Salvo giro inesperado de guion, el régimen iraní y la Administración estadounidense alcanzarán en las próximas horas o días un acuerdo -las partes prefieren llamarlo memorando de entendimiento, denominación que deja constancia de su carácter provisional- que permitirá poner fin a una contienda cuyas motivaciones y objetivos siguen planteando numerosos interrogantes a punto de cumplirse tres meses desde su inicio y la reapertura gradual de Ormuz. Sin embargo, mucha sigue siendo la confusión en torno a la eventual hoja de ruta habida cuenta de las contradicciones entre lo que se negocia y lo que se dice en público desde Teherán.. Si el fin de la guerra y las agresiones mutuas, el inicio de la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes y de las sanciones económicas parecen contar con el acuerdo global de las dos partes, menos consenso plantea aún a esta hora el futuro de la gestión de la vía marítima, toda vez que Teherán insiste en cobrar peajes y Washington quiere total libertad de navegación.. El principal escollo sigue siendo el programa nuclear iraní. El memorando propone compromisos genéricos donde Irán acepta que nunca buscará desarrollar armas nucleares, pero posterga los mecanismos técnicos específicos sobre el uranio enriquecido para la mesa de negociación definitiva de 60 días. Entretanto, para mayor confusión y en una nueva muestra de desafío, la agencia iraní Tasnim -voz de la Guardia Revolucionaria- aseguraba este domingo en un despacho que todo lo relacionado con cuestión nuclear queda fuera del eventual acuerdo.. Desde Washington, el secretario de Estado de EE UU Marco Rubio admitía en la mañana de este domingo los progresos experimentados por las negociaciones en las últimas 48 horas en torno a unos términos que “exigirán la plena aceptación y posterior cumplimiento por parte de Irán” a fin de poner fin a la crisis en Ormuz y pasar página definitiva a la contienda.. Por su parte, y en su última intervención antes del cierre de esta edición, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguraba haber pedido a los negociadores de su país que no se precipiten en alcanzar el acuerdo final, asegurando que “el tiempo está de nuestro lado”, aunque anticipaba el anuncio inminente de los detalles de aquel.. Trump, que ve ahora una relación “mucho más profesional y productiva” con Irán, aseveró además que el bloqueo de su Armada sobre el estrecho de Ormuz -el cierre por parte de Irán de la arteria marítima. desde comienzos de marzo ha provocado notables perturbaciones en la economía mundial- seguiría “plenamente en vigor” hasta que se certificara y firmara el eventual texto. Con todo, desde la Administración Trump se trasladaba ayer el mensaje de que la posibilidad de una nueva campaña militar contra Irán no puede aún descartarse por completo.. En declaraciones a la televisión pública IRIB, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, advertía ayer de que cualquier acuerdo que se alcance con EE UU para poner fin al conflicto deberá recibir el visto bueno del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei -al que no se ha visto en público desde la eliminación de su predecesor y progenitor, el ayatolá Ali Jamenei, tras un bombardeo israelí- e insistía en que Teherán no renunciará a su “derecho” a desarrollar tecnología nuclear. “No se tomará ninguna decisión fuera del marco del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y sin la coordinación y el permiso del líder supremo”, zanjaba Pezeshkian.. Además, el presidente iraní aseguró que su país está “dispuesto” a dar “garantías al mundo” de que no buscan ni armas nucleares ni desestabilizar la región. “Nosotros y quienes participan en las negociaciones jamás fallaremos a la dignidad, el honor y el orgullo de país”, zanjaba.. El poder de facto en el régimen en estos momentos, los otrora temibles Cuerpos de la Guardia Revolucionaria, reportaban este domingo, por su parte, que un total de 33 buques cruzaron las aguas del estrecho de Ormuz en las 24 horas precedentes tras la preceptiva concesión de permisos.. Una de las grandes dudas es si el segundo gran escenario bélico, Líbano, quedará fuera del marco de aplicación del flamante memorando habida cuenta de que Israel viene actuando con manos libres contra la principal fuerza proxy de la República Islámica, Hizbulá, y esa sigue siendo la voluntad del ejecutivo liderado por Benjamin Netanyahu.. En medio de nuevos ataques de las fuerzas israelíes contra infraestructura y miembros o colaboradores de la milicia chií en el sur del país de los cedros, el secretario general de esta, Naim Qassem, rechazaba, una vez más, el desarme y pedía al gobierno libanés que abandonara la mesa de negociaciones directas con Israel en vísperas de la cuarta reunión cara a cara entre Beirut y Tel Aviv, prevista para los días 2 y 3 de junio en Washington. “El monopolio sobre las armas es el actual proyecto israelí y quienquiera que se enfrente a nosotros junto a Israel será enfrentado como nos enfrentamos a Israel”, avisaba ayer el líder de Hizbulá.
