vídeos de TikTok, donde señala la contradicción que vive actualmente el sector: “Estamos en un momento en el que, paradójicamente, tendría mucho sentido aplicar todos los avances que se pudieran por la falta de mano de obra y, sin embargo, no se está haciendo”.. Uno de los ejemplos más llamativos es Charlotte, un robot desarrollado por las startups Earthbuilt Technology y Crest Robotics. Esta máquina, con apariencia de araña de seis patas, puede construir de forma autónoma una vivienda de 200 metros cuadrados en menos de 24 horas mediante impresión 3D sin cemento.. Sus creadores aseguran que puede realizar un trabajo equivalente al de 100 albañiles. Además, analiza el terreno, corrige desviaciones y se desplaza por toda la obra sin necesidad de raíles ni estructuras adicionales.. Pero Charlotte no es la única innovación. Goñi recuerda que ya existen “robots albañiles que pueden colocar hasta mil ladrillos al día” e impresoras 3D de hormigón “que te pueden imprimir la casa, disminuyendo en cinco veces la necesidad de mano de obra”.. A esto se suman exoesqueletos para ayudar a los operarios a cargar peso o drones capaces de medir y replantear obras automáticamente. Pese a ello, el arquitecto lamenta que “la construcción es uno de los sectores más artesanales y menos industrializados”.. El problema, según los expertos, no es la falta de tecnología, sino la escasa adopción. España aparece entre los países europeos más rezagados en este ámbito. Solo el 4,5% de las constructoras españolas utiliza inteligencia artificial, una cifra muy inferior a la de otros sectores económicos.. Todo ello ocurre en un contexto marcado por la falta de mano de obra. De hecho, el 30% de los contratistas españoles considera que este será el principal desafío de la próxima década.
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