A medida que la guerra avance por su cuarto año y Estados Unidos se niega a realizar nuevos envíos de armamento, Ucrania se ve en la obligación de desarrollar sistemas defensivos propios y más eficientes. Los misiles Patriot estadounidenses son carísimos y escasean. Así que el ejército de Kiev ha apostado por algo nuevo: en lugar de destruir los misiles rusos en el aire, los engaña y los confunde hasta enviar, por ejemplo, a un campo de trigo en medio de ninguna parte. Sus propios creadores, en declaraciones a la web Politico, contaban este fin de semana que les hace creer que están volando sobre Perú.. De hecho, el sistema se llama Lima y lo ha desarrollado una empresa ucraniana llamada Cascade Systems. Funciona falsificando las señales de navegación por satélite que usan los drones y misiles rusos para saber dónde están. Cuando Lima entra en acción, el arma recibe coordenadas falsas y se desvía del objetivo. En este proceso no hay explosiones ni interceptores ni misiles ucranianos, solo el ingenio matemático de los creadores de la tecnología y señales de radio.. El comandante de la unidad de guerra electrónica que opera el sistema Lima, conocido por «Alchemist», asegura que «podemos lograr que sus misiles caigan en campos en lugar de alcanzar sus objetivos». Fabricar una sola estación cuesta unos 60.000 euros, y proteger una gran ciudad requiere entre 30 y 100 estaciones, lo que puede suponer un coste de hasta cinco millones de euros, el precio de un solo misil Patriot PAC-3.. Cascade ya ha entregado más de 400 unidades al ejército y desde que empezaron a usarlas en julio de 2024, la compañía asegura que han bloqueado o desviado más de 20.500 ataques.. Moscú ha tratado de neutralizar este nuevo sistema. A principios de 2025, los rusos introdujeron unas antenas llamadas Kometa, diseñadas para resistir este tipo de interferencias. Lo que sucedió entonces es que Lima dejó de funcionar con la misma eficacia. Según relata Politico, los ingenieros de Cascade se encerraron en el laboratorio durante tres meses y salieron con una versión nueva, el Lima Quant, que combina las técnicas anteriores con señales de alta frecuencia para volver a superar las defensas rusas.. Maksim Skoretsky, jefe del Departamento de Guerra Electrónica de las Fuerzas Terrestres, subraya que las últimas modificaciones son capaces de influir incluso en las armas de largo alcance que utilizan GLONASS, que es el sistema de navegación por satélite ruso, el equivalente al GPS estadounidense. Esto significa que incluso los misiles rusos de largo alcance que se guían exclusivamente por su propio sistema satelital nacional son vulnerables al engaño de Lima.
A medida que la guerra avance por su cuarto año y Estados Unidos se niega a realizar nuevos envíos de armamento, Ucrania se ve en la obligación de desarrollar sistemas defensivos propios y más eficientes. Los misiles Patriot estadounidenses son carísimos y escasean. Así que el ejército de Kiev ha apostado por algo nuevo: en lugar de destruir los misiles rusos en el aire, los engaña y los confunde hasta enviar, por ejemplo, a un campo de trigo en medio de ninguna parte. Sus propios creadores, en declaraciones a la web Politico, contaban este fin de semana que les hace creer que están volando sobre Perú.. De hecho, el sistema se llama Lima y lo ha desarrollado una empresa ucraniana llamada Cascade Systems. Funciona falsificando las señales de navegación por satélite que usan los drones y misiles rusos para saber dónde están. Cuando Lima entra en acción, el arma recibe coordenadas falsas y se desvía del objetivo. En este proceso no hay explosiones ni interceptores ni misiles ucranianos, solo el ingenio matemático de los creadores de la tecnología y señales de radio.. El comandante de la unidad de guerra electrónica que opera el sistema Lima, conocido por «Alchemist», asegura que «podemos lograr que sus misiles caigan en campos en lugar de alcanzar sus objetivos». Fabricar una sola estación cuesta unos 60.000 euros, y proteger una gran ciudad requiere entre 30 y 100 estaciones, lo que puede suponer un coste de hasta cinco millones de euros, el precio de un solo misil Patriot PAC-3.. Cascade ya ha entregado más de 400 unidades al ejército y desde que empezaron a usarlas en julio de 2024, la compañía asegura que han bloqueado o desviado más de 20.500 ataques.. Moscú ha tratado de neutralizar este nuevo sistema. A principios de 2025, los rusos introdujeron unas antenas llamadas Kometa, diseñadas para resistir este tipo de interferencias. Lo que sucedió entonces es que Lima dejó de funcionar con la misma eficacia. Según relata Politico, los ingenieros de Cascade se encerraron en el laboratorio durante tres meses y salieron con una versión nueva, el Lima Quant, que combina las técnicas anteriores con señales de alta frecuencia para volver a superar las defensas rusas.. Maksim Skoretsky, jefe del Departamento de Guerra Electrónica de las Fuerzas Terrestres, subraya que las últimas modificaciones son capaces de influir incluso en las armas de largo alcance que utilizan GLONASS, que es el sistema de navegación por satélite ruso, el equivalente al GPS estadounidense. Esto significa que incluso los misiles rusos de largo alcance que se guían exclusivamente por su propio sistema satelital nacional son vulnerables al engaño de Lima.
El sistema Lima engaña a los drones y misiles enemigos manipulando sus señales de navegación
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