Salvo giro inesperado de guion, el régimen iraní y la Administración estadounidense alcanzarán en las próximas horas o días un acuerdo -las partes prefieren llamarlo memorando de entendimiento, denominación que deja constancia de su carácter provisional- que permitirá poner fin a una contienda cuyas motivaciones y objetivos siguen planteando numerosos interrogantes a punto de cumplirse tres meses desde su inicio y la reapertura gradual de Ormuz. Sin embargo, mucha sigue siendo la confusión en torno a la eventual hoja de ruta habida cuenta de las contradicciones entre lo que se negocia y lo que se dice en público desde Teherán.. Si el fin de la guerra y las agresiones mutuas, el inicio de la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes y de las sanciones económicas parecen contar con el acuerdo global de las dos partes, menos consenso plantea aún a esta hora el futuro de la gestión de la vía marítima, toda vez que Teherán insiste en cobrar peajes y Washington quiere total libertad de navegación.. El principal escollo sigue siendo el programa nuclear iraní. El memorando propone compromisos genéricos donde Irán acepta que nunca buscará desarrollar armas nucleares, pero posterga los mecanismos técnicos específicos sobre el uranio enriquecido para la mesa de negociación definitiva de 60 días. Entretanto, para mayor confusión y en una nueva muestra de desafío, la agencia iraní Tasnim -voz de la Guardia Revolucionaria- aseguraba este domingo en un despacho que todo lo relacionado con cuestión nuclear queda fuera del eventual acuerdo.. Desde Washington, el secretario de Estado de EE UU Marco Rubio admitía en la mañana de este domingo los progresos experimentados por las negociaciones en las últimas 48 horas en torno a unos términos que “exigirán la plena aceptación y posterior cumplimiento por parte de Irán” a fin de poner fin a la crisis en Ormuz y pasar página definitiva a la contienda.. Por su parte, y en su última intervención antes del cierre de esta edición, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguraba haber pedido a los negociadores de su país que no se precipiten en alcanzar el acuerdo final, asegurando que “el tiempo está de nuestro lado”, aunque anticipaba el anuncio inminente de los detalles de aquel.. Trump, que ve ahora una relación “mucho más profesional y productiva” con Irán, aseveró además que el bloqueo de su Armada sobre el estrecho de Ormuz -el cierre por parte de Irán de la arteria marítima desde comienzos de marzo ha provocado notables perturbaciones en la economía mundial- seguiría “plenamente en vigor” hasta que se certificara y firmara el eventual texto. Con todo, desde la Administración Trump se trasladaba ayer el mensaje de que la posibilidad de una nueva campaña militar contra Irán no puede aún descartarse por completo.. En declaraciones a la televisión pública IRIB, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, advertía de que cualquier acuerdo que se alcance con EE UU para poner fin al conflicto deberá recibir el visto bueno del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei -al que no se ha visto en público desde la eliminación de su predecesor y progenitor, el ayatolá Ali Jamenei, tras un bombardeo israelí- e insistía en que Teherán no renunciará a su “derecho” a desarrollar tecnología nuclear. “No se tomará ninguna decisión fuera del marco del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y sin la coordinación y el permiso del líder supremo”, zanjaba Pezeshkian.. Además, el presidente iraní aseguró que su país está “dispuesto” a dar “garantías al mundo” de que no buscan ni armas nucleares ni desestabilizar la región. “Nosotros y quienes participan en las negociaciones jamás fallaremos a la dignidad, el honor y el orgullo de país”, zanjaba.. El poder de facto en el régimen en estos momentos, los otrora temibles Cuerpos de la Guardia Revolucionaria, reportaban este domingo, por su parte, que un total de 33 buques cruzaron las aguas del estrecho de Ormuz en las 24 horas precedentes tras la preceptiva concesión de permisos.. Una de las grandes dudas es si el segundo gran escenario bélico, Líbano, quedará fuera del marco de aplicación del flamante memorando habida cuenta de que Israel viene actuando con manos libres contra la principal fuerza proxy de la República Islámica, Hizbulá, y esa sigue siendo la voluntad del ejecutivo liderado por Benjamin Netanyahu.. En medio de nuevos ataques de las fuerzas israelíes contra infraestructura y miembros o colaboradores de la milicia chií en el sur del país de los cedros, el secretario general de esta, Naim Qassem, rechazaba, una vez más, el desarme y pedía al gobierno libanés que abandonara la mesa de negociaciones directas con Israel en vísperas de la cuarta reunión cara a cara entre Beirut y Tel Aviv, prevista para los días 2 y 3 de junio en Washington. “El monopolio sobre las armas es el actual proyecto israelí y quienquiera que se enfrente a nosotros junto a Israel será enfrentado como nos enfrentamos a Israel”, avisaba ayer el líder de Hizbulá.
A través de la Guardia Revolucionaria, el régimen de Teherán presume de no haber hecho concesión alguna a Washington en materia nuclear
Internacional: noticias internacionales de hoy en La Razón
